¿Qué más puede pasar?

Publicado el 11/01/2026

¿Qué más? ¡Pues, que llueva para arriba! ¡Solo nos falta algo como eso! Vivir en modo escándalo se ha vuelto una constante para nosotros, sufridos habitantes de Perulandia (aunque no todos juguemos el juego de moda: a la corrupción). De un escándalo saltamos a otro y a otro. El escándalo siempre asociado a la noticia de primera plana; ¡Eso es lo que le gusta a la gente! Triste verdad: nos hemos acostumbrado a la noticia escandalosa de forma tal que pareciera que no nos alcanzara el tiempo para detenernos para reflexionar sobre la misma. 

No importa si esta noticia es verdadera o que parezca verdadera o que sea falsa o que parezca falsa (casi de verdad). Nos enteramos del escándalo y mientras lo comentamos o intentamos procesar ¡zas!, un nuevo escándalo en forma de noticia, igual o peor (nunca igual o de menor impacto), llega para olvidar a la anterior. Ya lo hemos dicho: las noticias son de comportamiento hebdomadario, duran una semana cuando mucho. 

Tenía pensado reflexionar en serio sobre este tema, es decir buscando las causas, sopesando cada asunto que haya terminado en algo que revele nuestra miseria, cuando de golpe y porrazo un nuevo escándalo (el penúltimo), me desubica: ¡Una congresista abofetea, insulta y amenaza con tramitar su despido del trabajo a un inspector del SAT (Servicio de Administración Tributaria), que, cumpliendo con su deber ordena el internamiento del auto de la representante de la patria por tener una deuda vencida y orden de captura por varias papeletas impagas! 

¡Vamos Perú! ¿Qué hemos hecho para que personajes como este sean los protagonistas de nuestra historia? Alguien dijo que “todos los hombres, de alguna manera, somos más o menos imbéciles y que el asunto está en ser un imbécil ligero ¡Dios nos libre de los imbéciles pesados!”. Sin embargo, aquí estamos frente a una de alto vuelo y con historial de abuso. 

“¡No todos los congresistas son así!”, gritará, seguramente, ante los micrófonos de la prensa algún congresista explicador de oficio. Pero yo no le creeré. Y además ¿saben qué?: Extraño a los congresistas de antes: a la roba cable, al come pollo y a la lava píes. 

“El escándalo siempre asociado a la noticia de primera plana; ¡Eso es lo que le gusta a la gente!”

“El escándalo siempre asociado a la noticia de primera plana; ¡Eso es lo que le gusta a la gente!”