Contáctanos

Especial

Lima y una novela poco conocida

Publicado

el

Lima y una novela poco conocida

En la producción intelectual sobre Lima, muchos escritores, científicos sociales, periodistas, abogados, etc. han escrito miles de páginas sobre sus costumbres, los hechos históricos más significativos, la fundación hispánica, los primeros habitantes, etc. En las siguientes líneas buscamos rescatar una obra (casi) desconocida en la cual, la ciudad aparece con sus personajes y costumbres de época.

Una Novela Limeña, es una obra colectiva. Fue escrita por 13 de los mejores escritores de Lima de la década de 1920 –es decir, del Oncenio de Leguía-. En realidad, el nombre de la novela ha sido dado muchos años después por Luis Alberto Sánchez, quien la reeditó –en formato de libro- en 1967. En su versión primigenia, no llegó a tener nombre y, es más, jamás terminó, fue abruptamente cortada por los problemas financieros de Hogar, la revista en la cual vio la luz en 1920. Como ya se indicó, fue escrita por 13 de los mejores escritores de la época, estos son: José Gálvez, Ignacio Brandariz, “Juan de Zavaleta” (seudónimo de autor aun desconocido), Reynaldo Saavedra Pinón, Luis Alberto Sánchez, Ricardo Vegas García, Raúl Porras Barrenechea, Manuel Moncloa Ordóñez, Juan Bromley, Felipe Rotalde, Félix del Valle, Gastón Roger y Luis Fernán Cisneros. Cada uno de los autores publicó un capítulo de la “Novela de Hogar” sin saber muchas veces cuáles serían los acontecimientos del capítulo que le antecedió.

José Gálvez Barrenechea (muy celebrado por Una Lima que se Va), fue el primero en escribir. Hace una descripción del paisaje urbano: “Juan Antonio enternecido sonrió y minutos después cerraba la verja de su quinta de Breña y paso a paso cuando ya se cuajaba densas las sombras avanzó por el Paseo Colón”. En la década de 1920, Breña –junto a La Victoria- fue un barrio nuevo, donde se asentaron los migrantes del interior y del extranjero que, con el tiempo, serán las nuevas clases medias urbanas, mientras que, el Paseo Colón, fue el nuevo barrio aristocrático. El Jirón de la Unión empezó a ceder frente a las nuevas construcciones que exteriorizaban el estatus social de sus habitantes. Pasear por el Paseo Colón fue una costumbre de los limeños para saludar a los importantes vecinos ahí afincados.

Ignacio Brandariz, autor del segundo capítulo, destacó a Luisa, quien se enamoró de Juan Antonio. La descripción de ese sublime momento es la siguiente: “Fue una tarde en el lindo paseo que va de Chorrillos a la Herradura. Desdeñando el camino trillado, habían subido, jadeando, desde la playa por el último saliente de las rocas para encontrar directamente la vereda del cerro”. A inicios del siglo XX, Lima era una ciudad que no limitaba con el mar. Los habitantes de la capital se trasladaban hasta los balnearios del Pacífico: Miraflores, Barranco y Chorrillos.

Estos tres balnearios del sur, fueron desbastados por los ejércitos chilenos durante la Guerra de 1879, pero lograron resurgir gracias a las familias aristocráticas de la capital que decidieron avecindarse en ellas. Con la llegada del tranvía, muchos limeños decidieron vivir en forma permanente en los mismos, generando –de esa forma- una expansión urbana de la capital hacia el Océano Pacífico. Así, mientras Barranco se convertía en el “barrio de poetas y pintores”, Chorrillos era el lugar del paseo de verano. El viejo malecón chorrillano, durante el verano, se colmaba de jóvenes aristocráticos que paseaban del brazo con sus novias, mientras exhibían sus capas que los distinguían como alumnos de San marcos.

