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Evitar posible paro indígena en el circuito petrolero de Loreto

PRIMER RETO DE SALVADOR DEL SOLAR

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Evitar posible paro indígena en el circuito petrolero de Loreto

El lunes 11 de marzo pasado, con diferencias de horas, ocurrieron dos hechos: la juramentación del gabinete presidido por Salvador del Solar y el anuncio de una medida de protesta, para la primera semana de abril, de los Pueblos Afectados por la Actividad Petrolera de Loreto.

Estos eventos se realizaron en escenarios muy distantes entre sí: el primero, en Palacio de Gobierno, en el corazón de Lima; el segundo, en Iquitos, capital de la región más alejada y desarticulada del país, Loreto.

Estos hechos tuvieron otro contraste. Mientras que la juramentación del gabinete Del Solar reunió a una parte de la élite política del país que dirigirá la política general del gobierno de Martín Vizcarra, la conferencia de prensa en la que se anunció esa posible medida de fuerza reunió a líderes indígenas de las federaciones de las cinco cuencas del circuito petrolero de las provincias de Nauta, Datem del Marañón y Requena. Sectores extremos: la nueva élite gobernante y los gobernados olvidados.

También tuvieron un sentido opuesto. Mientras el gabinete Del Solar puso fin a la crisis política tras la renuncia de César Villanueva, con una composición paritaria y afirmando que hay una “nueva etapa” para el gobierno ya no para “confrontar sino dialogar” (RPP 12.03.19), los líderes indígenas anunciaron la realización de un paro indefinido en las cuencas del circuito petrolero. Así, en una nota de prensa, los líderes indígenas, “Cuestionan (la) negativa de (las) empresas petroleras y el Estado de atender sus demandas”.

Martín Vizcarra Cornejo y Salvador del Solar

El nuevo gabinete puede ser definido como, por las nueve ministras, paritario y -esto es lo medular- de diálogo en un escenario de relativa estabilidad política y el anuncio del movimiento indígena de Loreto, como un posible conflicto social por estallar en la región que produce más del 50% del petróleo nacional.

Es obvio el sentido opuesto de estos hechos: el primero, ofrece diálogo, el segundo, anuncia un conflicto porque no atienden sus demandas. Este es uno de los primeros problemas que el gabinete Del Solar tendrá que encarar.

Este, sin embargo, es solo uno de los problemas y demandas que han vuelto a adquirir relevancia. La reactivación de la economía y la generación de empleo; la reconstrucción del norte; la inseguridad ciudadana; la ola de feminicidios; la reducción de la anemia; y los conflictos sociales son -entre otras- las demandas que han vuelto a la agenda política. A esa trama de problemas y demandas, se sumaran otras demandas sectoriales y regionales.

En efecto, entre enero y febrero de este año, la lucha contra la corrupción y la impunidad, signada por la confrontación contra el fujialanismo en el Congreso, las investigaciones de las coimas de Odebrecht y las reformas políticas y del sistema de justicia, en el que destaca la prisión preventiva a Keiko Fujimori, ha cedido paso a otras demandas. La lucha contra la corrupción que dominó en 2018, sin haber desaparecido, ha pasado a ser un componente de esa trama de problemas y demandas sociales.

Hay, pues, una nueva etapa. Visto en conjunto y perspectiva, es una etapa de desembalse de problemas y demandas sociales contenidas en un contexto de caída de la aprobación de Vizcarra: entre enero y parte de marzo, pasó de 66% a 56% de aprobación. Y la tendencia es a la baja. La ineficiencia y lentitud para encarar parte de estos problemas y demandas, sobre todo la reconstrucción del norte, está a la base del descenso de la aprobación presidencial y la renuncia de Villanueva.

