¿Te suspendo, para que no me disuelvas?

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La escalada iniciada por Pedro Castillo ha puesto contra las cuerdas al Congreso de la República pues, si no lo suspende pronto, puede acabar disuelto. La otra posibilidad, menos plausible, es que la amenaza del cierre del Congreso modere sus críticas y se avenga a convivir con el profesor.

¿Qué ha llevado al presidente forzar esta disyuntiva? El convencimiento de que la Misión de la OEA ha recibido un paquete de versiones que desdibujan su imagen personal, desanimando a la entidad a jugársela por su permanencia. Ello y la nueva embestida de la Fiscalía, que  ha vuelto a privarlo de cuatro de sus colaboradores más cercanos, lo animaron a lanzar a Aníbal Torres como avión Kamikaze, buscando el rechazo de la baladí cuestión  de confianza presentada. El segundo golpe ha sido nombrar a Bettsy Chávez como primera ministra con el único fin de presentar una segunda cuestión de confianza.

Por su parte, la reacción del Congreso ha sido más que tímida: anunciar que interpondrá una contienda de competencia ante el Tribunal Constitucional sobre la capacidad de determinar cuando la cuestión de confianza puede considerarse rehusada. Pero esta acción no necesariamente tiene que resolverse con prontitud, con lo cual la espada de Damocles de la disolución seguiría pendiendo sobre las curules de los actuales congresistas, que lo único que quieren es no perder tan remunerativa chamba. 

Por ello, ha empezado a crecer el consenso que los parlamentarios tienen que adoptar una medida más efectiva para frenar el plan del chotano: la suspensión temporal por incapacidad para gobernar. Paradójicamente, quienes se han venido oponiendo a esta alternativa son los maximalistas de derecha que juran que tienen los 87 votos necesarios para la vacancia al alcance de la mano. 

Es decir, la posible suspensión del presidente no nace como producto de una iniciativa consensuada de la oposición,  sino como una necesidad a la que tendrían que recurrir forzadamente. Mientras tanto, Pedro Castillo se alista a mover otras fichas. ¿Quién ganará? Se aceptan apuestas. 

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