Con el auge del trabajo híbrido, las compañías buscan soluciones que prioricen eficiencia, colaboración y bienestar, impulsando la adopción de oficinas flexibles en Perú.
WeWork impulsa un modelo de oficinas flexibles que permite a las empresas adaptar sus espacios de trabajo según sus necesidades en evolución.
El modelo de oficina tradicional está evolucionando a medida que las empresas buscan mayor flexibilidad y eficiencia en la gestión de sus espacios de trabajo. La digitalización y el auge del trabajo híbrido han acelerado esta transformación, llevando a muchas organizaciones a replantear sus estrategias inmobiliarias.
Como reflejo de esta tendencia, el 65% de las empresas globales ya han implementado políticas de trabajo híbrido y el 43% está optimizando su huella inmobiliaria con espacios más flexibles. En Perú, donde el 75% del talento prefiere este modelo, el coworking ha evolucionado más allá de su origen como alternativa para freelancers y startups, dando paso a opciones más versátiles con entornos diseñados para la productividad.
Del coworking a los espacios flexibles: la evolución del trabajo
El coworking surgió como una solución para emprendedores y pequeñas empresas que necesitaban reducir costos y fomentar la colaboración. Su esquema de espacios compartidos ofrecía acceso a escritorios y salas de reuniones sin los gastos de una oficina propia. Sin embargo, a medida que crecían, muchas migraban hacia contratos de alquiler fijos por cinco o diez años.
Pero la dinámica empresarial ha cambiado. La necesidad de escalabilidad y el auge del trabajo híbrido han llevado a más organizaciones a optar por espacios flexibles, evitando compromisos rígidos y ajustando su infraestructura a la demanda operativa. En este contexto, empresas de diversos sectores han dejado de lado los contratos tradicionales y han optado por soluciones más dinámicas. WeWork ha sido un actor clave en esta transformación, ofreciendo oficinas privadas, tecnología integrada y modelos contractuales adaptables.
“Las empresas han dejado de ver el espacio de trabajo como un gasto fijo y ahora lo consideran un recurso estratégico. La flexibilidad les permite adaptarse a cambios en el mercado sin afectar su operatividad ni su equipo. No es solo una cuestión de costos, sino también de eficiencia y bienestar”, señaló Álvaro Villar, Regional Head of Sales de WeWork Latam.
La tendencia global
Esta transición hacia espacios de trabajo más flexibles responde tanto a la necesidad de optimizar costos en un mercado inmobiliario en constante ajuste como a los cambios en la cultura laboral.
Según un estudio de CBRE, el 78% de las empresas están rediseñando sus oficinas para priorizar la colaboración y el 72% ha incorporado programas de bienestar para mejorar la satisfacción de los empleados. En línea con esta tendencia, sectores como retail, finanzas y consultoría en Perú han comenzado a explorar modelos que les permitan escalar operaciones sin inversiones fijas en infraestructura.
La preferencia por modelos híbridos también varía según la generación. En Perú, el 76% de los profesionales de las generaciones X y Z opta por esquemas flexibles, mientras que entre los Boomers e Y la elección entre trabajo híbrido y presencial es más equilibrada. Estas diferencias generacionales reflejan cómo las nuevas dinámicas laborales están moldeando las estrategias empresariales y fortaleciendo la demanda de espacios que combinen flexibilidad y estructura.
El dato
De cara a 2025, con la consolidación del trabajo híbrido y la optimización de espacios como prioridad, las compañías seguirán explorando alternativas más versátiles a las oficinas tradicionales. En este escenario, los espacios flexibles continúan ganando terreno como una solución que equilibra eficiencia, adaptabilidad y bienestar laboral.