El gabinete Del Solar tiene, pues, un escenario en el que la lucha contra la corrupción y la impunidad ha dejado de ser el factor predominante que catapultó a Vizcarra al 66% de aprobación ciudadana y cuyo punto más alto fue el referéndum del 9 diciembre pasado. Lo que actualmente la ciudadanía exige es que el gobierno resuelva los problemas que la confrontación con el fujialanismo, la lucha contra la corrupción institucional y las reformas políticas y en justicia contuvo y relativizó.

De la trama de problemas y demandas en la agenda, los conflictos sociales será uno de los principales problemas que el gabinete Del Solar tendrá que encarar. El enfrentamiento de los pobladores de la comunidad de Fuerabamba con la policía, el 8 de enero, en la zona de Las Bambas, Apurímac, la marcha de la CGTP contra la reforma laboral, el 15 de enero, que hizo retroceder al gobierno, y el paro de pobladores de Hualgayoc, Cajamarca, contra la empresa Gold Fields, la primera quincena de febrero, fueron los más importantes. .

Ahora, a diferencia de los conflictos sociales precedentes, el anunciado paro indefinido del movimiento indígena loretano puede ser uno de los conflictos sociales más importantes que el gabinete Del Solar enfrentará. Si bien el conflicto podría empezar en dos cuencas de este circuito petrolero, el Corrientes y el Tigre, sin embargo, como lo están anunciando, puede articular –por primera vez- a las demás cuencas de Nauta, Requena y el Datem del Marañón. Es decir, a las cinco cuencas de ese circuito.

En las cinco cuencas habría unas 500 comunidades indígenas que habitan estas zonas desde tiempo inmemorial y están organizados en alrededor de 30 federaciones articuladas en la plataforma de Pueblos Afectados por la Actividad Petrolera. Es en estas cuencas que se ubican los pozos petroleros más importantes del país y el Oleoducto Nor Peruano que, en los últimos años, ha sufrido derrames por corrosión y sabotaje. Ese es el complejo escenario del conflicto en ciernes.

El posible paro indefinido no es repentino. Fue anunciado por los indígenas a través de un pronunciamiento el 22 de febrero pasado. Ahí le exigen al gobierno que declare en “estado de emergencia la actividad petrolera” y le dan plazo de 20 días para que convoque a una audiencia para “iniciar un debate respecto al futuro de la actividad petrolera en la región” con todos los sectores: las empresas, el Estado y la sociedad civil. Antes, el 19 de febrero, se pronunciaron contra el pedido, luego negado, de militarizar el Oleoducto Nor Peruano del gobierno regional.

Diálogo y militarización es lo que, básicamente, se les ha ofrecido. En una reciente reunión, el 7 de marzo, en la sede de la PCM, entre los representantes de la Secretaria de Gestión y Diálogo con los líderes indígenas, les ofrecieron seguir con el diálogo y reconocieron que el Estado se había olvidado de ellos. Ni siquiera propusieron una fecha para la audiencia planteada por líderes indígenas. O sea, diálogo sin una atención efectiva de sus demandas y de los demás pobladores de estas cuencas y la región. .

¿Qué ofrece Del Solar? En general, cosa que no está mal, lo mismo: diálogo. ¿No se ha hecho nada en las comunidades nativas? No. Pero es mínimo lo que el Estado y las empresas han hecho o están haciendo en su beneficio. Lo que más abunda son ofrecimientos Así es: el viernes 15 de marzo, en una reunión que el ministro de Salud tuvo con los líderes indígenas se les informó de los “avances” de su sector y del cambio de viceministro. O sea, más discurso que realidad.

Mientras tanto ninguna comunidad indígena, de las 500 que habría en las cinco cuencas del circuito petrolero, tiene un sistema de agua y desagüe digno y ajustado a su realidad. La casi totalidad toma agua de los ríos. ¿No es injusto que estas comunidades rodeadas por ríos no tengan sistemas de agua y desagüe dignos? Más, ¿no es absolutamente injusto que habiendo pasado más de 40 años de actividad petrolera en la zona, estas comunidades no tengan servicio de agua? Totalmente.

