La fiscalía de Puno inició nuevamente una investigación preliminar contra el Monseñor Jorge Carrión Pavlich, Obispo de la Diócesis de Puno, por los delitos de extracción ilegal de bienes culturales y falsedad ideológica. El proceso tiene la finalidad de determinar su grado de participación en la venta ilegal de terrenos catalogados como patrimonio mundial en la ciudad de Puno, en una zona conocida como Predio Rústico denominado “Salcedo” (Lote 18), donado a la Diócesis puneña en 1988.
En su disposición fiscal, la fiscal responsable, Kelly Aguilar Huanca, de la Primera Fiscalía Provincial Penal Corporativa de Puno, habilitó la instancia para incluir también como investigados a Alex Anibal Cano Arce, Salvador Quispe Flores y el notario público, Luis Eduardo Manrique Salas.
La denuncia fue presentada por el dirigente campesino, Rodolfo Adrian Cutipa Huaylla, representante de la Asociación Frente de Defensa de los intereses de Puno, quien advirtió que el predio rústico Salcedo forma parte del Área de Máxima Protección Qhapaq Ñan Kancharani – Andenes, zona que tiene influencia en el Predio Rustico Salcedo (Lote 18). Este lugar fue objeto de una compra venta autorizada por el notario Manrique Salas, en la que intervino Salvador Quispe como comprador.
Jorge Pedro Carrion Pavlich, en su calidad de Obispo, vendió el predio rustico denominado «Salcedo (Lote 18)», ubicado en el distrito, provincia y departamento de Puno, al costado de la Capilla Virgen de Cancharani aparentemente asesorado por su canciller y asesor legal del Obispado de Puno, Alex Anibal Cano Arce, a sabiendas que se trataba de un bien catalogado como patrimonio mundial por la UNESCO, según la disposición fiscal.
Vale decir, un inmueble de (treinta y siete punto cincuenta hectáreas (37.50 Has), fue donado por el Estado a la Iglesia católica en 1988 y 33 años después (13 de abril del 2021) acabo siendo materia de una compra venta suscrita por el obispo de Puno a favor de un dirigente vecinal por un monto de 400 mil soles. El notario que autorizó esta operación nunca certificó la existencia del dinero, ni su origen, ni su destino y solo actuó para elevar la escritura a registros públicos. Tres años después esta operación es materia de una investigación fiscal.
Según el denunciante, Rodolfo Cutipa Huaylla, solo se trató de un acto simulado puesto que el valor de dicho predio es incalculable y con seguridad el monto de 400 mil soles es solo una fantasía inventada por el Obispo y sus co – denunciados.
La investigación de la fiscalía ha sido puesta en conocimiento de la Procuraduría del Ministerio de Cultura para que intervengan en defensa de los intereses del Estado.



