¡Congreso garantía de NADA!

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    Por: Herbert Mujica Rojas

    La última acción hazañosa del Congreso fue archivar cualquier adelanto de elecciones generales.

    Para los legiferantes, cuyo trabajo de hacer leyes respetables y no adefesios, está muy cuestionado, la antipatía que les obsequia la sociedad civil por dónde vayan, en todas las regiones del país, es un asunto de poca monta.

    Con esfuerzo denodado, ladrillo a ladrillo, mediocridad tras mediocridad, el Congreso desde algo más de 40 años, ha construido su fragilísima imagen.

    ¿Puede país alguno gozar o refocilarse cuando uno de sus poderes, el Legislativo, está literalmente, por las patas de los caballos?

    ¿Cuál es la concepción que manejan los que integran el Congreso? Es un recinto –constatan ellos- cuya administración paga puntualmente los fines de mes. Hay chofer, tropas de secretarias y pelotones de asesores. Todos se dirigen al parlamentario, como “doctor”, obsequiando honores que la academia no da. Y, a veces, se trata de analfabetos genéticos e incurables.

    Como hay billete asegurado, hay chance de comprar casas, vehículos, sufragar viajes y hacerlos pasar como parte de la tarea representativa. Algo más, la hermosa devolución de préstamos (léase inversiones ajenas) es más que oportuna, amén que una que otra gestión también, ayuda al notorio e inabdicable tráfico de influencias.

    Continúa en nuestra sección impresa: Diario Uno domingo 5 de febrero del 2023