En un hecho sin precedentes para el fortalecimiento de la justicia de proximidad, el presidente de la Corte Superior de Justicia de Cajamarca, Ricardo Sáenz Pascual, lideró durante el año 2025 una intensa labor territorial que permitió instalar nuevos juzgados de paz en comunidades rurales y centros poblados históricamente alejados del sistema judicial, llevando el Estado a donde más se le necesita.
A través del trabajo articulado con la Oficina Distrital de Apoyo a la Justicia de Paz (ODAJUP), a cargo de Janet Flores Cueva, se logró la instalación de nueve (09) Juzgados de Paz en las provincias de Cajamarca, Celendín, Chota, Contumazá, Santa Cruz y San Miguel. De ellos, ocho fueron instalados directamente por el presidente de la Corte, quien recorrió la región y llegó a localidades de difícil acceso para garantizar un servicio de justicia cercano, intercultural y humano.

Estas acciones marcaron un antes y un después para cientos de familias que hoy cuentan con un juez o jueza de paz en su propia comunidad, reduciendo distancias, costos y tiempos, y fortaleciendo la resolución pacífica de conflictos desde el propio territorio.
La gestión 2025 también priorizó el fortalecimiento de capacidades de los jueces y juezas de paz, con la juramentación de 30 nuevos magistrados comunales, cursos de inducción, elecciones y capacitaciones presenciales y virtuales por cuencas, beneficiando a jueces de paz de todas las provincias del distrito judicial. En total, más de 250 jueces de paz fueron capacitados en temas clave como violencia familiar, función notarial, salud materna y uso del sistema informático SISJUPAZ.

Asimismo, se brindó acompañamiento permanente mediante visitas técnicas, supervisiones y la implementación logística de 413 juzgados de paz, dotándolos de material básico para una atención digna y eficiente. En el ámbito normativo, se aprobaron resoluciones administrativas que fortalecen la actuación de los jueces de paz en materias como faltas, función notarial y violencia contra la mujer, reforzando la seguridad jurídica en el ámbito comunal.
“El Poder Judicial no puede esperar a que el ciudadano llegue; debe salir a su encuentro”, señaló el presidente Ricardo Sáenz Pascual durante una de las jornadas de instalación, reafirmando que la justicia no se impone desde el escritorio, se construye caminando junto a la población.

La Corte Superior de Justicia de Cajamarca destacó también el trabajo comprometido de la ODAJUP, el esfuerzo de los jueces y juezas de paz y el acompañamiento permanente del equipo de Imagen Institucional, que documentó cada recorrido y permitió que el país sea testigo de una justicia que avanza por caminos rurales, cruza comunidades y transforma realidades.
Con estas acciones, Cajamarca se consolida como un referente nacional en acceso a la justicia, justicia intercultural y presencia efectiva del Estado, demostrando que cuando hay liderazgo y decisión, la justicia sí puede llegar a todos.



