Hernando de Soto será el premier de José María Balcázar: confirman que el gabinete ministerial jurará este martes 24
A un día de hacerse pública la reunión entre el mandatario y el economista, Presidencia oficializó la designación del excandidato de Avanza País a través de un comunicado
La designación de Hernando de Soto como nuevo presidente del Consejo de Ministros del gobierno encabezado por José Balcázar ha generado un remezón político en el Congreso. Lo que comenzó como una salida institucional tras la elección de Balcázar como titular del Parlamento —y su consecuente asunción temporal de la Presidencia de la República— hoy amenaza con convertirse en un nuevo foco de confrontación entre el Ejecutivo y las bancadas que facilitaron ese escenario.
En sectores de izquierda, que respaldaron a Balcázar para presidir el Congreso con la expectativa de un giro
político frente a la gestión de José Jerí, la llegada detores de izquierda, que respaldaron a Balcázar para presidir el Congreso con la expectativa de un giro político frente a la gestión de José Jerí, la llegada de De Soto es vista como una señal en sentido contrario. Parlamentarios progresistas advierten que el economista liberal representa una continuidad del modelo económico y político que, aseguran, profundizó desigualdades y tensiones sociales en los últimos años.
No se trata de un actor menor. De Soto, fundador del Instituto Libertad y Democracia y autor de libros como “El otro sendero” y “El misterio del capital”, ha sido durante décadas uno de los principales promotores del
libre mercado y la formalización de la propiedad como eje del desarrollo. Su candidatura presidencial en 2021
o ubicó como referente de la derecha económica, con un discurso centrado en seguridad jurídica, inversión privada y reducción del rol del Estado en la economía.
Las tensiones se agravan porque, según versiones que circulan en el Legislativo, De Soto habría puesto condiciones para asumir la Presidencia del Consejo de Ministros.
Entre ellas, la facultad de proponer a los titulares de las carteras de Vivienda, Interior, Defensa y Salud,
sectores estratégicos tanto por su presupuesto como por su impacto político. De confirmarse, ello implicaría
un rediseño del gabinete con fuerte impronta tecnocrática y conservadora.
Este movimiento ha encendido las alarmas en las bancadas de izquierda, que consideran que el encargo
temporal de Balcázar no puede convertirse en una plataforma para consolidar un proyecto ideológico distinto al que permitió su elección como presidente del Congreso. Voces internas ya hablan abiertamente de promover una censura contra el propio Balcázar si se concreta un gabinete alineado con De Soto y
distante de las demandas sociales planteadas en los últimos meses.
Así, lo que debía ser una transición ordenada amenaza con convertirse en una nueva pugna por el
rumbo del país. El eventual desembarco de De Soto en la PCM no solo reconfigura el tablero político, sino
que pone a prueba la frágil alianza parlamentaria que sostuvo a Balcázar. En un Congreso fragmentado
y con bloques ideológicos en tensión permanente, cada decisión puede acelerar una crisis mayor.
¿Quién es Hernando de Soto, premier de José María Balcázar?
Hernando de Soto es un economista y político peruano. Nacido en Arequipa en 1941, proviene de una familia ligada a la diplomacia y la política, y desde joven vivió en el extranjero debido al exilio de su padre durante el régimen de Manuel A. Odría. Estudió en Europa y regresó al Perú a finales de los años setenta, justo antes de fundar el Instituto Libertad y Democracia (ILD), la organización que lo catapultó a la escena mundial.
De Soto es ampliamente reconocido —tanto para críticos como para admiradores— como el principal arquitecto del “shock neoliberal” implementado durante el primer gobierno de Alberto Fujimori en los años 90. Su influencia fue decisiva en la liberalización de la economía peruana, el combate a la hiperinflación y el diseño de políticas que, si bien estabilizaron el país en términos macroeconómicos, abrieron un debate sobre sus efectos sociales y el aumento de la informalidad. A la cabeza del ILD, De Soto promovió reformas legales orientadas a otorgar títulos de propiedad a los sectores populares, bajo la convicción de que la formalización es la vía para combatir la pobreza estructural.
Su modelo propuso que el desarrollo económico sostenible requiere reconocer y legalizar los activos que los pobres ya poseen, permitiéndoles acceder a crédito y a la economía formal. Esta tesis, expuesta en sus libros El otro sendero y El misterio del capital, recibió elogios internacionales e influyó en políticas públicas de otros países, además de haberlo convertido en asesor de organismos multilaterales y referente para líderes globales.
De Soto ha recibido reconocimientos internacionales como el de la revista Time, que lo incluyó entre los cinco principales innovadores latinoamericanos, y el de Forbes, que lo ubicó entre las quince personas que reinventarían el futuro. Personalidades como Bill Clinton y Margaret Thatcher, así como instituciones como el Banco Mundial, elogiaron sus propuestas, aunque su enfoque también despertó fuertes cuestionamientos entre académicos y movimientos sociales que advierten sobre los límites y riesgos del microcapitalismo informal.
Además de su trabajo en el ILD, De Soto ha ocupado cargos como director del Banco Central de Reserva del Perú y asesor presidencial. En la última década, incursionó en la política electoral: fue candidato presidencial en 2021 por Avanza País, obteniendo el cuarto lugar con más del 11% de los votos válidos. También respaldó candidaturas de corte liberal y conservador, como la de Keiko Fujimori, y actuó como representante en la negociación del Tratado de Libre Comercio con Estados Unidos durante el gobierno de Alan García.



