Perú Libre, el partido de izquierda que se reclama tanto socialista como marxista-leninista-mariateguista, logra registrar su candidatura pese a la prisión preventiva que pesa sobre su líder, Vladimir Cerrón Rojas, quien denuncia persecución política desde hace más de una década
El Jurado Electoral Especial de Lima Centro 1 formalizó este 2 de enero la inscripción de la fórmula presidencial de Perú Libre para las Elecciones Generales 2026. La plancha está encabezada por Vladimir Cerrón Rojas, quien se encuentra prófugo desde octubre de 2023. Lo acompañan el congresista Flavio Cruz Mamani como primer vicepresidente y Bertha Rojas López, madre de Cerrón, como segunda vicepresidenta.
La resolución confirma que no se presentaron tachas contra la candidatura durante el plazo establecido entre el 30 de diciembre de 2025 y el 1 de enero de 2026. Esto permitió al órgano electoral proceder con la inscripción formal, un paso decisivo para que el partido del lápiz participe en los comicios de abril próximo.
La única alternativa socialista marxista-leninista
Perú Libre se define como la única organización política con ideología marxista-leninista-mariateguista que participa en estas elecciones. Su programa propone una Asamblea Constituyente, la nacionalización de recursos estratégicos y un modelo económico que transita del neoliberalismo hacia el socialismo. El partido reivindica representar al proletariado, campesinado, pequeña burguesía y burguesía nacional en una alianza pluriclasista.
Entre las más de 40 organizaciones políticas inscritas para 2026, ninguna otra sostiene explícitamente esta línea ideológica. Los restantes partidos de izquierda han optado por plataformas progresistas o socialdemócratas, sin abrazar el marxismo-leninismo como doctrina central. Esta singularidad posiciona a Perú Libre como la opción más radical del espectro político peruano.
Denuncias de guerra jurídica
Cerrón y su partido sostienen que enfrentan una campaña de lawfare, es decir, el uso del sistema judicial con fines políticos. El líder de Perú Libre acumula más de 220 investigaciones fiscales abiertas desde 2011, aunque solo mantiene vigente una orden de prisión preventiva por presunto lavado de activos. Sus partidarios argumentan que esta persecución busca sacarlo de la contienda electoral por ser un candidato antisistema.
Esta narrativa ha encontrado eco incluso fuera de Perú Libre. Analistas políticos como Aldo Mariategui han cuestionado la intensidad de las investigaciones contra Cerrón. La bancada parlamentaria del partido califica las acciones judiciales como intentos de criminalizar la organización mediante detenciones arbitrarias y allanamientos. Documentos del propio partido mencionan investigaciones infundadas, juicios amañados y sentencias diseñadas para generar miedo entre la militancia.
El Tribunal Constitucional anuló en marzo de 2025 una condena previa que impedía a Cerrón postular. La Corte Suprema también lo absolvió en el caso Aeródromo Wanka. Sin embargo, la prisión preventiva por lavado de activos mantiene vigente la orden de captura nacional e internacional.
Campaña desde las sombras
Cerrón lleva más de dos años prófugo, pero mantiene actividad política en redes sociales y da entrevistas desde la clandestinidad. Ha presentado su candidatura como una revancha del pueblo tras lo que considera un golpe de Estado contra Pedro Castillo. El exgobernador de Junín afirma que su exclusión de las elecciones de 2021 obligó a improvisar la candidatura de Castillo y Dina Boluarte.
La fórmula inscrita refleja el núcleo duro del partido. Cruz Mamani es el actual vocero de la bancada parlamentaria. Rojas López, de 79 años, ha denunciado públicamente que su hijo fue sentenciado injustamente. Ambos simbolizan la lealtad familiar y partidaria que caracteriza a Perú Libre en medio de la crisis.

Las elecciones del 12 de abril de 2026 serán las más concurridas de la historia peruana por el número de partidos participantes. Perú Libre busca recuperar el espacio que perdió tras la destitución de Castillo y la implosión de su bancada congresal, que pasó de 37 a menos de 10 escaños por deserciones. La inscripción formal de su fórmula presidencial marca el inicio oficial de una campaña electoral que promete ser convulsa y polarizada.