Lima y una novela poco conocida

“Juan de Zavaleta” es el autor del tercer capítulo. En este capítulo se destaca el histórico barrio del Rímac –o barrio bajopontino-, lugar de paseo por excelencia: “Sonriendo las dos amigas avanzaron hasta el automóvil que las esperaba al fin de la Alameda, allí donde los álamos enhiestos anunciaban el comienzo del camino a Amancaes”. La Alameda de los Descalzos es una viejo lugar de paseo colonial muy reconocido entre los viejos limeños, además, la Pampa de Amancaes fue el sitio predilecto para realizar fiestas con guitarra y cajón, donde lo criollo se mezcló con lo andino. Un sitio de costumbres y tradiciones.

El capítulo cuarto fue escrito por Reynaldo Saavedra Pinón. Es el más breve, transcurre entre el Rímac y el Jirón de la Unión, destacando que “Has sabido las murmuraciones del Palais y Broggi y te apresuras…”. En el Jirón de la Unión existieron muchos lugares de reunión, donde jóvenes intelectuales realizaron tertulias que, en muchos casos, influenciaron en sus obras. El Palais Concert fue una confitería donde se reunió lo más importante de la nueva generación de intelectuales de la segunda década del siglo XX. Destacaron Abraham Valdelomar; José Carlos Mariátegui, Federico More, Félix Del Valle, Leonidas Yerovi, Alfredo González Prada, Alberto Ulloa Sotomayor, Manuel Jesús Contreras, entre otros. Mientras que, la confitería Broggi se caracterizó por sus helados, que fueron del gusto de la aristocracia limeña y los inmigrantes europeos radicados en la capital. El autor del quinto capítulo fue Luis Alberto Sánchez, quien en la primera parte mantiene la escena en el Broggi, pero luego la escena cambia: “…y juntos se dirigieron a la Plaza Bolognesi. De allí, paso a paso, regresaron por el centro, torciendo por Plateros de San Pedro y se encaminaron al Mercado…Eran las cuatro de la mañana. Cenaron en el “Can-Can”…”. Plateros de San Pedro es actualmente la primera cuadra del jirón Ucayali, desde donde se llega al Mercado Central, lugar preferido por los noctámbulos y los bohemios ya que, en el se avecindaron inmigrantes asiáticos que hicieron del lugar, un espacio gastronómico muy importante, así como por las casas de juego y diversión de adultos.

Ricardo Vegas García fue el autor del sexto capítulo, en el cual “Caminó, paso a paso, hasta el Parque Zoológico y delante de él, cogió un auto, ordenando al chauffeur: “al Club Nacional”. El antiguo Parque Zoológico de Lima se ubicó en la parte sur del Parque de la Exposición. En ese lugar, entre el viejo restaurante de La Cabaña y la laguna del Parque Japonés, se ubicó el Zoológico, además, el escritor utilizó la palabra francesa “chauffeur” para designar al conductor del auto, es el origen de nuestro “chofer” y, el Club Nacional siempre fue parte de la arquitectura de la Plaza San Martín.

En el capítulo siete, que fue obra de Raúl Porras Barrenechea, Lima es descrita como murmuradora, las visitas a las casas de las amigas y Juan Antonio recuerda las clases de su “…obeso catedrático de Historia, en los días apenas distantes de su paso por la Universidad de San Marcos…”. No olvidemos que Porras Barrenechea fue uno de los principales historiadores peruanos del siglo XX, formado en San Marcos, donde llegó a la docencia. San Marcos fue una universidad aristocrática, donde los docentes y los alumnos no sólo compartieron un espacio académico sino también, un espacio social.

Manuel Moncloa Ordónez fue el encargado de escribir el capítulo octavo. En él, Moncloa nos permite conocer algunas de los usos y costumbres de la capital durante las primeras décadas del siglo XX. Así, la lectura de la revista La Vie Parisienne, es común entre los jóvenes de la época, lo que demuestra esa afinidad que tuvo el francés y la vida al estilo francés. Por ello, en Lima lo común es pronunciar restaurante, boulevard, carnet, etc. Es más, Moncloa escenifica el brindis con whisky-sour, el antepasado directo del posterior pisco-sour. Además, “Cuando Juan Antonio se despidió llegó a la joyería de Wallach, los amigos de un corro discutían el asunto”.

