El tribunal admitió una vulneración al debido proceso en la detención inicial del expresidente, aunque ello no modifica la condena de 15 años que cumple por lavado de activos
La Primera Sala en lo Constitucional de Lima le dio la razón a Ollanta Humala. El tribunal declaró fundado el habeas corpus que el expresidente presentó contra su detención inicial en abril, tras reconocer que los jueces violaron sus derechos fundamentales al ordenar su internamiento sin contar con una sentencia debidamente motivada. Sin embargo, esta decisión no implica su libertad: Humala seguirá cumpliendo su condena de 15 años por lavado de activos en el penal Barbadillo.
Una detención sin fundamento completo
Los magistrados concluyeron que el Tercer Juzgado Penal Colegiado Nacional actuó fuera de los parámetros constitucionales. Los jueces ordenaron el internamiento de Humala basándose únicamente en un adelanto de fallo, no en una sentencia íntegra, escrita y fundamentada. Esta omisión impidió que el exmandatario conociera las razones completas de su privación de libertad y pudiera ejercer su defensa adecuadamente.
«No correspondía entonces que el órgano jurisdiccional demandado procediera a la ejecución del ‘adelanto de fallo’ pues el beneficiario desconocía las razones de la privación de su libertad», señalaron los magistrados en su resolución. El colegiado constitucional remarcó que ejecutar una detención sin una resolución motivada «no solo infringe una regla, sino que subvierte la propia idea de dignidad humana que sostiene al Estado de derecho».
Infracción irreparable pero sin efectos prácticos
A pesar de reconocer la ilegalidad inicial, la Sala precisó que esta victoria jurídica no modificará la situación actual del expresidente. La sentencia completa ya fue leída y notificada formalmente, lo que significa que la privación de libertad vigente se sustenta en un fallo íntegro y no en el cuestionado adelanto. El tribunal calificó la infracción como irreparable, aunque ordenó advertir al juzgado responsable para evitar que repita estas prácticas.
Los jueces enfatizaron que incluso frente a delitos graves, el Estado debe respetar estándares racionales y el marco constitucional. «La Constitución no es entonces un límite incómodo, sino el recordatorio permanente de que incluso frente al delito el Estado está llamado a actuar con razonabilidad y majestad moral», agregaron.
El origen de la condena
Humala y su esposa, Nadine Heredia, recibieron en abril de 2025 una condena de 15 años por lavado de activos agravado. La sentencia determinó que ambos recibieron aportes ilícitos de Odebrecht y del régimen de Hugo Chávez para financiar campañas electorales, operando mediante empresas fachada, falsos aportantes y la estructura del partido nacionalista. Actualmente, el expresidente comparte prisión en Barbadillo con otros tres exmandatarios: Martín Vizcarra, Pedro Castillo y Alejandro Toledo.



