Puño contra águila

Publicado el 27/08/2025

El águila imperial quiere colocar nuevamente sus garras sobre territorio soberano. Para ello, construye una narrativa y se asegura de difundirla mediante sus medios de propaganda, de tal manera que sus verdaderas intenciones pasen desapercibidas. Ahogan en sanciones económicas al país por intervenir, inducen la crisis migratoria, culpan al gobierno, le inventan relaciones con el narcotráfico, lanzan ridículas recompensas para detener a los líderes, preparan a sus fuerzas armadas para la invasión, asesinan o recluyen al “dictador”, saquean los recursos energéticos y quedan como héroes ante una saga de ingenuos que se comen el cuento.
Esto sucede una y otra vez, ante la pasividad de una cobarde comunidad internacional, confabulada o amenazada por el imperio.
Del mismo modo en que se padeció la opresión de Roma, Estados Unidos de América busca acorralar a todo aquel que rompa con su podrida cultura. Los cristianos de ayer son los socialistas de hoy.
No obstante, el legítimo gobierno de Venezuela no está solo. Aliados como Rusia, de Putin, y China, de Xi Jinping, se compran el pleito, mientras se va conociendo a los traidores, tanto del frente interno como del externo. Basta mirar a la sarta de parásitos socialdemócratas, alineados con Washington, y a quienes se derriten ante el dineral ofrecido por el emperador de la Casa Blanca.
También figuran los enemigos de siempre, aquellos que solicitaron intervención militar con anterioridad, acreedores del delito de traición a la Patria, como es el caso de María Corina Machado y otros. Por mucho que el órgano de propaganda imperial y su séquito de mercenarios mediáticos los coloque como víctimas, la verdad siempre se abre paso.
No seremos más el patio trasero de los billetudos del norte. La Patria Grande se respeta. Solidaridad y lealtad con la Revolución Venezolana. Como diría el comandante Chávez (Q.E.P.D.): “Váyanse al carajo, yanquis de mierda”.