En el libro: Lima, La Ciudad de los Virreyes, se anota que la Wallach Hnos., fue la Antigua casa Rosemberg y Wallach ubicada en la calle de Mercaderes 464 (hoy cuadra 4 del Jirón de la Unión), que importaba al país gran cantidad de joyas “de extraordinaria calidad”. Juan Bromley, es el autor del capítulo nueve. “En ocho días de enclaustramiento y de meditación en su pacífica casa de Breña…”, debido a que, como ya se anotó líneas arriba, Breña era uno de los barrios nuevos de Lima, a las afueras de la ciudad.

El capítulo diez es obra de Felipe Rotalde, donde destacó que “Octubre para los limeños, tiene sus encantos”. Así, el mes de Lima muchas veces no es enero –cuando los españoles refundaron la ciudad- sino es octubre, cuando la tradición impregna la ciudad de colores y olores, que son del agrado de las grandes mayorías. Félix Del Valle, es el encargado de continuar la novela en el capítulo once. “Y recordó desde las primeras horas de la noche en que había ido a la fiesta pública que se realizara en el Paseo Colón”. Las calles principales de la ciudad así como las plazas públicas, fueron lugares de retretas, en las cuales, las bandas de música de las fuerzas armadas o gendarmería, tocaban las músicas de moda para beneplácito de los asistentes.

Es muy común en los relatos y memorias de los antiguos habitantes de la capital, el recuerdo de la retreta. Una costumbre que se ha ido perdiendo en la ciudad. Gastón Roger escribió el capítulo doce, “En seguida, una matinée en el tennis, una comida en el Zoológico, una vermouth en el Excelsior, unos estudios intencionados en el Palais, un nervioso encuentro en la fotografía de Goyzueta”. El Teatro Excelsior se ubicó en la calle de Baquíjano (sétima cuadra del Jirón de la Unión) desde julio de 1914, año de su inauguración. Fue propiedad del la Empresa de Teatros y Cinemas Ltda., con una capacidad de 700 asientos d platea, 54 palcos y 300 butacas de galería. El Estudio Fotográfico de Diego Goyzueta se ubicó en la calle Mantas 180 (primera cuadra del jirón Callao). Con el capítulo trece, escrito por Luis Fernán Cisneros, la novela quedó inconclusa, pero en cada capítulo, los espacios urbanos de Lima se mezclan con escenas de amor y sufrimiento. Un proyecto literario bastante peculiar que ha permitido la conservación de algunas de las costumbres de la ciudad.

 

AUGUSTO LOSTAUNAU MOSCOL

Seguir leyendo
Anuncio

Especial

Eusebio Leal y su entrañable relación con el Perú

Publicado

en

Eusebio Leal y su entrañable relación con el Perú

En el verano boreal de 2016 fui designado emba­jador en este el Perú y de inmediato inicié el ciclo de preparación reglamentario, que incluyó un sinnúmero de entrevistas con figuras del gobierno, parlamenta­rios, representantes de ne­gocios, de la cultura y del mundo académico, entre otros.

Las solicitudes de en­cuentros se formularon casi simultáneamente; pero entre las primeras reaccio­nes estuvo la de Eusebio, quien me invitó a visitarlo en su modesta oficina de la llamada Casa Pedroso, una mansión con elementos constructivos entre los si­glos XVII y XX, ubicada en la Avenida del Puerto, frente a la terminal de cruceros Sie­rra Maestra.

No hacía esperar. Res­pondía con exactitud y ele­gancia, incluso si no tenía una definición a mano, como cuando, para los fes­tejos por el 500 aniversario de La Habana, me pidió un compás de espera para for­mular la propuesta de una exposición del proyecto Ca­ral-Supe a cargo de la docto­ra Ruth Shady.

