Trabajadores del Gobierno Regional del Callao han levantado su voz de protesta al denunciar que la actual jefa de la Oficina de Tesorería, Luz Ocampo Mego, no cumpliría con los requisitos profesionales exigidos para ocupar un cargo de tan alta responsabilidad, al ser bachiller en Educación Inicial.
Pese a ello, Ocampo Mego fue designada en un puesto estratégico, situación que —según las denuncias internas— no sería casual. Su permanencia estaría respaldada por su pareja, Ricardo Barrios Reátegui, actual gerente de Administración del Gobierno Regional del Callao, quien habría sido el responsable directo de su nombramiento.
Pero esta no sería la primera vez que ambos coinciden en la administración pública.Durante el año 2024, una situación similar se habría producido en la Municipalidad de Chorrillos, donde ambos ocuparon cargos jerárquicos dentro de la misma estructura administrativa:
Ricardo Barrios Reátegui se desempeñó como Gerente de Administración Tributaria y Subgerente de Control y Cobranza.
Luz Ocampo ocupó el cargo de Subgerente de Fiscalización Tributaria.Para los trabajadores, estas coincidencias no son fortuitas, sino una clara muestra de presunto amiguismo y favorecimiento, prácticas que —según afirman— contrastan con la rigurosidad extrema que se exige al personal de menor rango.
Indignación interna
“Para puestos menores nos piden experiencia, títulos, certificaciones y un sinfín de documentos; pero en los cargos gerenciales y jefaturas parece imponerse la recomendación y los vínculos personales”, señalaron trabajadores que pidieron mantener su identidad en reserva por temor a represalias.
Las denuncias ponen en tela de juicio la transparencia en las designaciones, el respeto a la meritocracia y el uso adecuado de los recursos públicos, generando preocupación sobre cómo se están tomando las decisiones en entidades que deberían dar el ejemplo.



