Conecta con nosotros

Editorial

Hecha la ley, hecha la trampa

Publicado

el

Editorial Diario UNO

A falta de otro tema más relevante, los nombramientos de altos funcionarios del gobierno se han convertido en el tema predilecto de atención de los congresistas de oposición que no han dudado en llenar con sus nombres las páginas y titulares de los medios, pidiendo la revocatoria de los designados e, incluso, amenazando con interpelar al ministro del sector concernido.

Pero el entusiasmo parlamentario desconoce que todo gobierno tiene la atribución constitucional y legal de nombrar los puestos de confianza. Así se viene sucediendo desde la recuperación de la democracia en 2021 y nadie protestó cuando Toledo, García, Ollanta, PPK, Vizcarra y Sagasti designaron a exprofesores de ESAN, militantes de los partidos Aprista y Nacionalista, compañeros de promoción o solamente amigos o conmilitones de los expresidentes en puestos claves. «La ley nos lo permite» fue su justificación.

En cambio, los medios de comunicación quieren hacer leña del profe caído, cuestionando la «falta de perfil» de designaciones como las realizadas en EsSalud, con Mario Carhuapoma, o PerúPetro, con Daniel Salaverry.

Al respecto, Los criticones de hoy no han recordado que la Ley de Creación del Seguro Social de Salud, Ley 27056, fue aprobado el 29 de enero de 1999 por el Congreso Constituyente Democrático y rubricada nada menos que por Alberto Fujimori, y tampoco recuerdan que la Ley de Organización y funciones de PerúPetro, Ley 26225, de agosto de 1993, también fue aprobada por el Congreso Constituyente Democrático y también suscrita por Alberto Fujimori. Ninguna de las dos normas establece requisitos específicos para la designación de los presidentes. Es decir, si la ley no exige calificaciones para dirigir una empresa pública especializada eso es estricta responsabilidad de sus autores ¡los constituyentes fujimoristas! Y tanto así que anteriores presidentes de esas entidades han sido abogados o administradores de empresas y nadie protestó.

Por ello, bien harían María del Carmen Alva y Jorge Montoya, parlamentarios indignados por los nombramientos, en colocar entre los culpables a sus amigos de Fuerza Popular por su falta de capacidad legislativa. Todavía mejor, en lugar de sus declaraciones altisonantes podrían presentar inmediatos proyectos de ley para corregir los vacíos de la normatividad heredada del fujimorismo.

Mientras tanto, Pedro Castillo podrá hacer los nombramientos que considere convenientes, aunque eso no le guste a sus críticos, porque la ley lo avala. ¡Provecho!

Seguir leyendo
Anuncio

Editorial

“Salvo el poder todo es ilusión”

Publicado

el

Editorial Diario UNO

Ya casi habíamos olvidado una de las consignas centrales de Abimael Guzmán, que da título a esta nota y que sus fanáticos militantes coreaban en las prisiones, mientras desfilaban uniformados, cuando escuchamos ayer al exprimer ministro Guido Bellido declarar que el conflicto entre el Ejecutivo y el Congreso es solo “un espejismo”. Y esa explicación nos recordó que existe una manera alienada de ver la política.

El diccionario define al espejismo como una “Ilusión óptica debida a la reflexión total de la luz al atravesar capas de aire caliente de diferente densidad, lo cual provoca la percepción de la imagen invertida de objetos lejanos, como si se reflejasen en el agua”, es decir, como una Imagen, representación o realidad engañosa e ilusoria.

Así para el oficialismo es absolutamente cierto que las declaraciones de Bruno Pacheco, Karelim López y Zamir Villaverde sobre delitos cometidos en Palacio de Gobierno son solo una imaginación; que la firma falsa en el concurso de la municipalidad de Anguía es una realidad engañosa, que la fuga del exministro Juan Silva y de los sobrinos del presidente responde a una impresión equivocada o que los constructores Espino han actuado de buena voluntad y son incomprendidos. En suma, que el Congreso, los medios de comunicación y una mayoría de la ciudadanía urbana lo que ven es una imagen invertida de la realidad.

Pero, para la oposición, lo que en realidad existe es una práctica perversa del círculo presidencial que solo persigue el poder para beneficio propio y que, a lo Abimael, está dispuesta a comprar o amedrentar a testigos, a destruir pruebas y a hacer cualquier triquiñuela legal o tinterillada para evadir la acción de la justicia, en suma, que pretende mantener el poder a cualquier precio.

En medio de ambas percepciones la economía cruje, la sociedad se deteriora, la cultura y la educación se precarizan y la política se hace indigna. Por eso, “¡Qué se vayan todos!” es la forma en que hoy los ciudadanos honestos de derecha, centro e izquierda piensan que salvo el poder todo es ilusión.

