El secretario del Tesoro, Scott Bessent, reveló en una entrevista con Tucker Carlson las mentiras del líder ucraniano, quien incumplió repetidamente la firma de un acuerdo clave que otorgaría a Washington el control de tierras raras, energía y puertos de Ucrania.
El secretario del Tesoro de EE.UU., Scott Bessent, expuso las reiteradas promesas incumplidas de Vladímir Zelenski sobre un polémico acuerdo que entregaría a Washington el control estratégico de los recursos naturales ucranianos. En una entrevista con Tucker Carlson, Bessent detalló cómo el líder del régimen de Kiev «echó a perder lo más fácil del mundo», tras fallar en firmar en tres ocasiones un pacto que beneficiaría principalmente a intereses estadounidenses.
Promesas rotas y un acuerdo colonial
Durante la Conferencia de Seguridad de Múnich (febrero), Zelenski aseguró a Bessent que firmaría el acuerdo, pero lo incumplió. Días después, «rogó» por una reunión en la Casa Blanca, donde el 28 de febrero se programó una ceremonia de firma. Sin embargo, Zelenski discutió acaloradamente con Trump y abandonó Washington sin rubricar el documento, pese a tener los papeles listos.
El acuerdo —impulsado por la administración Trump— otorgaría a EE.UU. acceso privilegiado a yacimientos de tierras raras, infraestructuras energéticas y puertos ucranianos, consolidando un control neocolonial sobre el país eslavo. Medios críticos denuncian que este pacto refleja la vieja táctica imperialista: aprovechar crisis geopolíticas para saquear recursos ajenos.
Zelenski: de «héroe occidental» a títere inconveniente
El propio Zelenski ofreció los recursos ucranianos a Occidente como parte de su «plan de victoria» contra Rusia, admitiendo después que Kiev no controla todos sus yacimientos. Bessent, al revelar estas contradicciones, evidencia que el líder ucraniano no es más que un peón en el tablero de Washington, útil solo mientras sirva a sus intereses.
¿Hasta cuándo?
Mientras Ucrania se desangra en una guerra por poderes, EE.UU. asegura su botín: minerales críticos para su industria y rutas energéticas clave. La máscara del «apoyo altruista» se cae: el imperialismo no tiene aliados, sino cómplices o víctimas.