Crece la lista de exmandatarios que van copando la prisión presidencial.
Una tertulia de cuatro exmandatarios con sabor a lentejas y desvergüenza.
Por: Toto de la
Torre Ugarte
El sol cenital de Lima caía implacable sobre el patio de Barbadillo, iluminando a los cuatro expresidentes reunidos en su club más exclusivo y más infame. Ollanta pulía un azulejo que ya brillaba, Martín revisaba notas como si aún estuviese en Palacio, Pedro observaba en silencio, tal vez preguntándose si el pollo está vivo o muerto, y Alejandro gesticulaba como cuando iba al Brisas del Titicaca.
La conversación, inevitablemente, comenzó con la comida.
—El rancho de hoy
—dijo ‘Lagarto’— es una afrenta nutricional. Ni la OMS lo aprobaría.
—Madre mía, falta orden en la cocina —sentenció Ollanta—. Disciplina, incluso en el almuerzo.
Alejandro soltó una carcajada. —¡La vida no es un cuartel! Yo sobreviví con pan, queso y sueños… ¡y llegué al Palacio! Bueno, y también aquí.
Pedro intervino, sacándose el sombrero: —Las lentejas deben llenar el estómago. El problema es que los de arriba siempre se comen el plato de los de abajo.
‘Lagarto’ Martín acomodó su dignidad herida. —Presidente Castillo, déjese de rollos
trasnochados. Yo caí por revancha política, no por incompetencia.
—¡Revancha! —exclamó Alejandro—. ¡Aquí lo que hay es ingratitud nacional! Yo recuperé la
democracia.
En ese momento, Toledo, cansado de la nostalgia ajena, zanjó con una mueca amarga: Prefiero ser un borracho conocido que un alcohólico anónimo. Eliane goza libre en Israel, Nadine baila samba en Brasil, Lilia come tacos en México… y tú, Lagarto, todavía no te han perdonado por el ampay con Zulli Pinchi. Estamos fregados.
Ollanta bajó la mirada. —Nadine me mandoneaba, sí… pero igual la extraño un montón. Ella siempre llevó los pantalones.
El profesor suspiró. —Mi Lilia… ¿qué estará haciendo entre tanto mariachi? Además, no
dejan salir a la Betssy. Martín, enderezándose como si declarara ante la nación, cerró el
intercambio: —No me doblegarán, y eso se lo prometo a los Vizcarra lovers.
Por algo soy su bebito fiu fiu.
Los cuatro se quedaron en silencio. Cuatro destinos distintos, unidos por la misma cárcel y las mismas excusas. El sol se retiró del patio, y con él la última sombra de dignidad que la tarde les había permitido. La tragicomedia continuará, pero la tertulia había terminado.
ALBERTO FUJIMORI INAUGURÓ EL PENAL DE BARBADILLO COMO LA JAULA DORADA DE LOS EXPRESIDENTES. SALIÓ INDULTADO EN DICIEMBRE DE 2023.
CASTILLO, LUEGO DE DAR UN MENSAJE AL PAÍS E INSTAURAR UN GOBIERNO DE EMERGENCIA, FUE VACADO POR EL CONGRESO E INMEDIATAMENTE DETENIDO.