Seguir leyendo

Editorial

La implosión de Acción Popular

Publicado

el

Editorial Diario UNO

La solicitud de licencia a AP del excandidato presidencial Yonhy Lezcano se convirtió ayer en el último capítulo de una serie más atractiva qué las de Netflix, en la cual el partido de la lampa va camino a su extinción. No lo decimos ni deseamos nosotros, sino lo pone el propio Lezcano en blanco y negro: “Nuestra ideología y principios partidarios se están dejando de lado por algunos militantes que nos representan en cargos de elección popular, pero además nuestro partido no cuenta con dirigencia elegida conforme a ley, que permita una conducción adecuada de nuestra organización política”.

Claro que si hoy preguntáramos a los militantes cuáles son esa ideología y esos principios que cita Lezcano, tendrían mucha dificultad de responder. Y es que, desde su nacimiento, AP no fue un partido con ideología. Su fundador, Fernando Belaunde Terry, resolvió el problema con una frase que lo decía todo y nada “El Perú como doctrina”. Pero, ello tampoco llevó al acciopopulismo a ser una fuerza regionalista o descentralista.

Desde la debacle electoral de uno de sus líderes emblemáticos, Javier Alva Orlandini, en 1985, AP no levantó cabeza. Apoyó a Vargas Llosa en 1990 y, después, no tuvo ninguna figuración importante a nivel nacional. Raúl Diez Canseco, sobrino del fundador, fracasó en su intento de reflotarlo como un partido protagónico. Pero, paradójicamente, el colapso del gobierno de PPK y la transición le dieron una nueva oportunidad. Y vaya que no le fue mal. En las últimas elecciones, ganaron 16 curules en el Congreso y la municipalidad de Lima.

¿Cómo lo lograron? Juntando a perro, pericote y gato, volviendo a ser una “Federación de independientes” como en la década de 1950. Pero ese secreto de éxito se convirtió, luego, en factor de fracaso pues las diferencias se agudizaron y hoy hay dos dirigencias, dos facciones de la bancada y varios “Niños” hipotecados a favor de Pedro Castillo. La división es tal que, en broma, se dice que el lema de “Adelante”, escrito en el frontis del local principal, ha sido cambiado por el de “Adios”.

Seguir leyendo

Editorial

No hay peor ciego que el que no quiere leer

Publicado

el

Editorial Diario UNO

Siempre la distancia aguza la vista. Así, lo que no se ve de cerca, desde lejos puede ser transparente. Ello acaba de ocurrir con el pronunciamiento conjunto de los gobiernos de Argentina, Bolivia, Ecuador y México, ante la tensión política que se vive en nuestro país, en el que llaman a “las instituciones y fuerzas políticas de esa hermana república a fortalecer el diálogo político, como herramienta para superar la actual”, dice la Cancillería argentina, vocera del grupo latinoamericano preocupado por la democracia en el Perú.

Lo paradójico es que los protagonistas domésticos del conflicto no leen la realidad igual que los observadores. Desde el gobierno no se acepta la existencia de una crisis política, sino que solo se ve una intentona golpista, no se reconocen los hechos públicos de corrupción cercana a Palacio de Gobierno, sino que se considera que todo es una “invención de la prensa comprada” y, finalmente, persiste en la negativa a la transparencia y la explicación. Lo gracioso es que, al mismo tiempo, Torre Tagle interpreta el pronunciamiento como un implícito respaldo internacional a Pedro Castillo.

Del lado de la oposición se produce un fenómeno similar, pero de tendencia inversa. Se alude al pronunciamiento como un jaqueo externo al profesor chotano, se interpreta la preocupación de los presidentes amigos como una aceptación implícita a la exigencia de medidas correctivas y se recibe el comunicado como el primer paso de una especie de tribunal arbitral que facilite una salida al entrampamiento. Pero, también graciosamente, sus voceros no han pronunciado una sola palabra al respecto, como si no hubiera existido

Lo mejor sería que, ambas partes, lean con detenimiento lo que dicen los cuatro presidentes amigos: “Confiamos en que TODOS los actores nacionales privilegiarán la construcción de consensos amplios, inclusivos y participativos que permitan fortalecer el funcionamiento del sistema político establecido por la Constitución y la vigencia del Estado de derecho”. ¿Qué se leerá en Palacio y el Congreso?

Seguir leyendo

Hoy escriben

Tendencia

Av. Paseo de la República Nº 5610 Oficina 201 Miraflores - Lima - Perú Teléfonos: (+51 1) 782-1772
Copyright © 2021 - DIARIO UNO. El diario que siempre dice la verdad - Todos los derechos reservados - Diario UNO.