En 90 casos ha sido trasplante Haploidéntico, con donación de padre, madre o hermano, una técnica alemana que solo lo realiza este centro pediátrico
El cáncer tiene cura. El Ministerio de Salud, a través del Instituto Nacional de Salud del Niño San Borja, brinda tratamiento especializado mediante el trasplante de células progenitoras o también llamado trasplante de médula ósea, una opción de tratamiento con técnicas de primer mundo para los diversos tipos de cáncer, especialmente aquellos que afectan las células sanguíneas, entre ellos la leucemia infantil.
Desde el año 2014 a la fecha, este centro pediátrico de referencia nacional ha realizado 204 de procedimientos de trasplante de células progenitoras, de los cuales 90 se concretaron mediante trasplante Haploidéntico, una técnica alemana que permite como donante al papá, mamá o hermano con el 50% de compatibilidad, convirtiéndose en el único centro pediátrico del Minsa que está a la vanguardia en el tratamiento del cáncer infantil. La técnica Haploidéntico es usada en países como Estados Unidos, Canadá, México, Brasil, Argentina, Europa y Asia.
Cabe precisara, que el cáncer en niños representa el 5 % del total de neoplasias malignas en general, siendo la leucemia el tipo de cáncer que se presenta con mayor frecuencia en los menores, seguido de los tumores cerebrales y linfomas.
El servicio de Hematología del INSN San Borja, atiende al mes un promedio de 150 pacientes, entre nuevos y continuadores, con patología maligna, con mayor incidencia Leucemia Linfática Aguda, Leucemia Mieloide Aguda, Leucemia Mieloide Crónica y Síndromes de insuficiencia medular como anemias aplásicas y síndromes mielodisplásicos.

Mediante la Sub Unidad Integral Especializada del Paciente de Progenitores Hematopoyéticos TPH, brinda atención a los niños y adolescentes con diagnóstico de leucemias agudas, insuficiencias de la médula ósea, errores innatos del metabolismo e inmunodeficiencias que pueden mejorarse con un trasplante de médula con lo cual les ofrece una alternativa de cura a gran parte de los pequeños que llegan de Lima y de las diversas regiones del país.
Trasplante
El trasplante de células progenitoras hematopoyéticas (TCPH) o trasplante de médula ósea es un procedimiento médico que consiste en reemplazar las células madre sanguíneas dañadas del paciente por células madre sanas de un donante. Estas células madre se encuentran principalmente en la médula ósea, sangre periférica y cordón umbilical y son las encargadas de producir todas las células de la sangre, como glóbulos rojos, glóbulos blancos y plaquetas.
Entre los tipos de trasplante se encuentran Autólogo (se utilizan las propias células madre del paciente), Alogénico (de un donante compatible), Singenénico (de un gemelo idéntico) y Haploidéntico (de un familiar con compatibilidad parcial).
En lo que va del 2025 se concretaron 8 trasplantes (4 trasplantes emparentados alogénicos, 2 de 100% hermano compatible (sibling) y 2 haploidéntico).
El INSN San Borja cuenta con un Centro de Trasplante Pediátrico y desde el año 2016 ejecuta esta técnica alemana de trasplante Haploidético que ha permitido devolver una segunda oportunidad de vida a los niños y adolescentes de las diversas regiones del país.
En tanto, el servicio de Clínica de Día, atiende al mes más de 500 niños y adolescentes, entre los 7 meses y 17 años, para recibir sus tratamientos endovenosos ambulatorios de quimioterapia, transfusiones de sangre de plaquetas y tópicos.
La atención que brinda el INSN San Borja es multidisciplinaria para los pacientes con leucemia, aplasia de médula ósea adquirida y congénita (anemia de fanconi) e inmunodeficiencias que pueden mejorarse con trasplante de progenitores hematopoyéticos.
La leucemia puede presentarse desde el nacimiento. El servicio de TPH recibió incluso casos de bebés de 3 meses de vida. La mayoría de los niños son derivados de diferentes establecimientos de salud de la capital y de las regiones con sospecha de neoplasias hematológicas y se confirman en el INSN SB.
Los servicios de Trasplante y Hematología cuentan con un servicio exclusivamente acondicionado para el tratamiento de los pacientes pediátricos, que en la mayoría de casos requieren de programas de quimioterapia que implica un periodo de hospitalización en Hematología Pediátrica no menor de seis meses y terapia ambulatoria de 2 años y medio.
El cáncer infantil es una enfermedad que de ser diagnosticada a tiempo tiene alta probabilidad de cura. La principal señal es el cambio sorpresivo en el comportamiento del niño, anemia súbita, palidez, fatiga, cansancio, fiebre prolongada, sangrados de nariz o encías, moretones e infecciones frecuentes, dolor persistente en huesos, articulaciones y abdomen, bultos o ganglios en cuello, axilas e ingle, pérdida de peso y sudoración abundante, dolor de cabeza, mareos y vómitos por la mañana y por varios días, estrabismo o luz blanca en uno o ambos ojos, puntos rojos en la piel y picazón en el cuerpo.