Obra que beneficiaría a más de 400.000 familias del sur de Lima, enfrenta el riesgo de quedar paralizada, situación que afecta tanto la economía local como las condiciones de vida de los vecinos.
Más de 5 mil pobladores de Villa El Salvador, Villa María del Triunfo y San Juan de Miraflores realizarán el lunes 2 una marcha de protesta hacia Palacio de Gobierno exigiendo la continuidad de la mega obra Nueva Rinconada que dará agua a más de 400 mil familias y la renuncia inmediata del Presidente del Directorio de Sedapal, Hugo Fernando Obando Concha.
Ayer (sábado 31 de enero) tratando de buscar una solución, los dirigentes aceptaron una reunión con el ministro de Vivienda, Wilder Sifuentes, pero no se llegó a ningún acuerdo, por lo que ratificaron la marcha que contará con el apoyo de pobladores de San Juan de Lurigancho, Manchay, Chorrillos, entre otros grupos.
“El accionar irregular de SEDAPAL, impedirá en los próximos meses que el Consorcio San Miguel pueda valorizar los mayores Metrados realmente ejecutados con lo cual al no haber valorización la caída de la obra es inminente”, así lo manifestó el dirigente de la Comisión Central de Agua y Alcantarillado de la Nueva Rinconada, Carlos Chávez.
“SEDAPAL no garantiza la continuidad de la obra que está avanzada en un 85%, ejecutando un boicot sistemático que rechazamos en toda su extensión, por estar llevando el proyecto a una inminente paralización técnica debido a la falta de liquidez que requiere la obra Nueva Rinconada mediante la aprobación y pago de los mayores metrados que fueron ejecutados por la empresa contratista”, señaló.
Chávez dijo que los vecinos demandan la intervención inmediata del Gobierno Central, a través del Ministerio de Vivienda, Construcción y Saneamiento (MVCS) y la Presidencia del Consejo de ministros (PCM) y exigen “la agilización inmediata de los pagos por mayores metrados ya ejecutados y que están de acuerdo con el tipo de contrato y normativa vigente a fin de garantizar la continuidad de la ejecución de la obra”.
El dirigente consideró necesaria la remoción de obstáculos administrativos ilegales que impiden la continuidad de los trabajos en obra y solicitó que se investiguen las responsabilidades de los funcionarios de Sedapal y la empresa supervisora implicados en las irregularidades denunciadas.
“No aceptaremos silencio, demoras ni respuestas tibias. La población merece una solución inmediata, verificable y completa. Las familias no pueden seguir pagando el precio de la ineficiencia y la falta de compromiso. No estamos pidiendo favores. Estamos defendiendo un derecho básico: agua potable segura y saneamiento digno”, finalizó el dirigente.

La Nueva Rinconada una de la inversiones más relevantes
El impacto económico de la posible paralización es considerable. La Nueva Rinconada representa una de las inversiones más relevantes en infraestructura hídrica para Lima sur, con un avance del 85% y una cadena de pago que involucra a empresas constructoras, contratistas, proveedores y comercios locales.
Carlos Chávez, dirigente de la Comisión Central de Agua y Alcantarillado de la Nueva Rinconada, sostuvo que se “impedirá en los próximos meses que el Consorcio San Miguel pueda valorizar los mayores metrados realmente ejecutados, con lo cual, al no haber valorización, la caída de la obra es inminente”.
La falta de pago y de liquidez afecta directamente la estabilidad financiera de quienes participan en la construcción y genera incertidumbre sobre la continuidad de empleos para cientos de trabajadores.
Tres distritos del sur de Lima necesitan de agua
La paralización de la obra Nueva Rinconada tiene consecuencias directas y profundas. Actualmente, en distritos como Villa El Salvador, Villa María del Triunfo y San Juan de Miraflores, miles de familias no cuentan con acceso regular a agua potable ni a servicios de saneamiento adecuados.
La carencia de estos servicios esenciales agrava la vulnerabilidad de la población, limita las oportunidades de desarrollo y afecta la salud pública. “Las familias no pueden seguir pagando el precio de la ineficiencia y la falta de compromiso. No estamos pidiendo favores. Estamos defendiendo un derecho básico: agua potable segura y saneamiento digno”, subrayó Chávez.
El retraso en la culminación de la obra obliga a muchas familias a recurrir a soluciones alternativas, como la compra de agua a camiones cisterna, que resulta más costosa y menos segura.
Esta situación impacta en el presupuesto familiar, en la higiene del hogar y en la prevención de enfermedades, especialmente en zonas de menores recursos. Además, la falta de agua limita el desarrollo de actividades productivas y educativas, generando un círculo de exclusión y desigualdad social.
La paralización de la megaobra de la Nueva Rinconada amenaza el acceso al agua potable de más de 400.000 familias en el sur de Lima.La falta de respuestas oficiales intensifica la movilización en el . sur de Lima.Los dirigentes vecinales, tras una reunión con el ministro de Vivienda, Wilder Sifuentes, ratificaron la convocatoria a la marcha al no obtener compromisos concretos para resolver el conflicto.
Solicitan la intervención urgente del Gobierno Central, la agilización de los pagos pendientes y la remoción de obstáculos administrativos que impiden el avance del proyecto.



