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JOSÉ JERÍ – LA PARÁBOLA DEL PRESIDENTE PRÓDIGO

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ZULLY PINCHI

ABOGADA- ESPECIALISTA EN DERECHO EMPRESARIAL- UNIVERSIDAD ESAN- LIMA- MAGISTER EN LIDERAZGO POLÍTICO Y SOCIAL- UNIVERSIDAD CARLOS III DE MADRID.  MAGISTER EN DIRECCIÓN Y FUNDRAISING PÚBLICO Y PRIVADO PARA ORGANIZACIONES NO LUCRATIVAS-  UNIVERSIDAD COMPLUTENSE DE MADRID. 

EL BESO DE JUDAS

Cuando conocí a José Jerí allá por el año 2021, era callado, observador, llevaba siempre un anillo muy grande en el dedo medio que tenía un adorno no sé si era de una calavera o algo tenebroso. Se viene a mi recuerdo que el día de la inscripción del partido después de casi 6 largos meses de campaña, que yo había trabajado en las zonas más vulnerables de Lima porque en ese momento iba de candidata con el número 18 por el partido político : Somos Perú al Congreso por Lima. Yo me acerqué con mis múltiples fólderes llenos de documentos e información para entregarle cuando de pronto me dijo : – ¿y, tú, qué haces aquí? – A lo que yo bastante extrañada le dije que si acaso yo era tan invisible como para que no se hubiera enterado de la campaña que venía realizado ya que habíamos coincidido en múltiples ocasiones. – Me inscribí como militante le comenté en voz baja – miró su cuaderno y dijo : -» aquí no estas» -..

Soy invitada entonces-  le refuté, a lo que él me respondió – ¡ Cuánto lo siento pero no estás inscrita en el ROP ( Registro de Organizaciones Políticas) y como invitada no puedes ir en la lista porque ya estamos llenos, Cuánto lo siento,  Zullyta  ! En ese momento sentí la más inenarrable indignación,  me estaba dejando fuera de carrera y a mitad del camino, pero mi ímpetu pudo más que sus argucias, no me dejé y me fui a quejar hasta hacer prevalecer mi derecho , ese día tanto Jerí como yo supimos que amigos jamás llegaríamos a ser, él me conoció y yo también pero de las formas menos adecuadas.

EL ABRAZO DE CAÍN

En campaña, nos volvimos a juntar muchas veces , siempre sentí que competía conmigo y no podía entender el por qué,  él era hombre, era más joven, tenía poder político en el partido y además tenía algo que yo nunca tuve ni sentí,: el cariño de la secretaria general del partido,  Patricia Li, aunque hice de todo para ganarme su afecto, ella nunca disimuló sus preferencias con él,  para llevar la fiesta en paz le seguí la cuerda, me junté en el mismo equipo con él pero sentí siempre en el fondo que me hacía boicot en todo, que no me ayudaba nunca en nada , pero yo tenía un equipo de campaña que me apoyaba siempre. José Jerí y yo compartimos muchos momentos que no los contaré aquí porque me contó sobre él, sobre sus dramas y yo le hablé de los míos,  creo que en algún momento estratégicamente nos hicimos más compañeros,  más cercanos hasta que las envidias y los chismes de terceros nos apartaron del todo. 

PILATOS SE LAVÓ LAS MANOS

Una mañana conversamos por teléfono y se fragmentó todo, ese día descubrí que José Jerí tenía una amistad muy cercana con quien presuntamente le vendió al estado peruano miles de conservas con carne de caballo para nuestros niños, Jerí tenía presuntamente relaciones peligrosas con un señor de apellido Burga, que se atrevió aparentemente a vender veneno a todos los niños y niñas del Perú mediante el Ministerio de Desarrollo e Inclusión Social, no estoy diciendo que Jerí tuviera conocimiento de eso, pero fue lo que hizo su gran amigo y financiador de su campaña.

Pedro niega a Jesús No me gusta hacer leña del árbol caído pero creo que la juventud de Jerí no ha sido la consejera más idónea para él,  ha tenido como asesores personas que lo han llevado a un precipicio y no le han sabido hacer ver que gobernar un país no es cómo manejar las listas de un partido y decidir quién te cae bien y quién no y de acuerdo a ello, abrir o cerrar oportunidades. Gobernar una nación no se hace con resentimientos se hace con temperamento , y creo desde mi humilde opinión que eso le ha faltado, en política tienes que saber perder , dar un paso al costado sin berrinches de niño engreído. Jerí es un hombre muy alto, pero le quedó muy grande el puesto de presidente, le faltó entender que gobernar no es estar en un desfile de modas ni competir por quién es el más guapo, de todo el congreso ni de todo el palacio, a nadie  le interesa eso, necesitábamos un presidente enamorado, un político en una campaña del amor,  un candidato presidencial que entre el deseo y la corrupción eligiera el bien común y lo mejor para sus compatriotas, alguien con más de 113 razones para poder construirnos , sumarnos y multiplicarnos, espero que José Jerí renuncié por el bien del Perú,  que demuestre que ama a su patria y dé ese gran paso al costado  ya que le sobra una larga vida para volver a hacer una mejor política y esperemos que si ese día llega lo haga con más sabiduría, madurez y no con conductas presuntamente delictivas.