No era el responsable de los actos, sino una Co­misión Organizadora, que debía evaluar las iniciativas, por lo que la definición lle­gó más tarde – positiva por cierto— y puntualmente me lo hizo saber.

Se obligaba a responder con disciplina monacal cada mensaje, a acusar recibo de cada documento o libro que le enviaba, lo que lo hacía un rara avis en el firmamen­to burocrático cubano hasta que hace alrededor de un par de años el aparato esta­tal empezó a desperezarse. En eso coincidían todos mis colegas del servicio exterior cubano.

Profundo conocedor

Pero sospechaba que había algo más, lo que no tardé en con­firmar cuando con su impecable prosa y característica cadencia fue relatando sus impresiones de viajes y lecturas del Perú magnético.

Lo tenía todo en su men­te y se le derramaba en la pala­bra, sin pausas ni cotejos. Me habló por más de una hora de Mariano Ignacio Prado, de los hermanos Leoncio, Justo y Gro­cio, peruanos que lucharon por la independencia de Cuba; de los momentos de confluencia y desencuentros entre ambas na­ciones, de sus amistades en el país, de la Rosa Naútica, la gas­tronomía y la artesanía de di­ferentes rincones de esta vasta geografía.

Y, por supuesto, de Porras Barrenechea, ante quien los cu­banos independentistas – que somos la inmensa mayoría— nos quitamos los sombreros. Le fascinaba el Perú y le tenía un amor entrañable.

Eusebio y San Marcos

Como quien no quiere las cosas, me mencionó a la salida que la Universidad de San Mar­cos lo había propuesto para el Honoris Causa. Me confesó que para él sería un altísimo honor, por lo que no desmayé hasta agotar todos los esfuerzos y ve­rificar que el prestigioso centro educacional completaba los trá­mites.

Cuando se concretó la de­cisión, me dijo que recibiera el título en su nombre, pues los médicos le habían proscrito via­jar, lo que me pareció injusto. De manera que, con la genero­sa comprensión y disposición del Doctor Orestes Cachay, este viajó a La Habana y le invistió con el anhelado título en la prestigiosa universidad de San Gerónimo, cuya reconstrucción lideró el galardonado.

Eusebio atesoró además la Orden El Sol del Perú y la Medalla de la Ciudad de Lima.

Agradezco las numerosí­simas expresiones de simpatía que nos han hecho llegar perua­nos de todos los confines. En es­tos días hemos visto manifesta­ciones de admiración profunda. Se le rinde homenaje como gran humanista, culto, orador, cris­tiano, revolucionario, fidelista, historiador, predicador, profeta, maestro, hombre de pueblo.

Todo eso y más fue Eusebio, a quien no podríamos etiquetar. Pero si nos forzaran a hacerlo, tendríamos que apelar a su ape­llido. Fue Leal a su pueblo, a su cultura, a su Revolución.

E l rector de San Marcos, Orestes Cachay, le confiere el Doctorado Honoris Causa de la Decana de América, en La Habana

E
l rector de San Marcos, Orestes Cachay, le confiere el Doctorado Honoris Causa de la Decana de América, en La Habana

Fascinación por el Perú

Oí a Eusebio relatar más de una vez sus impresiones de via­jes y lecturas del Perú magnéti­co. Hablaba sin pausas ni cotejos de los momentos de confluencia y desencuentros. Admiraba a Porras, como todos los cubanos independentistas, que somos la inmensa mayoría. Le fascinaba el Perú y le tenía un amor entra­ñable.

Por todo ello, he recibido y agradecido numerosísimas expresiones de simpatía y admi­ración que nos han hecho llegar peruanos desde todos los confi­nes. Le rinden homenaje como gran humanista, orador, cristia­no, revolucionario, fidelista, his­toriador, predicador, hombre de pueblo.

Todo eso y más fue Eusebio, a quien no podríamos etiquetar. Pero si nos apuraran, tendría­mos que apelar a su apellido. Fue Leal a su pueblo, a su cultu­ra, a su Revolución.

