Santa Teresita, local administrado por la Beneficencia de Lima, brinda 300 raciones diarias a usuarios
La Sociedad de Beneficencia de Lima Metropolitana (SBLM) remodeló el Comedor Santa Teresita, ubicado frente al Parque Universitario, con el objetivo de fortalecer la atención alimentaria dirigida a cientos de personas en situación de vulnerabilidad.
Durante los últimos seis meses, la Beneficencia de Lima ejecutó trabajos de mejoramiento de la infraestructura del local, con el apoyo de la Asociación Peruana de la Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días (ASPERSUD). Las intervenciones incluyeron la renovación de paredes, pisos, techos y luminarias, así como la modernización integral del área de cocina, donde labora un equipo de siete personas.
El comedor fue equipado con dos cocinas, una campana extractora, dos congeladoras industriales, dos conservadoras, un horno multiuso y mesas de trabajo, lo que permitirá optimizar los procesos de preparación de alimentos y garantizar un mejor servicio a los usuarios.
Asimismo, el local cuenta con un sistema de ventilación que asegura una adecuada circulación de aire, especialmente durante la temporada de altas temperaturas, contribuyendo a un ambiente más seguro y confortable.
Durante la ceremonia de reapertura, el presidente de la SBLM, Juan Carlos Valderrama, destacó la labor social que cumple el Comedor Santa Teresita en beneficio de las poblaciones más vulnerables.
«La remodelación que hoy inauguramos busca que este servicio continúe brindándose en mejores condiciones, con espacios más seguros, más salubres y más funcionales, tanto para los usuarios como para el equipo que trabaja aquí todos los días», dijo Valderrama.
Cabe señalar que la etapa de marcha blanca se desarrolló del 12 al 17 de enero, periodo que permitió afinar los procesos operativos y verificar el correcto funcionamiento del establecimiento antes de su apertura oficial.
40 años de servicio
El Comedor Santa Teresita fue creado en 1977 como cuna infantil para los hijos de los trabajadores y, ocho años después, inició funciones como comedor, en respuesta al elevado índice de desnutrición existente en aquella época. Actualmente, atiende a 300 comensales diarios, entre ellos niños, adolescentes, adultos mayores y personas con discapacidad.
El costo por ración es de S/ 1.50 para usuarios carnetizados y de S/ 5.00 para no carnetizados. No obstante, las personas en situación de pobreza extrema o con discapacidad se encuentran exoneradas del pago.



