La polémica vuelve a rodear a las empresas chinas que operan en el Perú. Esta vez, la transnacional China Railway N.º 10 es acusada de resolver de manera arbitraria e injustificada un contrato firmado con la empresa peruana Industrias Mako E.I.R.L., generando graves pérdidas económicas y afectando su reputación empresarial.
En diciembre de 2024, China Railway N.º 10 canceló unilateralmente el contrato para la instalación de señalización del Hospital del Altiplano, en Puno, pese a que existía una orden de compra por 545 mil soles. La decisión dejó a la empresa peruana sin pago y sin respuesta, obligándola a iniciar acciones legales que hoy se encuentran en proceso de arbitraje.
“Ha pasado casi un año intentando dialogar y buscar una solución. La empresa china nunca respondió. Hemos sido empujados al arbitraje para exigir el pago y la reparación del daño causado”, denunció Jesús Varillas, representante legal de Mako E.I.R.L.
Temor por influencias y lobbies
El caso genera especial preocupación debido a recientes revelaciones periodísticas sobre reuniones entre altas autoridades del Estado y empresarios chinos, lo que ha despertado temores de que el proceso arbitral pueda verse influenciado por lobbies a favor de intereses extranjeros.
“Solo busco justicia. Han dañado mi imagen, mi honra y el nombre de una empresa que hemos construido durante más de 20 años. Siempre he actuado con la verdad”, afirmó Varillas.
Pérdidas millonarias y silencio empresarial
Según la empresa afectada, las pérdidas superan los 400 mil soles, razón por la cual se ha interpuesto una demanda que asciende a un millón de soles por daños y perjuicios. Hasta el momento, China Railway N.º 10 no ha asumido responsabilidad alguna, pese a los perjuicios ocasionados.
El caso vuelve a poner en debate el trato desigual entre empresas extranjeras y nacionales, así como la necesidad de que las leyes peruanas se respeten sin excepciones, independientemente del poder económico o político de las compañías involucradas.