Seguir leyendo

Especial

La policía cubana, vista por un periodista norteamericano

Publicado

en

La policía cubana, vista por un periodista norteamericano

Un grupo de policías mus­culosos que llevan pistolas y bastones semiautomáticos se mueven lentamente entre la multitud al final de un con­cierto de salsa al aire libre. Mis amigos y yo tenemos una botella de ron, y creo que los policías lo confiscarán y tal vez hasta nos arresten.

En cambio, la policía nos pide que bebamos, y rápida­mente cumplimos. Confiscan la botella de vidrio para que no se pueda romper y usar como arma.

Este incidente tuvo lugar en La Habana hace algunos años, y dice mucho sobre lo que constituye una buena vi­gilancia policial. Los policías estaban interesados en preve­nir el crimen, no en agravar­lo.

Contrariamente a la ima­gen de comunistas brutales y represivos, la policía en Cuba ofrece un ejemplo instructivo para los activistas en los Es­tados Unidos. La policía vive en las ciudades que patru­llan. Generalmente tratan a los ciudadanos con respeto. Como documenté en mi libro Dateline Havana, las golpizas policiales a criminales son ra­ras y los asesinatos policiales son inexistentes. Cuba tiene una de las tasas de crimina­lidad más bajas de América Latina.

Las continuas protestas por las vidas de los negros en los Estados Unidos han forzado un debate nacional sin precedentes sobre el pa­pel de la policía. ¿Deben los departamentos de policía ser financiados y ese dinero ser desviado para ayudar a las comunidades pobres? ¿Debe­ría la policía ser abolida por completo?

Cuba ha luchado con pro­blemas policiales desde la re­volución de 1959. El gobierno, aunque ciertamente tiene su cuota de fallas, ha creado un sistema de interacción entre la comunidad y la policía que reduce el crimen sin depen­der de la fuerza bruta.

La lucha contra el crimen en Cuba comienza con una red de seguridad social, que brinda a cada cubano educación gratuita, atención médica gratuita y eventos culturales subsidiados. Cuba no sufre los azotes de la falta de vivienda y la adicción a las dro­gas instigada por los carteles, a pe­sar de los intentos regulares de los traficantes de contrabandear dro­gas a Cuba desde Florida.

La economía socialista signifi­ca que Cuba no tiene extremos de riqueza y pobreza. He visitado las casas de funcionarios gubernamen­tales de alto rango que viven en ve­cindarios de ingresos medios. Me he encontrado con agentes de policía que vivían en un modesto complejo de apartamentos en el mismo ve­cindario que patrullaban.

Cuba usa la presión de la comu­nidad para desalentar el crimen. Los Comités para la Defensa de la Revolución (CDR) se crearon origi­nalmente a principios de la década de 1960 para erradicar a los contra­rrevolucionarios respaldados por Estados Unidos. Hoy en día, los CDR promueven la salud pública y ac­túan como grupos de vigilancia del vecindario.

Humberto Carillo Ramírez, un líder nacional de CDR entonces, me dijo en un documental de radio que los residentes locales a menudo sa­ben quiénes son los delincuentes.

“Si una familia no envía a sus hijos a la escuela o si un joven no está trabajando y se está metiendo en problemas…nos reunimos con ellos “, dice. “Vivimos en [su] blo­que… Explicamos por qué es malo para el país y también explicamos las graves consecuencias legales para ellos”.

Cuando los residentes son con­denados por delitos, los miembros de CDR los visitan en la cárcel. “Queremos…reincorporarlos a la so­ciedad después de que salgan “, dice Carillo.

A principios de la década de 1990. Cuba enfrentó una crisis eco­nómica masiva provocada por el co­lapso de la Unión Soviética e inten­sificada por los esfuerzos de Estados Unidos para derrocar al gobierno. Los cubanos enfrentaron una gra­ve escasez de gasolina, alimentos y electricidad. A partir de 1996, la na­ción experimentó un fuerte aumen­to en los robos de viviendas y asaltos callejeros; incluso hubo un intento de robo de un vehículo blindado.

