Pemier echó leña al fuego al asegurar que hay conductores y cobradores vinculados al crimen organizado, lo que habría fastidiado al mandatario.
Mientras tanto, Petroperú sigue paralizada camino a la quiebra total por los intereses soterrados de la ministra de economía, Denisse Miralles
Hoy se realiza el primer paro de transportistas del 2026, con la suspensión de más de 20 mil unidades de transporte urbano en Lima y Callao. La medida ocurre luego de las declaraciones del premier Ernesto Álvarez, quien afirmó que existen sectores del gremio que estarían colaborando con las bandas criminales que extorsionan y atacan a conductores.
El jefe del Consejo de Ministros sostuvo que hay “malos transportistas” que filtran información o incluso integran organizaciones delictivas, aunque no presentó casos concretos. Estas declaraciones generaron rechazo entre los dirigentes del sector, que
señalan que el Ejecutivo busca responsabilizar a los propios trabajadores por una crisis que, afirman, se debe a la falta de control del Estado frente al crimen organizado.
Los gremios ratificaron la paralización. Martín Ojeda, vocero de Transportes Unidos, indicó que más nde 22 mil buses, cústers y combis suspenden operaciones durante 24 horas.
A esta medida se suma la Coordinadora de Empresas de Transporte Urbano de Lima y Callao, que agrupa a la mayoría de empresasformales del sector.
La protesta está motivada por la ausencia de avances en la reglamentación de la Ley 32490, que debe establecer mecanismos de coordinación entre la Policía Nacional, el Ministerio Público y el Poder Judicial para enfrentar la extorsión y el sicariato. Los transportistas denuncian que continúan los ataques armados, amenazas y cobros de cupos contra conductores y empresas.
El contexto de inseguridad respalda el malestar del sector. Según el Sistema Informático Nacional de Defunciones del Ministerio de Salud, en los primeros diez días del 2026 se registraron 55 homicidios a nivel nacional, con Lima como la región con más víctimas, lo que mantiene la preocupación ciudadana por el avance de la violencia.
En el plano político, la situación ha generado fricciones dentro del Ejecutivo. Mientras el presidente José Jerí mantiene abiertos los canales de diálogo con los gremios, el premier Álvarez ha endurecido su discurso, configurando una relación tensa en el manejo de esta situación.
Las declaraciones que encendieron la controversia
Las palabras del premier Ernesto Álvarez, al señalar que algunos transportistas estarían coludidos con extorsionadores, marcaron un punto de fricción con los gremios del sector. Los dirigentes consideran que se trata de una acusación generalizada que no contribuye a resolver el problema de fondo.
Desde Transportes Unidos y la Coordinadora de Empresas de Transporte Urbano sostienen que el paro de hoy busca llamar la atención sobre la inseguridad que enfrentan a diario miles de conductores y usuarios, y exigir acciones concretas del Estado para frenar a las mafias que operan en Lima y Callao.



