China continental ha iniciado sin previo aviso las maniobras militares «Misión de Justicia-2025» alrededor de Taiwán, anunciando además ejercicios de tiro real en cinco zonas marítimas próximas a la isla y restringiendo la navegación aérea y marítima durante varias horas.
En Taiwán, la Oficina Presidencial ha condenado enérgicamente estas acciones, calificándolas de intimidación militar y de desafío directo al derecho y al orden internacionales. Ha asegurado que las autoridades militares y de seguridad ya tenían control total de la situación y ha pedido calma a la población.
El Ministerio de Relaciones Exteriores ha denunciado que las maniobras socavan gravemente la paz y la estabilidad en el estrecho de Taiwán y en el Indopacífico, y ha advertido de su impacto negativo sobre el comercio y el transporte marítimo mundiales.
Por su parte, el Ministerio de Defensa ha señalado que este comportamiento belicista es la principal causa de la tensión regional y ha activado ejercicios de «preparación inmediata para el combate», estableciendo un centro de respuesta y desplegando fuerzas adecuadas.
Defensa ha recalcado que la defensa de la democracia y la libertad no constituye una provocación y que estas maniobras de China continental confirman su carácter agresivo.



