El INPE incautó cables, focos y materiales prohibidos en módulo de mediana seguridad. La intervención buscó restablecer el «principio de autoridad».
El Instituto Nacional Penitenciario ejecutó un operativo de requisa extraordinaria en el módulo II A-B del penal de Pucallpa, donde desmanteló instalaciones eléctricas clandestinas y confiscó diversos materiales prohibidos. La intervención, coordinada con la Policía Nacional, movilizó a 31 agentes del INPE y 70 efectivos policiales bajo la supervisión de la viceministra de Justicia, Shadia Valdez Tejada. El presidente del INPE, Iván Paredes, dispuso la operación con el objetivo declarado de mantener el orden y el «principio de autoridad» en el establecimiento penitenciario.
Control de la infraestructura eléctrica
El operativo se concentró en el módulo de régimen de mediana seguridad. Los agentes revisaron todos los ambientes, pasadizos y celdas del recinto. También realizaron un registro de las pertenencias de los internos y revisiones corporales siguiendo protocolos de seguridad.
El desmantelamiento de las instalaciones eléctricas no autorizadas resultó en la incautación de cables, focos, tomacorrientes e interruptores. Las autoridades también confiscaron retazos de madera y cucharas de metal, considerados artículos prohibidos.
Participación del Ministerio Público
Tres fiscales del Ministerio Público acompañaron la intervención. Mónica Medina Rodríguez, de la Segunda Fiscalía de Prevención del Delito, supervisó el operativo junto a Valery Alanya Gómez y Jeanet Tapia Isla, ambas de la Segunda Fiscalía de Coronel Portillo.
El Instituto Nacional Penitenciario anunció que continuará ejecutando operativos permanentes en los establecimientos penitenciarios del país. La institución señaló que estas acciones forman parte de su compromiso para fortalecer la seguridad interna en el sistema penitenciario nacional. La estrategia de controlar las instalaciones eléctricas clandestinas se presenta como una medida para mantener el orden en los penales.