Según los estándares de Estados Unidos, el crimen en Cuba seguía siendo ligero, pero era más de lo que los cubanos estaban dispues­tos a aceptar. En 1999, el gobierno aprobó una ley que duplicó algunas penas de prisión. Los jueces tam­bién permitieron que menos prisioneros salieran en libertad condicional. La policía estaba estacionada en cada esquina de las zonas turísticas. La represión resultó en una caída del 20 por ciento en la delincuencia, me dijo el juez de la Corte Suprema Jorge Bodes Torres en una entre­vista en ese momento.

Él atribuye el éxito a las medidas de “ley y orden” y a la organización comunitaria. “La mayoría de las personas están involucradas en la lucha contra el crimen”, dice. “Ese es el factor más importante”.

Los disidentes políticos cu­banos están totalmente en des­acuerdo. Afirman que la policía golpea y encarcela rutinariamen­te a los opositores del gobierno. Sin embargo, como he documen­tado, muchos de estos disidentes son financiados por Washington y regularmente difunden noti­cias falsas, por lo que sus recla­mos de brutalidad sistemática carecen de credibilidad.

Algunos cubanos tienen quejas legítimas. Entrevisté a docenas de jóvenes afrocubanos que fueron detenidos e interro­gados por la policía porque son negros.

Pablo Michel, un joven afro­cubano, me cuenta que fue detenido por la policía varias veces en las zonas turísticas de La Habana. En una ocasión, llevó a dos turistas blancas al aeropuerto de La Habana. La po­licía se detuvo e interrogó a Mi­chel, sospechando que estaba dirigiendo un servicio de taxi ilegal. Él dice que los cubanos blancos que llevan extranjeros al aeropuerto “no tienen los mismos problemas”.

Michel y otros entrevistados dicen que la policía no realiza búsquedas violentas y que no golpean ni disparan a los sospe­chosos. Sin embargo, muchos policías estereotipados cubanos de piel oscura como ladrones y buscavidas, dice.

A fines del año pasado, el gobierno cubano anunció una importante campaña contra el racismo. Los funcionarios pla­nean identificar áreas específi­cas de discriminación, iniciar un debate público y educar al público.

“Este es un verdadero paso adelante, después de haber lu­chado durante tantos años”, dijo a Reuters Deyni Terri, fundado­ra de la Alianza de Unidad Racial en La Habana, en noviembre pa­sado. “Es un buen comienzo.”

Obviamente, las institu­ciones desarrolladas en Cuba no pueden transferirse sim­plemente al por mayor a los Estados Unidos. Pero podemos aprender del concepto de parti­cipación de la comunidad, dice Max Rameau, un organizador del grupo de base Pan-African Community Action con sede en Washington, DC, que ha es­tudiado las prácticas policiales cubanas.

“Necesitamos diferentes en­tidades de la comunidad para diferentes tareas que son res­ponsables de la seguridad y el bienestar del vecindario”, me dice en una entrevista telefó­nica. Por ejemplo, los grupos comunitarios estadounidenses pueden resolver problemas de salud mental y disputas familia­res sin involucrar a la policía.

Pero Rameau no apoya des­hacerse de la policía por com­pleto.

Si un supremacista blanco ataca a una iglesia negra, como sucedió en Carolina del Sur en 2015, dice: “Queremos asegu­rarnos de que nuestro equi­po de seguridad comunitaria pueda responder. En cualquier sociedad con diferentes clases, tendrás policía. Pero debería­mos tener control sobre ellos”.

El debate de los Estados Unidos sobre la actuación policial se ha desplazado cla­ramente hacia la izquierda. Después del asesinato po­licial de Michael Brown en 2014 en Ferguson, Missouri, los políticos pidieron a la policía que usara cámaras corporales. Hoy, después del asesinato de George Floyd, el Ayuntamiento de Minneapo­lis ha votado para desmante­lar la fuerza policial, aunque todavía está dando detalles.

