El recordado cantautor peruano habría cumplido el viernes último 57 años
• Su legado artístico, su impacto generacional y la vigencia de su obra lo mantienen como una de las figuras más influyentes del pop rock nacional
El 13 de febrero no es una fecha cualquiera para la música peruana, se conmemora el nacimiento de Pedro Suárez-Vértiz, quien cumpliría 57 años. Aunque su partida física ocurrió en diciembre de 2023, su presencia permanece intacta en el imaginario colectivo. Su voz continúa sonando en emisoras radiales, en plataformas digitales y en reuniones familiares donde sus canciones siguen siendo parte de la memoria emocional de varias generaciones.
Hablar de Pedro Suárez-Vértiz es hablar de una etapa determinante en la historia del pop rock peruano. Nacido en Lima en 1969, creció en una familia donde el arte y la creatividad eran parte del entorno cotidiano. Desde muy joven mostró interés por la música, influenciado por el rock en español y anglosajón que marcó a toda una generación en los años 80. Ese interés pronto se transformó en vocación.
Su primera gran vitrina artística llegó con la banda Arena Hash, agrupación que integró junto a su hermano Patricio Suárez-Vértiz, Arturo Pomar Jr. y Christian Meier. El grupo se convirtió rápidamente en un fenómeno juvenil en el Perú de finales de los años 80. En un contexto en el que la industria musical local aún buscaba consolidarse, Arena Hash representó frescura, irreverencia y una nueva manera de conectar con el público adolescente. Sus canciones sonaban insistentemente en radios y programas musicales, marcando a toda una generación.
CARRERA EN SOLITARIO. Sin embargo, tras la disolución de la banda, Pedro enfrentó el desafío más importante de su carrera: consolidarse como solista. Lejos de diluirse, su figura se fortaleció. Con el lanzamiento de discos como ‘No Existen Técnicas para Olvidary’, especialmente, ‘Póntelo en la Lengua’, demostró que su talento compositivo tenía identidad propia. Este último álbum fue un punto de quiebre, no solo por su éxito en el Perú, sino por la proyección internacional que alcanzó. En los años 90, lograr presencia en mercados como México y Estados Unidos era una hazaña reservada a pocos artistas peruanos, y Pedro lo consiguió.
Su estilo combinaba melodías pegajosas con letras profundamente humanas. No necesitaba discursos complejos para conectar con el público. Su fortaleza radicaba en la honestidad. Cantaba sobre el amor sin artificios, sobre el desamor sin dramatismos exagerados y sobre la sociedad con una mirada crítica, pero cercana. Esa mezcla le permitió construir un repertorio que trascendió modas.
Temas como ‘Cuando Pienses en Volver’, ‘Me Estoy Enamorando’, ‘Los Globos del Cielo’, ‘Me Elevé’, ‘Degeneración Actual’ y ‘Un Vino, una Cerveza’ se convirtieron en verdaderos himnos. Cada canción parecía capturar una emoción colectiva. ‘Cuando Pienses en Volver’, por ejemplo, se transformó con el tiempo en una especie de canción identitaria para los peruanos en el extranjero, evocando la nostalgia y el vínculo con el país. ‘Un Vino, una Cerveza’, en cambio, retrataba con ironía y sencillez los códigos sociales del romance contemporáneo.
Pedro Suárez-Vértiz no solo fue un músico exitoso; fue también un observador atento de su tiempo. Sus letras incorporaban referencias culturales y sociales que retrataban la transformación del Perú urbano. En plena década de los 90, cuando el país atravesaba cambios políticos y económicos profundos, su música ofrecía un espacio de identificación y alivio emocional.
Su éxito no se limitó a los escenarios. Fue uno de los artistas peruanos con mayores ventas discográficas de su generación. Sus conciertos congregaban a miles de personas, y su figura trascendió el ámbito estrictamente musical para convertirse en un referente cultural. Su imagen —cabello largo, actitud espontánea, energía desbordante— se volvió parte del paisaje mediático del país.
LOS CAMINOS DE LA VIDA. En la última etapa de su vida enfrentó una enfermedad neuromuscular que afectó progresivamente su capacidad vocal. Esta condición lo obligó a retirarse de los escenarios, una decisión dolorosa tanto para él como para su público. Sin embargo, lejos de desaparecer de la esfera pública, reinventó su vínculo con la audiencia. A través de columnas de opinión y publicaciones en redes sociales, mostró una faceta reflexiva, aguda e incluso filosófica. Sus textos eran leídos y compartidos masivamente, demostrando que su conexión con la gente iba más allá de la música.
En esas reflexiones abordaba temas cotidianos, recuerdos de juventud, anécdotas familiares y comentarios sobre la actualidad nacional. Lo hacía con un tono cercano, cargado de humor y honestidad. Esa etapa consolidó una dimensión distinta de su legado: la del comunicador sensible y observador.
Su fallecimiento, en diciembre de 2023, generó una profunda conmoción en el Perú. Las redes sociales se inundaron de mensajes de despedida, las radios programaron maratones de sus canciones y distintas figuras del ámbito artístico expresaron públicamente su admiración. Fue un duelo colectivo que evidenció la magnitud de su impacto.
Hoy, al cumplirse 57 años de su nacimiento, su figura vuelve a ocupar un lugar central en la conversación cultural. Sus redes oficiales en Instagram y TikTok (@pedrosuarezvertiz) han sido reactivadas como un espacio para preservar su memoria y acercar su obra a nuevas generaciones. Esta iniciativa permite que jóvenes que no vivieron el auge de los años 90 descubran su música y comprendan por qué se convirtió en un ícono.
Asimismo, Sony Music Perú ha impulsado diversas actividades conmemorativas, entre ellas la instalación de paneles con su imagen en distintos puntos de Lima. Estos homenajes públicos invitan a detenerse por un instante y recordar a un artista que marcó la historia reciente del país. KCG
“Cantaba sobre el amor sin artificios, sobre el desamor sin dramatismos exagerados y sobre la sociedad con una mirada crítica, pero cercana”.
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de diciembre de 2023 falleció el cantante.
• A 57 años de su nacimiento, su legado permanece sólido. No solo por las cifras de ventas o los reconocimientos obtenidos, sino por la huella íntima que dejó en millones de personas.
• Pedro Suárez-Vértiz fue un compositor que entendió el poder de la sencillez, un intérprete apasionado y un creador que supo evolucionar sin perder autenticidad.



