Una red de adendas irregulares, expedientes borrados del sistema y empresas bajo la lupa del lavado de activos envuelven la millonaria obra del nosocomio César Garayar García, adjudicada en la gestión de Fernando Meléndez.
Tras una década de espera, el Hospital de Apoyo Iquitos «César Garayar García» debía ser un hito para la salud en la Amazonía peruana. Sin embargo, lo que debió ser una inauguración se ha convertido en una escena del crimen financiero. Funcionarios del Gobierno Regional de Loreto (GOREL) confirmaron que equipos biomédicos valorizados en más de S/ 20 millones, pagados íntegramente con fondos públicos, no aparecen por ninguna parte.
La historia de este desfalco comenzó en 2016, cuando el entonces gobernador regional, Fernando Meléndez Celis, adjudicó el proyecto al Consorcio Salud Loreto. Bajo la modalidad de “llave en mano”; es decir, el grupo empresarial, formularia el expediente técnico, realizaría las obras de ingeniería, lo dotaría de equipos biomédicos de última generación y lo dejaría listo para operar. El proyecto se adjudicó por un total de S/ 192,037,480.
No obstante, la investigación revela que, a pocas semanas de la firma, Meléndez aceptó una primera adenda que flexibilizó los plazos a favor del consorcio. En 2017, una segunda adenda incrementó el presupuesto en S/ 25.189.002. Con estas modificaciones, la unidad ejecutora desembolsó más de la mitad del valor de la obra antes de finalizar su gestión que se dio en el 2018, incluyendo la cancelación total de los equipos biomédicos que, a la fecha, no han ingresado a la ciudad.
Rastro borrado en el sistema
La gravedad del caso escala al ámbito digital. Al intentar rastrear el proceso, funcionarios actuales del GOREL descubrieron que el expediente de la Licitación Pública 010-2015 fue eliminado del sistema del Organismo Especializado para las Contrataciones Públicas Eficiente (OECE). En los registros, el Consorcio Salud Loreto figura como si nunca se le hubiese adjudicado el proyecto millonario, una maniobra que apunta a un encubrimiento de alto nivel.
Al ser consultado por el paradero de la tecnología médica, el consorcio alegó que los equipos están “en custodia” en los almacenes de la empresa MEDSTEP PERÚ S.A.C. en el Callao. Sin embargo, una inspección física del GOREL confirmó que los equipos no existen en dicho local. Además, MEDSTEP —que no figura legalmente como parte del consorcio original— arrastra deudas en pérdidas por casi S/ 5 millones con proveedores y el programa Reactiva Perú.
El Consorcio Salud Loreto alega que MEDSTEP es parte del consorcio. Sin embargo, el contrato consigna las firmas de los representantes de las compañías: DEXTRE + MORIMOTO ARQUITECTOS S.A.C.; IMPRESA PIZZAROTTI & CSPA; CMO Group S.A. (antes Mediterráneo); MANTTO S.A.C. y CONSTRUCTORA URANIO S.A.C.
Sin embargo, las empresas constructoras CMO Group S.A. (antes Mediterráneo), MANTTO S.A.C. y Constructora Uranio S.A.C. fueron consideradas en una investigación seguida por la fiscal antilavado Yovana Mori García quien halló indicios de la existencia de una red que se adjudicó fraudulentamente 39 hospitales en 15 años. Mori entabló acusación penal contra las empresas investigadas, pero la intervención de la hoy cuestionada exfiscal Elizabeth Peralta, permitió el archivo repentino.
El contrato original fue suscrito por el exgerente general del GOREL, Juan Villanueva Navarro. Años después, Villanueva fue denunciado por el programa dominical Panorama tras descubrirse que, mientras figuraba como trabajador en la Subcomisión de Acusaciones Constitucionales del Congreso —contratado por la legisladora Rosio Torres Salinas—, se dedicaba realmente a realizar campaña política para que Fernando Meléndez regresara al poder regional.
El Dato
Al día de hoy, el moderno hospital de Iquitos sigue siendo una infraestructura incompleta y saqueada, mientras la población loretana continúa esperando por una atención médica digna que ya fue pagada con sus impuestos.




