Perú: en el mercado de combustibles

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Grifos combustible

JORGE MANCO ZACONETTI

 

En el 2021 el promedio del precio internacional del petróleo bordeaba los US $ 72 dólares el barril, en los primeros seis meses del 2022 por múltiples factores el precio promedio se sitúa sobre los US $ 110 dólares el barril, es decir se experimenta un incremento de más del 53%, variación que se refleja en los precios internos de los combustibles, a pesar de los esfuerzos del gobierno.

La tendencia de los precios es a seguir aumentando. Y, la cuestión se agrava aún más por las consecuencias de la guerra Rusia/Ucrania, donde el primero de los países, es el segundo productor mundial de crudo y el primero en gas natural, él mismo que ha visto restringidas sus exportaciones como parte de las sanciones impuestas por los países miembros de la OTAN y de la comunidad económica europea, más la posición dura del gobierno de los Estados Unidos.

Sin embargo, la preocupación central de los consumidores en nuestro país está en relación a los altos precios finales de los combustibles, que tienen que asumir los usuarios del país, donde por intereses subalternos no se muestra la película completa sobre la realidad del mercado de los combustibles. Donde la presencia de PetroPerú es cada vez más subalterna siendo desplazada su participación, en especial de diésel 2.

Siempre hemos señalado que el mercado de combustibles en nuestro país es un mercado con graves distorsiones, donde predominan las grandes empresas transnacionales que tienen mayores espaldas financieras y un mayor poder económico que el propio Estado que participa con la empresa de bandera: PetroPerú.

En un negocio caracterizado por lo que se llamaría una Competencia Oligopólica donde compiten pocas y grandes empresas, siendo cada vez menor el protagonismo de la petrolera estatal, que no produce un barril de crudo, me corrijo tiene una producción marginal en el lote I que retendrá hasta el 2023. No participa en el rentable negocio del gas natural y no envasa un balón de GLP, y no tiene más que un grifo en propiedad de las 4,686 estaciones que existen a nivel país.

Sirva por ejemplo la participación en las ventas en el mercado del diésel 2 en todas sus versiones. Donde de una demanda interna de 122 mil barriles diarios en promedio los principales productores, pero sobre todo las empresas importadoras son grandes jugadores de la liga mundial del petróleo, como Repsol, Exxon/Mobil y Valero.

Al margen de PetroPerú que tiene la obligación de abastecer el mercado interno en especial en las provincias andinas y la Amazonía donde no llega la competencia, importando el 44 % de la demanda interna (122 MB/DC). Es más, mientras no esté operando plenamente la refinería de Talara, la petrolera estatal tendrá que importar el íntegro de su participación en el mercado, a precios internacionales cada vez más altos.

Su más cercano competidor es la transnacional española Repsol con una participación del 31 % de la demanda interna, y luego sigue la transnacional argentina Pluspetrol con el 8 % de la demanda interna de diésel, que obtiene en su Planta de Fraccionamiento de Pisco, a partir del tratamiento de los líquidos de gas natural de los lotes 88, 56 y 57 (Gran Camisea)

Sin embargo, en los últimos años han aparecido nuevos jugadores de escala mundial como Exxon/Mobil que satisface el 10 % de la demanda interna y Valero que explica el 8% de las ventas. Estas transnacionales abastecen en especial al sector minero, con grandes descuentos en precios de venta por su capacidad de almacenamiento a escala mundial y mayores espaldas financieras que PetroPerú.

En razón de las restricciones de entrada en el tamaño del capital no cualquier empresa puede participar en el mercado. Por ello, se plantea la competencia entre pocas empresas, de allí su carácter oligopólico, donde la presencia de PetroPerú tiende a una menor participación, pues como simple importadora y distribuidora mayorista no tiene protagonismo alguno en la venta minorista por medio de los grifos propios.

CONCENTRACIÓN GRIFERA

A nivel nacional a fines del 2021 están distribuidos más de 4,686 estaciones de servicio o más conocidos como grifos donde se venden principalmente gasolinas, gasoholes, diésel 2 en sus diversas versiones y gas licuado de petróleo (GLP)

De este total un aproximado de 2,100 grifos tienen el carácter de independientes, y son conocidos como las “estaciones blancas” que le compran indistintamente a un distribuidor mayorista, son independientes y fijan sus precios de acuerdo al mercado que se rige por la oferta y demanda.

Le sigue en importancia la cadena “Primax del Grupo Romero” con una cantidad de 767 grifos distribuidos a nivel nacional. Este es un actor relevante del mercado minorista de combustibles pues también como grupo económico participa desde inicios del 2018 con los grifos de las estaciones de la marca “Pecsa” con 326 estaciones, que adquirió.

En tal sentido si sumamos las estaciones de servicio de marca “Primax” con 767 grifos y la cadena “Pecsa” con 326 grifos totalizan más de 1,093 grifos a nivel país, lo que representa una participación del 23 % en el mercado de la distribución minorista, que “no es moco de pavo”

Si a ello le sumamos la participación del grupo Romero por medio de Primax como distribuidor mayorista tenemos la película completa, en relación a su protagonismo en el mercado de combustibles. Obtiene importantes descuentos de los importadores o productores como Repsol, y tiene una política agresiva de precios lo cual le permite su crecimiento en el mercado.

Luego sigue en importancia la participación de la Petrored de PetroPerú con 703 grifos, donde existen contratos privados de abastecimiento, con una política de descuentos comerciales entre la petrolera estatal y estos grifos de bandera, pues llevan el logo de la marca PetroPerú, pero la política de precios, es decir la fijación de precios es responsabilidad absoluta del propietario privado.

En otros términos, la petrolera estatal no tiene presencia en el mercado minorista de combustibles, donde predominan los grifos independientes, y las cadenas Primax, Pecsa, Repsol y la Petrored es un jugador más.

Por último, debemos resaltar la presencia de la transnacional Repsol que con una participación de 589 estaciones lo que significa el 12.7 % del total de grifos, comercializa directamente lo que importa, refina y distribuye como mayorista y minorista.

Esta transnacional Repsol por medio del control de la refinería “La Pampilla” que tiene una capacidad de refino de 118 miles de barriles diarios, está obteniendo ganancias importantes como empresa refinadora, es más obtiene utilidades como importadora, distribuidora mayorista y minorista. Es tal vez la empresa protagonista del mercado de combustibles en el país, que “pasaba piola” hasta el desastre ecológico del 15 de enero. ¡Cuántos millones de dólares le debe pagar Repsol al Estado peruano como reparación ante semejante daño ambiental!

Es esta integración vertical entre las grandes empresas transnacionales y grupos de poder económico lo que explica en última instancia los altos precios de los combustibles, donde PetroPerú retiene una menor participación relativa en el mercado.

Solamente así se puede entender que los precios de la gasolina 90 super incluido impuestos, el precio de Planta de Callao de PetroPerú sea de S/ 16.36 el galón en junio del presente y los precios finales al consumidor sean superiores a los S/ 22 soles, a pesar del Fondo de Estabilización y la exoneración del impuesto selectivo a los combustibles.

En síntesis, para entender lo qué está sucediendo en el mercado de combustibles y los precios se debe explicar primero la competencia oligopólica, los altos márgenes de la importación, distribución mayorista y minorista de las cadenas privadas, donde todos ganan menos el consumidor. Por ello la salida a corto plazo es la conversión al gas natural (GNV) pero esa es otra historia.

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