Punto y coma (caña)
LOS DNI DEL AMOR
• Tenemos 6,355 Amado; 2,514 Amada; 448 amor; 18 Kiss y Lover 67
Cuando el RENIEC abrió su base de datos y decidió revisar cuánto amor anda suelto en el Perú, no encontró estadísticas: encontró una telenovela completa. Porque no es lo mismo llamarse Juan o Pedro que cargar en el DNI un destino sentimental desde la cuna. Hay 28,823 peruanos llamados Valentín que caminan por la vida como si cada 14 de febrero fuera su cumpleaños espiritual. Gente que no puede discutir con su pareja sin que le digan: “¡Pero si tú eres Valentín, pues!”. No hay escapatoria.
Los Amado (6,355) y Amada (2,514) viven bajo presión permanente. No pueden estar de mal humor. Un Amado renegando en el tráfico rompe el orden natural del universo. En alguna parte suena una alarma romántica. Peor la pasan los 448 que se llaman Amor: imagina a la profesora del colegio llamando lista —“¿Amor?”— y medio salón respondiendo “sí, miss”. Y entre la multitud aparecen 194 Afrodita, que no pidieron ser diosas, pero igual cargan con la expectativa mitológica cada vez que suben una foto.
Luego está la categoría joyería emocional: 98 Tesoro, 62 Corazón, 39 Cariño y 27 Beso. Familias enteras que parecen conversación de WhatsApp. Uno puede imaginar la escena doméstica: “Tesoro, llama a Cariño que Beso no encuentra a Corazón”. Ni Gabriel García Márquez se animó a tanto realismo mágico. Y cuando aparece Lover (67) y Kiss (18), la cosa se internacionaliza: el amor peruano exporta, factura en dólares y besa bilingüe.
Pero la verdadera élite romántica son los nombres raros, los que parecen usuarios de red social: 2 Mylife, 2 Jeva, 2 Polola. Gente única, estadísticamente irrepetible, caminando por el mundo como ediciones limitadas. Y en la cumbre minimalista del afecto están los solitarios: 1 Galán, 1 Te quiero, 1 Mi amor. Personas que son, literalmente, declaración jurada de sentimientos. Imagínate firmar un contrato: Atentamente, Mi amor. Ni el notario se mantiene serio.
Al final, el Registro Nacional de Identificación y Estado Civil no solo cuenta ciudadanos: archiva pequeñas comedias humanas. Cada nombre es una profecía, una broma privada de los padres o una apuesta optimista contra la rutina. En un país donde a veces faltan motivos para sonreír, basta abrir el padrón y descubrir que miles de peruanos salen cada mañana a trabajar, estudiar o pagar el micro llevando el amor estampado en el documento. Y eso, aunque no garantice finales felices, por lo menos asegura que la historia empieza con carcajada.
(Sumilla)
“Uno puede imaginar la escena doméstica: ‘Tesoro, llama a Cariño que Beso no encuentra a Corazón’”.
34%
Prefiere una cena o plan especial en casa.
• Entre flores y experiencias, el 14 de febrero movió más de S/ 630 millones en ventas. Con tickets que pueden llegar a superar los S/ 300 por persona, los peruanos no escatimaron en celebrar el Día del Amor.
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Aunque el 14 se asocia a las parejas (54 %), los peruanos también ven esta fecha como una oportunidad para compartir con amigos (24 %) y familia (24 %). Incluso, un 16 % planea celebrar consigo mismo.



