Senegal derrotó a Marruecos por 1-0 en el estadio Prince Moulay Abdallah y se proclamó campeón de la Copa Africana de Naciones. El seleccionado de Sadio Mané se quedó con el título tras un final polémico en el cierre de los 90 minutos y con un tanto de Pape Gueye en el alargue.
El inicio de la final fue intenso y muy disputado, con ambos equipos apostando a la presión alta y al orden táctico. El local tomó la iniciativa en los primeros minutos, intentando lastimar por las bandas y generando las situaciones más claras, especialmente a partir de remates de Saibari y El Kaabi.
A los 98’, El Hadji Malick Diouf hizo caer en el área a Brahim Díaz, y tras revisión del VAR, el árbitro Ndala Ngambo sancionó penal para Marruecos, decisión que generó una fuerte polémica, y provocó el retiro de Senegal del campo, aunque luego volvieron. Brahim Díaz lanzó el penal e intentó definir con un remate picado, y lo atajó el arquero Mendy. Con el 0-0 se fueron al suplementario.
En esa instancia, Senegal golpeó cuando Pape Gueye encabezó una contra letal, superandola marca de Achraf Hakimi y sacó un remate potente y preciso que dejó sin chances a Yassine Bounou, para marcar el 1-0 y desatar la euforia senegalesa, que mantuvo esa ventaja hasta el final y lograr el título.



