El cáncer es un problema de salud pública a escala mundial, la incidencia de cáncer se encuentra en incremento, y se estima que el año 2030 el número de nuevos casos se incrementará en 30%. Antes se pensaba que esta enfermedad dependía solo de la genética, actualmente se sabe que solo el 10% de los casos oncológicos es debido a mutaciones genéticas y que el 40% a más, aproximadamente depende de los factores del estilo de vida.
“Por lo tanto, es importante revisar el tipo de hábitos que tenemos incluyendo los hábitos alimentarios, esta semana se hizo noticia que la Organización Mundial de la Salud (OMS) colocó a las carnes procesadas en la misma categoría que el tabaco. Es importante conocer que existe una Agencia Internacional para la Investigación sobre el Cáncer (IARC), la cual se encarga de clasificar e indicar que sustancias o alimentos pueden ser un carcinógeno probado o probable”, manifestó la licenciada Giulianna Saldarriaga, nutricionista oncológica del Portal Salud en Casa.
CARCINÓGENO PROBADO
De acuerdo con la especialista es aquí donde la IARC, nos alerta que las salchichas, jamones, entre otras carnes procesadas se encuentran dentro del Grupo 1, la cual significa que son un carcinógeno probado, en esta misma categoría encontramos al tabaco, la radiación solar y las bebidas alcohólicas. “Debemos tener en cuenta que muchas veces las preparaciones a unas altas temperaturas de estas carnes procesadas generan una sustancia denominada nitrosaminas, que aumentan más el riesgo de desarrollo de cáncer, sobre todo de cáncer colorrectal y gástrico”, sostuvo.
“Lo que podemos hacer ante esto es revisar la frecuencia y elección de nuestros alimentos, dejar el consumo de embutidos y carnes procesadas en general y optar por opciones como pescado, pavo, pollo, cuy o legumbres. También considerar el tipo de preparación de nuestras comidas dándole prioridad a las comidas elaboradas al vapor, sancochadas, al horno y guisos y no a temperaturas muy altas, como frituras”, advirtió Giulianna Saldarriaga.
PREVENCIÓN CLAVE.
“No olvidemos que si queremos prevenir una enfermedad oncológica la prevención es clave y está al alcance de nuestras manos, acudamos a nuestro médico tratante o nutricionista especializado para que pueda brindar una orientación más detallada y disminuyamos los riesgos de padecer esta u otras enfermedades”, agregó.




