Dos tercios de las personas apoyadas fueron mujeres, niñas y niños, a través de servicios clave como documentación, salud o alojamiento.
En 2025, más de 163 000 personas refugiadas y de comunidades de acogida accedieron en el Perú a servicios de protección y asistencia con apoyo de ACNUR, la Agencia de la ONU para los Refugiados. La atención incluyó artículos de primera necesidad, apoyo económico, orientación y acompañamiento legal, apoyo para trámites de documentación, acceso a salud, educación y empleo, alojamiento de emergencia y asistencia humanitaria en fronteras y puntos de tránsito.
Esta respuesta se desarrolló en coordinación con autoridades nacionales y locales y organizaciones de la sociedad civil. En el periodo 2019–2025, más de 1 500 000 personas forzadas a huir y miembros de comunidades de acogida recibieron algún tipo de apoyo en el país, de acuerdo con los registros de asistencia.
Solo en el último año, más de 30 000 personas accedieron a servicios vinculados a documentación a partir del trabajo articulado con la Superintendencia Nacional de Migraciones. Además, más de 13 000 recibieron apoyo en fronteras y puntos de tránsito, mediante orientación sobre derechos y servicios y la entrega de kits de higiene y otros artículos esenciales. Más de 12 000 participaron en actividades de integración comunitaria y más de 11 000 accedieron a atención médica primaria.
“Cuando las personas refugiadas pueden acceder a servicios básicos y ejercer sus derechos, están en mejores condiciones de reconstruir su vida e integrarse en las comunidades que las acogen. Este trabajo es posible gracias a la coordinación con autoridades y organizaciones aliadas, y al aporte de quienes lo hacen posible”, señaló Laura Almirall, representante en el Perú de la Agencia de la ONU para los Refugiados.
Del total de personas atendidas en 2025, más de la mitad fueron mujeres y una de cada cuatro fueron niñas, niños y adolescentes. Ocho de cada diez personas asistidas eran de nacionalidad venezolana; la agencia también brindó apoyo a personas peruanas, colombianas y ecuatorianas en situación de vulnerabilidad. La mayor parte de la asistencia se concentró en Lima, seguida de Tacna, Tumbes y Madre de Dios.
La Agencia de la ONU para los Refugiados trabaja en el Perú para contribuir a la protección de personas forzadas a huir por violencia, persecución o graves vulneraciones de derechos humanos, apoyar el acceso a derechos y promover condiciones para la integración local, junto con las comunidades de acogida.
Con datos disponibles hasta junio de 2025, en el Perú residían más de 1 660 000 personas venezolanas; Lima concentraba cerca de 1 000 000. En ese mismo corte, el país registraba más de 548 000 solicitudes de la condición de refugiado. ACNUR brinda apoyo técnico y humanitario, en coordinación con autoridades y organizaciones aliadas, para fortalecer rutas de atención y acceso a servicios.



