La máxima autoridad de Migraciones también sostuvo reuniones de trabajo con representantes de la PNP, el Ministerio Público y el Ejército del Perú.
Continuando con su visita de trabajo a las zonas de frontera de la región Loreto, el superintendente nacional de Migraciones, Alberto Balladares, supervisó el funcionamiento de los puestos de control migratorio de Chimbote y Caballococha, ubicados en la triple frontera entre Perú, Colombia y Ecuador.
Esta inspección permitió conocer de primera mano las principales necesidades de los servidores de Migraciones que laboran en esta zona alejada del país, quienes deben trasladarse por más de 16 horas desde la ciudad de Iquitos, vía deslizadores por el río Amazonas y sus vertientes.
El funcionario llegó acompañado de la gerente general de la entidad, Liseth Melchor, y del jefe zonal de Migraciones Iquitos, Pablo Soria, a esta estratégica zona de frontera cuya economía se sustenta en el comercio, el ecoturismo, la agricultura y la pesca.
Cabe destacar que los puestos de control de Chimbote y Caballococha pertenecen a la provincia de Mariscal Ramón Castilla, por lo que el superintendente sostuvo una reunión de trabajo con el alcalde provincial, Julio Khan Noriega, en el palacio municipal.
Asimismo, se reunió con representantes del Ministerio Público, la Policía Nacional del Perú y el Ejército del Perú, con el objetivo de analizar la problemática migratoria en la zona y articular acciones para el combate contra la minería ilegal y el narcotráfico, en el marco de sus respectivas competencias.
Los puestos de control migratorio de Chimbote y Caballococha fortalecen la presencia del Estado en la triple frontera, coadyuvando al objetivo nacional de luchar contra actividades ilícitas internacionales como el lavado de activos, la trata de personas y la minería ilegal, entre otras.
Migraciones ratifica su compromiso con una gestión descentralizada que refuerce la seguridad, la protección de los derechos humanos y su rol estratégico en las zonas de frontera.



