Cuestionado por sus reuniones dentro y fuera de Palacio, Jerí deje el cargo en medio de una invetigación en curso y varios cuestionamientos en su contra por reuniones clandestinas con empresarios chinos e ingresos de féminas a Palacio hasta pasada la medianoche
Nueva crisis política. El presidente José Jerí, fue desituido del máximo poder del Estado tras 130 días en el cargo. El Congreso fue el responsable de su salida donde, en un pleno extraordinario, la mayoría votó por el cambio del mandatario luego de una serie de polémicas en las que se ha visto envuelto y ha dado pase a una investigación fiscal por presunto tráfico de influencias, el escándalo de las contrataciones en Palacio de Gobierno y una escalada en el rechazo ciudadano tras los destapes del llamado Chifagate.
José Jerí se convierte en el presidente número siete en solo 10 años. En una maratónica sesión, que se inició a las 10:00 horas y terminó pasadas las 14:20 horas, el Pleno del Congreso decidió aprobar la moción de censura con 75 votos a favor, 24 en contra y 3 abstenciones.
La representación nacional admitió a debate las siete mociones de Orden del Día que proponen la censura de José Jerí Oré en su calidad de presidente de la Mesa Directiva del Parlamento y encargado de la Presidencia de la República.La decisión se adoptó en distintas votaciones, y luego de que fueran sustentadas por sus respectivos autores.
Fue durante la sesión extraordinaria del Pleno, conducida por el presidente encargado del Legislativo, Fernando Rospigliosi Capurrro, en el auditorio del edificio José Faustino Sánchez Carrión.
En primer turno, la congresista Ruth Luque Ibarra (bancada Bloque Democrático Popular), autora de la Moción de Orden del Día 21240/2025-CR, expresó que entre los argumentos se encuentra el presunto tráfico de influencias en el que habría incurrido luego de reuniones clandestinas con los empresarios chinos Zhihua Yang y Ji Wu Xiadong.
Previamente, la representación nacional sometió a una cuestión previa para impedir la votación de las mociones de censura y proceder a la figura de la vacancia presidencial y así alargar hasta marzo el proceso para retirar del cargo a Jerí. Sin embargo, esta movida política, fue desestimada por la mayoría parlñamentaria.
Una caída anunciada
La caída política de Jerí se aceleró en el último mes. Según las más recientes encuestas de Ipsos e Imasen, la desaprobación del mandatario aumentó en 20 puntos porcentuales en apenas treinta días, alcanzando un 61% de rechazo según Ipsos y un 70,4% según Imasen. El desplome de su popularidad coincidió con las revelaciones sobre reuniones no registradas con empresarios chinos, entre ellos Zhihua Yang y Ji Wu Xiaodong, así como con la difusión de informes periodísticos sobre la contratación de allegadas mediante el Fondo de Apoyo Gerencial (FAG), un régimen reservado para altos perfiles y que en este caso benefició a personas sin experiencia previa en el sector público.
La presión institucional aumentó aún más cuando la Contraloría General de la República solicitó expedientes y comprobantes de pago de varias de las contrataciones cuestionadas en el Despacho Presidencial. Paralelamente, la Fiscalía Anticorrupción inició una investigación preliminar contra “los que resulten responsables” por la modalidad y los vínculos personales detrás de los contratos. Si bien Jerí no podía ser incluido directamente en la pesquisa por su investidura, el despacho del Fiscal de la Nación no descartó incluirlo.
El ‘Chifagate’: el escándalo que motivó la destitución
El escándalo mayor, sin embargo, fue el Chifagate, que expuso la relación del presidente con Zhihua Yang, empresario con millonarios contratos estatales y señalado como operador del llamado “Club de la Construcción chino”. Las imágenes de Jerí ingresando encapuchado a un restaurante de San Borja, fuera de todo registro oficial, detonaron la crisis. El mandatario ofreció múltiples versiones sobre el motivo de la reunión y, finalmente, admitió el error y pidió disculpas públicas, pero el daño a su credibilidad ya era irreversible. Según Ipsos, el 78% de los peruanos percibe indicios de corrupción en el comportamiento del presidente.
Las vistadores en Palacio
El contexto político se volvió aún más adverso cuando surgieron nuevos cuestionamientos sobre la vida privada del mandatario. Reportajes recientes revelaron la realización de fiestas privadas con congresistas, ministros y personas vinculadas a una presunta red de prostitución en el Congreso, así como visitas reiteradas de jóvenes a su despacho parlamentario y presidencial, muchas de las cuales posteriormente accedieron a contratos en el Estado. Estos hechos, sumados a la filtración de imágenes y mensajes en redes sociales entre Jerí y sus colaboradoras, profundizaron la percepción de falta de transparencia y ética en su gestión.
¿Qué pasará con la Presidencia?
La destitución de Jerí activa el mecanismo de sucesión presidencial previsto en la Constitución. Según el procedimiento parlamentario, el Pleno del Congreso debe convocar a una nueva sesión para elegir a un nuevo presidente del Congreso, quien asumirá la jefatura del Estado de manera interina hasta la transmisión de mando el 28 de julio.
El presidente del Congreso, Fernando Rospigliosi, informó que el nuevo mandatario que sucederá en el cargo a José Jerí será elegido este miércoles 18 de febrero a las 18:00 horas.



