Fujimorismo sostendrá que la censura no procede y que la salida debe evaluarse con 87 votos vía vacancia
presidencial.
APP anuncia respaldo a la censura, pero el debate reglamentario podría dilatar la votación y favorecer la permanencia de Jerí.
El Congreso sesiona hoy para debatir las mociones de censura contra el presidente interino José Jerí, en
medio de una pugna política donde, más allá del discurso público, se perfila una estrategia orientada a impedir su salida inmediata del poder.
Aunque varias bancadas han anunciado respaldo a la censura, el bloque que sostiene al mandatario apunta a deslegitimar esa vía y sostener que lo que corresponde es una vacancia presidencial, con un umbral
mucho más alto.
La jugada política consiste en trasladar el debate del terreno parlamentario inmediato al constitucional.
Si prospera el argumento de que los cuestionamientos a Jerí corresponden a su actuación como jefe de Estado y no como presidente del Congreso, la censura podría ser considerada improcedente, obligando a iniciar un proceso de vacancia que requiere 87 votos, cifra más difícil de alcanzar en el actual Parlamento fragmentado.
El fujimorismo se ha convertido en el principal sostén de esta tesis. Keiko Fujimori ha defendido la continuidad
de Jerí en nombre de la estabilidad y ha advertido que un cambio de presidente a semanas de las elecciones
generaría mayor incertidumbre. Con 20 congresistas y control de la Mesa Directiva, Fuerza Popular tiene capacidad decisiva para inclinar el resultado de la votación o, en su defecto, promover un cambio de enfoque hacia la vacancia.
En paralelo, Alianza para el Progreso ha anunciado públicamente que votará por la censura; sin embargo, en los pasillos del Congreso se interpreta que ese mensaje busca evitar el costo político de aparecer como un blindaje directo. En la práctica, si se instala la tesis de que la censura no procede y que el camino es la vacancia, el efecto será el mismo: impedir una salida inmediata de Jerí y prolongar su permanencia en Palacio.
La oposición, encabezada por Renovación Popular, Podemos Perú y otros bloques, sostiene que la censura es el
mecanismo idóneo para retirar al mandatario encargado, pues su condición de presidente de la República deriva de su cargo como titular del Parlamento. No obstante, el resultado dependerá de asistencias, abstenciones y eventuales maniobras reglamentarias que podrían redefinir el debate durante la propia sesión.
Así, el Pleno de hoy se convierte en un pulso político clave: no solo se vota la censura, sino también el
marco bajo el cual se evaluará la continuidad de Jerí. Si sus aliados logran imponer que la salida corresponde vía vacancia, el Congreso no solo frustraría su destitución inmediata, sino que trasladaría la definición a un escenario más complejo y prolongado en el tiempo.



