Se presenta como ingeniero, empresario y hombre de trabajo. Dice venir de provincia, habla de esfuerzo y progreso. Pero detrás de esa imagen se esconde Miguel Ángel Gamarra Alfaro (42), hoy señalado como uno de los estafadores más escurridizos del país, acusado de engañar a peruanos dentro y fuera del Perú, incluso en Europa.
Prometió inversiones seguras, construcción de viviendas, compra de terrenos y ganancias rápidas. Lo único que entregó fue silencio, cheques sin fondos y documentos falsos. Miles de soles desaparecieron, y con ellos, los sueños de familias enteras.
EL FALSO INGENIERO
Federico Ramírez Ramírez, peruano residente en Italia, decidió vender un terreno de 750 m² en Tarapoto para comprar un departamento en Roma. El terreno estaba valorizado en 147 mil dólares. Miguel Gamarra apareció como comprador “serio” y logró ganarse la confianza de su familia.
Con el cuento de su supuesta Constructora Gamarra, obtuvo un poder legal y vendió el terreno a terceros, mientras el verdadero dueño nunca vio el dinero. Gamarra dejó de responder llamadas, faltó a reuniones internacionales y fraguó contratos con firmas falsas.
CHEQUES SIN FONDOS Y CASAS QUE NUNCA EXISTIERON
En Lima, las denuncias se repiten con el mismo patrón.
Liliana Maraví entregó 12 mil soles para invertir en una empresa inexistente. A cambio recibió un cheque sin fondos.
Antonia Muñoz, de 61 años, confió 74 mil soles para la construcción de su casa. Gamarra se llevó el dinero y los planos. Nunca construyó nada.
Bernardo Villaca también cayó en la red del engaño.
Víctimas que no se conocían terminaron encontrándose en comisarías y grupos de WhatsApp, unidas por una misma pesadilla: haber confiado en Miguel Ángel Gamarra.
BUSCADO POR LA POLICIA
Sobre Gamarra Alfaro pesa una requisitoria vigente y una condena de 2 años y 8 meses de prisión efectiva. Estuvo a punto de ser detenido en Juanjuí, pero una vez más logró escapar. Su libertad, dicen las víctimas, es una burla alimentada por la astucia y la impunidad.