Los grupos contra la bru­talidad policial han desarro­llado una variedad de planes para descentralizar los de­partamentos de policía en fuerzas comunitarias, gober­nadas por juntas civiles.

Por primera vez en la historia reciente, personas de todos los orígenes en los Estados Unidos están dis­cutiendo seriamente cómo cambiar fundamentalmente las fuerzas policiales. Las ex­periencias de Cuba deberían ser parte de esa discusión.

Seguir leyendo

Especial

Estudiantes peruanos ganan hackatón del MIT para enfrentar al Covid-19

Publicado

en

Estudiantes peruanos ganan hackatón del MIT para enfrentar al Covid-19

Un chatbot para faci­litar el reporte remoto de casos de coronavirus es uno de los proyectos ganadores del “MIT Co­vid-19 Challenge: Latin America vs Covid-19”, una hackatón virtual de 48 horas desarrollada para buscar soluciones de impacto relevante en Latinoamérica.

Esta aplicación que usa inteligencia artifi­cial fue creada por un grupo de estudiantes de las universidades de Harvard, Stanford y Brown, entre los que se encuentran cuatro peruanos.

Una integrante del equipo es Valerie Agui­lar Dellisanti, quien jun­to con sus compañeros, se propuso crear un sistema para realizar chequeos y controles de forma remota para la detección de la en­fermedad.

ASÍ FUNCIONA

“Imaginemos que una persona tiene sín­tomas de coronavirus, entonces envía un men­saje a nuestro chatbot que verifica sus datos de identidad y a través de los SMS le realiza un triaje, y con esa informa­ción detallada se hace un diagnóstico. Poste­riormente, dependiendo del resultado, se hace un seguimiento o se lo re­dirige a la central 113”, explica Valerie, orgullo­sa de que su proyecto haya resultado uno de los elegidos.

Su equipo estuvo con­formado por Marcelo Peña, Valeria Wu y Ro­drigo Chanamé de Perú; Jorge Armenta, Santiago Hernández y José Lavarie­ga de México, todos ellos estudiantes universitarios de las principales univer­sidades de EE. UU.

La hackatón, organiza­da por el Instituto Tecno­lógico de Massachusetts (MIT), se realizó del 19 al 21 de junio y convocó a 1 500 jóvenes emprende­dores de todo el mundo, quienes en equipos multi­disciplinarios colaboraron para desarrollar solucio­nes innovadoras frente a la crisis de Covid-19.

Valerie Aguilar Dellisanti, integrante del equipo que creó el chatbot, cursa el primer año en la Universidad de Brown.

Valerie Aguilar Dellisanti, integrante del equipo que creó el chatbot, cursa el primer año en la Universidad de Brown.

COORDINACIÓN CON EL GOBIERNO

Como se recordará Valerie, egresada de los colegios Saco Oliveros y Alexander Von Hum­boldt, sorprendió el año pasado a la comunidad educativa al ganar be­cas en 10 universidades top del mundo: Yale, Duke, Amherst Colle­ge, Singapur y Brown, entre otras.

Ella ahora busca co­ordinar la integración de los datos del bot con la base de datos del Es­tado para implementar este servicio que será de gran ayuda para nues­tro sistema de preven­ción y diagnóstico del coronavirus.

“Por ahora necesita­mos contactos con el Estado, con la Reniec y los ejecutivos del Mi­nisterio de Salud y de la Línea 113 para incorpo­rar los datos al sistema y realizar las pruebas lo más antes posible para colaborar en la lucha contra esta pandemia.”, puntualiza.

Actualmente, Va­lerie Aguilar cursa el primer año en la Uni­versidad de Brown y seguirá dos carreras: Ingeniería de Sistemas y Economía y Relacio­nes Internacionales y Públicas.

