La matanza de Pataz no solo dejó muertos, también abrió una herida profunda en el Estado de derecho. Meses después del horror, la necesidad de encontrar culpables parece haber pesado más que la obligación de probar responsabilidades.
La detención de Jackson Brandon Rodríguez Rodríguez —exservidor del Ejército, estudiante universitario y agente de seguridad— revela una peligrosa lógica: no importa la evidencia, basta el parentesco, el contexto o la conveniencia. Se le acusa de ser proveedor de armas para una organización criminal, pero ninguna de las armas robadas en marzo de 2024 ha sido encontrada ni vinculada a los hechos sangrientos ocurridos en abril de 2025. Sin pruebas materiales, la imputación se sostiene en conjeturas.
FISCALÍA NO PUEDE PROBAR
Kevin Díaz Cruz, es el abogado de Jackson Brandon Rodríguez Rodríguez, sindicado como integrante de la organización criminal “La Nueva Alianza” autora de esta masacre, “A Jackson Rodríguez se le imputa el delito de ser proveedor de armas, no brazo armado. Para Ministerio Publico él es la persona que daba el armamento de fuego para que se realicen actividades ilícitas en el marco de las actividades de la minería ilegal.
Sin embargo, como podrá verse ninguna de las armas que mi patrocinado le sustrajeron en marzo del 2024, han sido halladas o han sido vinculadas con los actos ocurridos en abril del año 2025. Es decir que el Ministerio Público no va a poder demostrar que alguna de esas armas que le fueron robadas a Jackson fueron utilizadas en los ilícitos de Pataz”, dijo el abogado.
INVESTIGACIÓN O ESTIMAGTIZACIÓN
Mientras el país exige justicia para las víctimas, el caso expone otra tragedia silenciosa: la de un sistema que confunde investigación con estigmatización. La presunta construcción de una organización criminal sin elementos suficientes, sumada a una campaña de desprestigio, amenaza con convertir la lucha contra el crimen en una cacería de sospechosos.
“Es más si me preguntaran quien es Jackson Rodríguez respondería que es un estudiante de la Universidad Científica del Sur, tiene estudios en Exportación e Importación, tiene estudios también en aviación, como Bar Tender y ha prestado servicio militar entre los años 2020 y 2022.
Cuenta con licencia para portar armas de fuego. Ha trabajado para grandes empresas como Nicolini o Marsa en donde a través de services, ha prestado servicios de seguridad”, dijo el letrado.




