Fernando Manrique y la Filosofía

165
0
Fernando Manrique y la Filosofía

José Luis Ayala

 

El hecho de que los ideólogos del neoliberalismo servil, hayan determinado la supresión de la enseñanza en secundaria y universidades del curso de filosofía, tiene ahora graves consecuencias. Hay miles de jóvenes y adultos que carecen de una mínima información para entender desde la dialéctica lo que sucede en el Perú y el mundo. A ese hecho hay que sumar las permanentes campañas de manipulación, como acciones de anticultura y desinformación de parte del poder mediático.

La concentración de medios controla el subconsciente colectivo. Tergiversa el contenido y verdad esencial de los acontecimientos. Miente y tergiversa, falsea, deforma, desfigura, confunde, manipula, enreda, miente, troca, altera el valor de la verdad. No tiene en cuenta los valores humanos para formular una opinión correcta.

Fernando Manrique Enríquez, hasta ahora no ha sido adecuadamente valorado tanto como político y persona que ha hecho valiosos aportes como docente a la antropología filosófica, a la filosofía, a la teoría del conocimiento a la pachasofía y runasofía andina, a la teoría de los valores y ética, a la filosofía de las ciencias, al saber filosófico actual.

Una educación sin filosofía domestica a las personas. Un sistema que no enseña a reflexionar frente a la realidad y cambios sociales que se deben producir, deforma la visión de futuro. Ese hecho lamentablemente lo han conseguido quienes desde el Fondo Monetario Intencional, han diseñado y mantienen el desastroso sistema de la llamada educación peruana.

¿Hasta cuándo? La respuesta es de orden colectivo, hasta cuando los más esclarecidos docentes de primaria, secundaria y universidades, con la concurrencia de organizaciones sindicales magisteriales se propongan crear un nuevo sistema educativo peruano, de acuerdo a la nueva realidad. Pero primero hay que definir qué clase de sociedad se quiere construir.

Precisamente, uno de los docentes preocupados en este tema ha sido Fernando Manrique Enríquez. Desde sus reflexiones se propuso contribuir para que el sistema educativo tenga un contenido filosófico. Pero además con el libro Pachasofía y Runasofía andina, hizo un aporte original desde la milenaria cultura peruana.

Por supuesto, no ha sido escuchado. Sin embargo, no faltará el día que sea debidamente reivindicado por las nuevas generaciones de filósofos que se formen al margen de los estudios oficiales destinados a enajenar y embrutecer, a las sucesivas generaciones de peruanos carentes de una cultura general universal y sobre todo de un necesario criterio crítico.

“La filosofía -dice- Manrique asume problemas que las ciencias, desprendidas de ella y con enfoque particular, no están en condiciones de resolver presentándose en temas que van desde la Ontología a la teoría de los Signos-Lenguaje. Sin embargo, más al fondo y teniendo en cuenta que la filosofía trata de presentar un problema considerado como fundamentalmente referente a las relaciones entre el pensar y el ser, entre el espíritu y la naturaleza. ¿Qué es lo primero, el punto de partida: ¿La materia, la naturaleza o el espíritu, la razón, la conciencia, la idea?” 1

En todos los libros de filosofía de Manrique Enríquez, hay sin duda una permanente intención didáctica destinada no solo a reflexionar, sino la intención pedagógica para enseñar una materia que tiene fama de ser oscura, cerrada y destinada solo a unos cuantos iluminados. Lo cierto es que todo sistema tiene una base filosófica. Como decía Jean Paul Sartre: “Se puede vivir sin alegría en un mundo carente de alegría y justicia. Pero no se puede vivir sin responder a tres preguntas que se ha hecho la humanidad: ¿De dónde procedo? ¿Qué hago aquí? Y después: ¿A dónde iré”.

A este respecto y otros temas concomitantes, Manrique escribe: “Según las respuestas que se dé a esta interrogante, los filósofos y las escuelas filosóficas, desde la antigüedad, han sido considerados o consideradas como materialistas o idealistas. En efecto, si la materia, la naturaleza, el ser preceden a la conciencia, al espíritu, estaríamos ante una posesión materialista filosófica; si la conciencia, el espíritu preceden a la materia, la naturaleza, el ser, estaríamos ante una posesión idealista filosófica”

Los libros de Fernando Manrique son esencialmente textos escritos para la enseñanza de la filosofía en diversas universidades. Esa es la razón de ser ágiles, didácticos, por tanto facilita el hecho de enseñar el curso de filosofía. Menos mal que alcanzó a publicar gran parte de ellos. En cambio, Teobaldo Loayza Obando no publicó a tiempo sus valiosas reflexiones y ahora resulta difícil tener acceso a sus originales para publicarlos.

“Esta apreciación -señala- Manrique que supone dos puntos de vista opuestos, la consideramos oportuna y necesaria porque en los problemas ontológicos, gnoseológico, axiológico, gnoseológico, teleológico, antropológico-filosófico y semiótico, se advierte una posesión materialista o idealista, y al efectuar la exposición referente a la Filosofía de las ciencias formales y fácticas, encontraremos afirmaciones de una y otra posición o proclives a ellas, lo cual esclarecerá los temas a tratar”. 2

En fin, hay docentes que han dejado valiosos libros para la enseñanza de la filosofía. Pero ocurre que carecemos de un magisterio capaz de reclamar el derecho a pensar desde la filosofía. ¿Hasta cuándo?

 

1.- Fernando Manrique Enríquez. Filosofía de las ciencias. Colección Episteme. Rentería Editores SAC. Pág. 16. Lima, 2003.

2.- Fernando Manrique Enríquez. Filosofía de las ciencias. Colección Episteme. Rentería Editores SAC. Pág. 17. Lima, 2003.

Artículo anteriorEs el turno de los juveniles
Artículo siguienteArchie y las armas de fuego