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‘El Monstruo’ será recluido en Base Naval del Callao:Dan 36 meses de prisión preventiva a Erick Moreno Hernández

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‘El Monstruo’ se va a Base Naval del Callao:Erick Moreno en mameluco rojo y grilletes llegó a Lima tras su extradición desde Paraguay, y junta clasificatoria del INPE confirmó que ‘Monstruo’ purgará condena en Base Naval del Callao por su alta peligrosidad.

Erick Moreno Hernández fue extraditado desde Paraguay para responder ante la justicia peruana como presunto líder de la organización criminal Los Injertos del Cono Norte.

Erick Moreno Hernández cumplirá los 36 meses de prisión preventiva recluido en la Base Naval del Callao. La junta clasificadora del Instituto Nacional Penitenciario (INPE) dispuso su internamiento en este centro de alta seguridad debido a su alto perfil de peligrosidad.

El anuncio fue realizado por la jefa interina del INPE, Shadia Valdez Tejada, durante una conferencia de prensa ofrecida desde la sede de la Prefectura. En la presentación estuvo acompañada por altos mandos de la Policía Nacional del Perú (PNP) y por el ministro de Justicia, Walter Rodríguez.

La llegada al Perú de Erick Moreno Hernández, conocido como ‘El Monstruo’, no solo reactiva el debate sobre su peligrosidad, sino que desnuda la severa crisis que atraviesa el sistema penitenciario. Su retorno se produce en un momento especialmente delicado para el Instituto Nacional Penitenciario (INPE), cuestionado por su limitada capacidad para garantizar la custodia efectiva de internos de alta peligrosidad.

En las últimas semanas, el INPE ha quedado expuesto por una serie de fallas operativas que incluyen fugas de reclusos, desorden administrativo y serias inconsistencias en los registros de traslados y ubicación de internos. Estas deficiencias, detectadas incluso durante inspecciones oficiales, han evidenciado la fragilidad de los mecanismos de control y la dificultad del Estado para impedir que organizaciones criminales sigan operando desde las cárceles.

A este panorama se suma la inestabilidad institucional. La renuncia del jefe del INPE y la designación de una autoridad encargada han profundizado la sensación de provisionalidad en una entidad clave para la seguridad interna. Si bien el Ejecutivo ha anunciado un proceso de reestructuración y reformas orientadas a reforzar la seguridad penitenciaria, estas aún no se traducen en cambios concretos sobre el terreno.

En ese contexto, el retorno de un interno como Moreno Hernández plantea una interrogante central: si el sistema penitenciario, golpeado por el colapso y la falta de control, está realmente en condiciones de evitar fugas, neutralizar liderazgos criminales y recuperar la autoridad del Estado dentro de las prisiones.

El cabecilla de extorsiones 

El nombre de Erick Moreno Hernández, conocido en el mundo criminal como “El Monstruo”, volvió a estremecer al país este miércoles 28 de enero, cuando arribó a Lima bajo un estricto operativo de seguridad, tras ser extraditado desde Paraguay.

Su llegada, registrada a las 18:25 horas en la pista de la Dirección de Aviación Policial del Callao, marcó un punto decisivo en uno de los casos criminales más complejos y seguidos de los últimos años, vinculado directamente a delitos de secuestro, extorsión y organización criminal.

Horas después de su retorno al país, el Poder Judicial del Perú informó oficialmente, a través de su cuenta en X, que se dispuso 36 meses de prisión preventiva contra Erick Moreno Hernández, medida que busca asegurar su sometimiento al proceso penal mientras avanzan las investigaciones en su contra.

Según la información oficial, el proceso se encuentra a cargo del Tercer Juzgado de Investigación Preparatoria de Independencia, perteneciente a la Corte Superior de Justicia de Lima Norte, instancia especializada en casos de alta complejidad vinculados al crimen organizado. La decisión judicial se sustenta en la gravedad de los hechos imputados, así como en el peligro de fuga y el riesgo de obstaculización de la justicia, elementos determinantes para dictar una medida cautelar de esta magnitud.

Las autoridades peruanas señalan a “El Monstruo” como el presunto cabecilla de la organización criminal Los Injertos del Cono Norte, banda que habría operado durante años en Lima y otras zonas del país, sembrando temor entre comerciantes, empresarios y ciudadanos. De acuerdo con las investigaciones, el grupo estaría involucrado en una red de secuestros agravados, extorsión sistemática, cobro de cupos, así como actos de violencia extrema contra quienes se negaban a pagar.

Entre los casos más emblemáticos que se le atribuyen figura el secuestro agravado de la empresaria Jackeline Salazar Flores, hecho que generó una fuerte conmoción pública y puso en evidencia el nivel de planificación y brutalidad con el que operaba la presunta organización criminal. Este y otros episodios habrían sido determinantes para que las autoridades intensificaran su búsqueda a nivel nacional e internacional.

Despliegue policial

Desde el primer momento, el traslado estuvo acompañado de un despliegue policial y logístico sin precedentes, que incluyó la participación de la Dirección de Investigación Criminal (Dirincri), Interpol y personal del Ministerio de Salud.

El operativo, preparado durante meses, involucró a una delegación de la Policía Nacional del Perú (PNP) que permaneció en Asunción para ultimar los detalles de la extradición. Tras una escala en Arequipa y un vuelo en un Antonov de la Aviación Policial, el detenido fue conducido a Lima, siempre bajo la vigilancia de un cordón humano de seguridad. En todo momento,Moreno Hernández permaneció en silencio, siguiendo las instrucciones de los agentesy sin ofrecer resistencia, según información oficial.

Erick Moreno fue extraditado a Perú para enfrentar procesos por secuestro, extorsión y organización criminal, delitos que habría cometido como presunto cabecilla de una red que operaba en Lima.
Una vez en suelo peruano, el procedimiento incluyó el despliegue de al menos ocho vehículos policiales, el ingreso de personal de Migraciones y la presencia de una ambulancia, reforzando el cerco de seguridad. El criminal fue trasladado a la sede de la Dirección Contra el Terrorismo (Dircote), donde quedó bajo estricta custodia.

Con mameluco rojo y grilletes
Las primeras imágenes difundidas por la Policía Nacional del Perú muestran a Erick Moreno Hernández con un mameluco rojo de manga larga, el clásico uniforme de detenido, y un parche en el pecho donde se lee “DETENIDO – DIRINCRI”. En sus muñecas lleva grilletes metálicos, unidos por una cadena corta, que le obliga a mantener las manos juntas. Otra cadena asegura sus tobillos, reforzando la idea de custodia rigurosa.

Su aspecto evidencia tensión y contención emocional: rostro serio, ceño fruncido, mandíbula rígida y labios apretados. La mirada, en la mayoría de tomas, se dirige hacia el suelo o a un costado, evitando el contacto visual con la cámara. En una de las fotografías, sin embargo, eleva la vista y adopta una postura erguida, lo que puede interpretarse como firmeza silenciosa o resistencia ante la exposición pública. El criminal nunca sonríe ni muestra gestos de desafío abiertos.

Rodeado por agentes de la PNP e Interpol, todos con rostros imperturbables, la escena transmite la imagen de un operativo de alto riesgo y máxima vigilancia. Un policía mantiene la mano sobre su hombro, marcando la custodia física permanente.