Hace 22 años se publicó uno de los libros más fascinantes e históricos de fábulas en el Perú. Se trata del libro Fábulas peruanas de los escritores y periodistas Juan y Víctor Ataucuri García. Una obra que por primera vez le dio jerarquía a las fábulas con identidad nacional que incluía la cosmovisión andina y amazónica.
Con los años, se ha convertido en un clásico de la literatura infantil y juvenil peruana por su vigencia y contenido inagotable. Es un libro que debería estar en las manos de los estudiantes del Perú, lo dicen muchos pedagogos y críticos literarios. Es más, debería estar incluido en las bibliotecas escolares de todo el país, pero lamentablemente no lo está, a pesar que allí hasta fábulas inglesas tienen. Algo insólito.
Sin embargo, a nivel internacional este libro sí es reconocido y muchas veces imitado, como lo hizo el autor de 100 Fábulas albanesas, Iliaz Bobaj, quien se decidió a rescatar sus raíces, tomando como ejemplo a los hermanos Ataucuri. También podemos mencionar al libro Fábulas dominicanas publicado el 2022.
Hace unas semanas, se le hizo una merecida reivindicación al trabajo de los hermanos Ataucuri a través de un libro presentado por la Mg. Yuliana Peña, quien reconoce el valor de las fábulas peruanas como género transformador de la sociedad. Su libro se titula Fábulas peruanas de los hermanos Ataucuri y allí analiza, comenta, recopila información e incluye biografía y entrevistas para entender la importancia de las fábulas peruanas como herramienta para el trabajo de compresión lectora e identidad nacional en las aulas escolares.

Los hermanos gemelos Juan y Víctor Ataucuri García, vienen haciendo un silencioso trabajo desde hace varias décadas por rescatar nuestra cultura, por inculcar valores y espíritu crítico en los jóvenes peruanos. Es una batalla desigual porque nunca recibieron apoyo de ningún gobierno. Sin embargo, el mundo los reconoce como revitalizadores de la fábula en el siglo XXI. La fábula es un género considerado menor, pero los hermanos Ataucuri apuestan por ella, y no por que no sean capaces de escribir otros géneros -han ganado varios premios por sus cuentos y novelas e incluso han sido galardonados con el Premio Nacional de Literatura-, sino porque creen que también se puede transformar la sociedad con la literatura, específicamente con las fábulas.