En tanto emplea toda su energía, conoci­miento y liderazgo para contribuir a frenar esta pandemia mundial en el país.

Seguir leyendo

Lo más reciente

Premian iniciativas en el sector turismo Premian iniciativas en el sector turismo
Economíahace 10 horas

Premian iniciativas en el sector turismo

El Ministerio de Comercio Exterior y Turismo (Mincetur) recordó a las micro y peque­ñas empresas (mype) del sec­tor turismo que...

Investigarán a congresista Pérez por insultar a Vizcarra Investigarán a congresista Pérez por insultar a Vizcarra
Políticahace 10 horas

Investigarán a congresista Pérez por insultar a Vizcarra

La Comisión de Ética del Congreso de la República ini­ció una investigación contra el legislador Jhosept Arman­do Pérez Mimbela (Alianza...

Perú debe seguir dando señales de ser una economía solvente: BBVA Perú debe seguir dando señales de ser una economía solvente: BBVA
Economíahace 10 horas

Perú debe seguir dando señales de ser una economía solvente: BBVA

El Perú debe continar dando señales de que es una economía solvente, pues tiene que acudir a los mercados internacionales...

Aprueban subsidio de S/ 13.5 millones para el Metropolitano Aprueban subsidio de S/ 13.5 millones para el Metropolitano
Políticahace 10 horas

Aprueban subsidio de S/ 13.5 millones para el Metropolitano

El ministro de Transpor­tes y Comunicaciones, Car­los Estremadoyro, anunció que ya está listo el decreto de urgencia que aprueba el...

Corporaciones son indiferentes ante niñez en pandemia Corporaciones son indiferentes ante niñez en pandemia
Sin definirhace 10 horas

Corporaciones son indiferentes ante niñez en pandemia

El vicepresidente de la Con­ferencia Episcopal Peruana, Pe­dro Barreto, criticó a las grandes corporaciones transnacionales que se encuentran en el...

Plantean que normas sean prepublicadas para tener opinión ciudadana Plantean que normas sean prepublicadas para tener opinión ciudadana
Políticahace 10 horas

Plantean que normas sean prepublicadas para tener opinión ciudadana

El presidente de la Comi­sión Especial Multipartidaria para el Ordenamiento Legislati­vo (Cemol), Diethell Columbus, anunció que el próximo lunes se...

Arequipa cerca de la meseta de contagios Arequipa cerca de la meseta de contagios
Actualidadhace 10 horas

Arequipa cerca de la meseta de contagios

El decano del Colegio Médico, Javier Gutiérrez Morales, indicó que un buen indicio es el hecho de que algunos días...

En escuelas de campo capacitan a miles de productores agropecuarios En escuelas de campo capacitan a miles de productores agropecuarios
Economíahace 10 horas

En escuelas de campo capacitan a miles de productores agropecuarios

Alrededor de 2,700 productores agropecuarios han sido capacitados por el Ministerio de Agricultura y Riego, con la finalidad de incentivar...

Impiden homenaje a enfermeras caídas por pandemia Impiden homenaje a enfermeras caídas por pandemia
Políticahace 10 horas

Impiden homenaje a enfermeras caídas por pandemia

El acto fue inte­rrumpido por la Po­licía Nacional, quien junto a la subprefecta de Jesús María Claudia Zumaeta, cancelaron la...

Agenda nacional contra la crisis Agenda nacional contra la crisis
Políticahace 10 horas

Agenda nacional contra la crisis

El defensor del pueblo, Walter Gutiérrez, planteó hoy al Poder Ejecutivo implementar una agenda nacional de tres ejes para superar...

Anuncio

PUBLICIDAD

Anuncio

Tendencia

Av. Paseo de la República Nº 5610 Oficina 201 Miraflores - Lima - Perú Teléfonos: (+51 1) 782-1772
Copyright © 2018 - DIARIO UNO. El diario que siempre dice la verdad - Todos los derechos reservados - Diario UNO.