Wilfredo Kapsoli. Vivir para pensar el Perú

Publicado el 11/01/2026

Wilfredo Kapsoli Escudero, quiere que lo recuerden como el Historiador de las Gentes sin historia1. Es decir, no como un historiador oficial y académico, sino como un observador zahorí del Perú esencial, en permanente cambio y mutación social, con una dinámica permanente donde es posible lo real maravilloso.

Precisamente al cumplir 80 años de edad la Universidad Ricardo Palma publica el libro: Homenaje al historiador de los Movimientos sociales a las utopías. En libro contiene 23 trabajos de diferentes historiadores como de científicos sociales que se refieren a la labor cumplida por Kapsoli, durante más de treinta años de labor docente.

La enseñanza de las ciencias sociales, particularmente de la historia en las universidades es una impostura académica, es una repetición constante de falsedades que se transmiten de generación en generación. No tiene la intención de formar una personalidad crítica y plural de la cambiante realidad nacional. ¿Cómo es posible que se repita la falsedad que impuesta por Basadre en la mal llamada Guerra con Chile? Ahora se sabe que fue una decisión de Inglaterra para arrebatarle al Perú las salitreras y entregar a Chile para establecer un gran negocio, tal como realmente fue. De allí la necesidad de reescribir la historia oficial, que tanto daño nos ha hecho a la subconciencia colectiva.

Kapsoli ha tenido una visión coherente del Perú. Ha desarrollado una labor de investigador de nuevos temas. Ha realizado un trabajo coherente a lo referente a temas relacionados con los conflictos sociales, obreros, intelectuales y campesinos.  Sus reflexiones, textos de historia crítica servirán para que las nuevas generaciones de historiadores tengan en cuenta sus trabajos de investigación.

Es importante conocer su biografía cuando se trató de definir la identidad nacional: «No está en discusión -dijo- en estos momentos por lo mismo que, desde las esferas oficiales, se habla de la globalización de la cultura, donde no tienen sentido las peculiaridades nacionales; mucho menos la identidad regional o local. Sin embargo, nosotros somos una sociedad singular e inusual.  Así,  por  ejemplo,  escuchando  la  música  de  los  maestros  Jaime  Guardia,  Máximo Damián  y   Teodoro   Gamboa,   recordaba   algo   de   mi   vida   infantil,   de   mi   impronta   y   una característica personal. Yo he nacido en la Sierra de Áncash – Pomabamba, donde viví hasta los cinco años; entonces me vine al Callao, a un barrio popular. Allí recuerdo, con mucha claridad, que mis familiares me hacían bailar huainito, se burlaban y gozaban con mis ocurrencias. A la vuelta de los años a mí me gusta la música andina, y es esta experiencia vital la que me confirió la personalidad básica sobre la que se instrumentaron los conocimientos básicos y en general».

Está demostrado que la civilización más antigua de América es CaralSupe (Perú), floreció hace más de 5,000 años (3000-1800 a. C.), es  contemporánea a Egipto y Sumeria, fue una sociedad precerámica y pionera en urbanismo complejo, arquitectura monumental (pirámides) y organización social en los Andes. Otras culturas andinas fundamentales fueron  Chavín, que unificó la región andina (1200-500 a.C.), y las posteriores MocheNazcaWari y Tiahuanaco, que pusieron los cimientos de del sistema incaico. Precisamente al referirse a este tema Kapsoli dice: «Un país milenario como el Perú deberíamos buscar las reservas productivas y morales en la memoria de nuestros ancestros. Así, por ejemplo, la categoría del trabajo es considerada como un don que se practica en esta y en la otra vida con alegría y vitalidad (en la mentalidad europea el trabajo es producto de un castigo divino: «comerás el pan con el sudor de tu frente»). La solidaridad es otro valor  constante que  se manifiesta  al  margen  de  las  dificultades  y  desigualdades económicas.  Sin  este  componente,  difícilmente podríamos  imaginar  la  sobrevivencia de nuestra población frente a la crisis y la violencia.

Un tema importante que ha trabajado Kapsoli, es en referencia a la herencia cultural, un capítulo absolutamente soslayado en el sistema colonial de la educación peruana. El temor es responder a tres preguntas: ¿Qué hemos sido? ¿Qué somos? ¿Qué podemos y debemos ser? La respuesta es un sola, es necesario cambiar de destino al Estado mafioso y lobista. Es decir; refundar el Perú.

Sobre este tema Kapsoli dice: «Ante la idea del «sálvese quien pueda», existe la tradición de la reciprocidad y de la «fraternidad de los miserables», como señala el padre Gustavo Gutiérrez. La empatía con la naturaleza es también un factor para considerar. No se trata  de  destruir  los  recursos  y  los  paisajes  naturales,  porque  con  esa  potencialidad,  se construirá el futuro de nuestra sociedad. Si ahora propiciamos su enajenación total, estamos atentando contra las generaciones venideras. No por casualidad los movimientos ecologistas se interesan por conocer y recoger las experiencias de valorar la naturaleza como un dios en la vida cotidiana de los peruanos prehispánicos. La paciencia y la larga espera, la inteligencia y la firmeza; el humor y la alegría son otros tantos aspectos a tener en consideración para imaginar lo nacional en forma positiva y edificante». Así sea.

1.- Homenaje al historiador Wilfredo Kapsoli Escudero. De los Movimientos sociales a las utopías. Universidad Ricardo Palma, 25 de agosto del 2005