Laberinto de escenarios y salidas

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Laberinto de escenarios y salidas

Rudecindo Vega Carreazo

 

Complejo, complicado, confuso el panorama de nuestro Perú, la estructural crisis que atravesamos es un laberinto de escenarios y salidas repleto de nubarrones y harta polvareda creada adrede por nuestros actores políticos. Los intereses de nuestros gobernantes, ejecutivo y congreso, gobierno y oposición, son demasiado claros, ninguno quiere irse o solo quieren que se vaya el otro; en la calle ha prendido ya el que se vayan todos y lentamente va encarnado en propuestas para materializarla. Entre el “se quedan todos” y él “que se vayan todos” existe ese laberinto de escenarios y salidas.

Escenario 1: Se quedan todos. Es el menos querido por los ciudadanos, pero es el más querido por el gobierno y la oposición. Lo hemos llamado empate inútil entre inútiles. El gobierno no puede disolver el congreso, éste no puede vacar ni suspender al presidente y, ninguno quiere recortar su mandato y adelantar las elecciones. Más todavía, cualquier propuesta de recorte de mandato, cambio de reglas y adelanto de elecciones debe ser aprobada por este Congreso que justamente no quiere irse. Lamentablemente, este escenario poco querido, es el drama convertido en tragedia que nos corresponde vivir en el Perú y que para nuestra desgracia podría prolongarse hasta el 2026. Reitero, deberíamos seriamente contemplar propuestas para esta probable calamidad que tengamos que vivir los próximos cuatro años.

Escenario 2: Ni Castillo, Ni Boluarte. Gobierno de Transición. En el congreso, luego de dos fallidas iniciativas de vacancia presidencial y la constatación que la oposición carece de los 87 votos para realizarla, paulatinamente, parece ir formándose otra iniciativa, que requeriría sólo 67 votos, orientada a inhabilitar y suspender a la vicepresidenta primero y al presidente después. Es improbable que la oposición acepte una sucesión constitucional de Boluarte a Castillo, seguramente la primera quincena de agosto irán por la vicepresidenta y la segunda por el presidente. En este caso el Congreso encarga a su presidente la Presidencia de la República o elige una nueva mesa directiva cuyo presidente asume un gobierno de transición y convoca elecciones para presidenciales y congresales.

Escenario 3: Castillo propone recorte de mandato, cambio de reglas y adelanto de elecciones. Sería la salida más inteligente y audaz del presidente y, por ello, difícil que sea una realidad. Sin embargo, en su afán de tirar la pelota de la crisis y la salida al congreso y oposición es una posibilidad que le permitiría, además, ganar tiempo para intentar arreglar algo del desastre de su desgobierno y, mediante otro acto de inteligencia y audacia (dudable también), pueda cambiar su entorno y equipo de gobierno para organizar un gobierno de transición concertada. Imposible dirán algunos, pero no irreal; el propio gobierno, al decir del Premier, es un tema que ya ha tratado. No lo libra de la vacancia ni la suspensión pero podría permitirle liderar un tiempo su propia transición. Regalo de fiestas patrias sería una iniciativa de este tipo.

Escenario 4: Oposición propone recorte de mandato, cambio de reglas y adelanto de elecciones. Es una salida rápida y efectiva puesto que nace en el Congreso que es el facultado para tomar dicha decisión sin perjuicio de seguir debatiendo la vacancia o suspensión del presidente y su vicepresidenta. Lamentablemente, una iniciativa de este tipo es lo que menos quieren discutir nuestros congresistas, ellos se amparan en la legalidad de su mandato de 5 años y se niegan a entender que su legitimidad está por los suelos. Es un dato de la realidad, que el presidente debe y mantiene su cargo, gracias a esta mezquindad de nuestra oposición y nuestros congresistas de tener un sentido de país.

Escenario 5: La sociedad civil propone recorte de mandato, cambio de reglas y adelanto de elecciones. Es una iniciativa que ya está andando lentamente aunque en forma desarticulada; el colectivo juvenil Propuesta Ciudadana viene recolectando firmas sobre su proyecto de ley, otra colectivo llamado “La Propuesta” también está en recolección de firmas sobre otro proyecto de ley propio y, existe la interesante iniciativa de Consenso Ciudadano impulsado por un colectivo de colectivos liderados por Francisco Sagasti. Es un enorme avance ante una calle aún confusa y apática a pesar del desastre de nuestra crisis y, su reto será articularse para no confundir más con proyectos propios que podrían obstruir su materialización.

Escenario 6: El Poder Judicial inhabilita al Presidente Castillo para el ejercicio de su cargo. Esta juiciosa propuesta sugerida por Cesar Azabache podría ser muy eficaz si la Fiscal de la Nación, que ya tiene cinco investigaciones abiertas al presidente (Puente Tarata, ascensos ilegales de policías y militares, despacho clandestino en Sarratea, encubrimiento de prófugos e interferencia en compra de combustible) solicita la inhabilitación de funciones ante el Poder Judicial; y este, siguiendo los antecedentes del ex Fiscal de la Nación Chavarry y el ex Vocal Supremo Hinostroza, decide suspenderlo en el ejercicio del cargo mientras se realiza el proceso. Esta válida salida judicial, sin embargo, nos dejaría aún con problemas políticos por resolver, la “sucesión” de la vicepresidenta Boluarte y la permanencia de este deslegitimado Congreso. Es una salida parcial que prolongaría la crisis política con resultados inesperados hasta para la propia calle.

El comportamiento de nuestros actores políticos dentro de este laberinto de escenarios y salidas durante esta semana, será crucial. Un primer momento se definirá en la elección de la nueva mesa directiva del Congreso de la Republica, los propios congresistas le dan un peso casi de elección del Presidente de la Republica como sucesor de Castillo y Boluarte, olvidando que, si se diera el caso de la suspensión de ambos, lo más probable es que exista un nuevo chocolatéo de fuerzas y otra nueva elección de mesa directiva. Todo es posible, además así ha sucedido con nuestros dos últimos gobiernos de transición viables (Valentín Paniagua el 2000 y Francisco Sagasti el 2020). El segundo momento desencadenante será el discurso del Presidente de la República el 28 de julio, poco nuevo y auspicioso por esperar ante el desastre de su desgobierno, pero sin duda, de lo que diga o no diga, se desprenderá y desencadenará mucho de lo señalado en los diferentes escenarios.

Una vez más, con Jorge Basadre decimos: “Quienes únicamente se solazan con el pasado, ignoran que el Perú, el verdadero Perú es todavía un problema. Quienes caen en la amargura, en el pesimismo, en el desencanto, ignoran que el Perú es aún una posibilidad. Problema es, en efecto y por desgracia el Perú; pero también, felizmente, posibilidad.” Y, con Cesar Vallejo reafirmamos: “hay, hermanos, muchísimo que hacer”.

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