Derrame de petróleo en la selva

Ni hablar de luz eléctrica. Los que tienen, la obtienen de motores. La desatención del Estado y las empresas es histórica y casi total. En los más de 40 años de actividad petrolera no solo no se han beneficiado sino, más bien, ha sido afectadas por esta actividad. Por un lado, las provocadas por la actividad petrolera y, de otro, el impacto de los derrames de este hidrocarburo, sea por corrosión o sabotaje, en la flora y fauna, salud, economía y cultura. Hay una deuda social con las comunidades indígenas.

Desde su perspectiva, el diálogo es una mecedora. Si las empresas y el Estado no pasan de las actas firmadas y el diálogo a la atención de sus demandas básicas el conflicto estallará y afectará el Oleoducto Nor Peruano y el Lote 95 que, en diciembre pasado, entró en funcionamiento en el campo Bretaña, Requena. Este pozo petrolero producirá 11.500 barriles diarios de crudo y tiene reservas comprobadas de 39,8 millones de barriles (Sputnik 29.11.18).

Las comunidades indígenas consideran que el diálogo es vital, por eso se reúnen con la PCM y plantean la convocatoria de una audiencia. Pero no puede haber interminables mesas de diálogo, compromisos y ofrecimientos sin una efectiva atención de sus problemas seculares y los derivados de la actividad petrolera.

En ese sentido, el ofrecimiento de diálogo de Salvador del Solar resulta insuficiente. El diálogo continúa y, obviamente, continuará. El movimiento indígena quiere diálogo con soluciones concretas.

Aun cuando no hay un escenario de colisión inevitable, lo que se tiene que hacer para evitar que estalle el paro indefinido de los indígenas loretanos es atender su agenda. ¿Cuál es? Uno, declarar en estado de emergencia la actividad petrolera en Loreto; dos, atender sus necesidades inmediatas: saneamiento básico (agua y desagüe), salud y educación con planes integrales y su respectivo presupuesto. Tres, convocar a una audiencia de todos los sectores para discutir a fondo los problemas de la actividad petrolera.

Hay otras demandas: la deuda social por los 40 años de actividad petrolera, el pago de la servidumbre y la comisión de la verdad de los derrames de petróleo. Son demandas legítimas. De no atender las demandas y agenda indígena, creyendo que se les puede seguir meciendo, se producirá el primer conflicto social del gabinete presidido por Salvador del Solar. Ese es su primer reto que tiene entre manos el exactor de cine y ahora el principal actor político del segundo gabinete de Vizcarra.

 

JAIME ANTEZANA RIVERA

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Purificación electoral y crisis democrática

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Purificación electoral y crisis democrática

Las elecciones últimas, cual laxante político, han constituido un proceso de purificación democrática en nuestro país; no lo suficiente para consolidar la democracia en términos sustantivos pero si para actualizar la vigencia de liderazgos y actores políticos en el contexto actual. De los 24 partidos existentes antes de las elecciones hoy quedan 9. Legalmente han sido excluidos de nuestro sistema multipartidario 2 tercios y solo un tercio queda vigente. De las 15 organizaciones depuradas 11 han perdido su inscripción por no alcanzar los votos exigidos por la valla electoral y 4 por ni siquiera presentar candidatos. El voto popular y las nuevas reglas, cual enema electoral, han sido efectivos para eliminar de la oferta política nacional partidos, clubes electorales y vientres de alquiler.

El histórico y casi centenario Partido Aprista, por décadas el más grande y único partido “de masas” fue depurado; quizás sea un recuerdo la fatídica frase de que se puede gobernar con o sin el APRA pero jamás contra él. El suicidio de su líder anticipo al suicidio político del partido. La pérdida de inscripción no es una muerte política claro está, pero son los signos de una nueva época muy distinta y ajena al régimen político que este partido tradicional representaba. El otro partido histórico que ha perdido su inscripción es el cincuentón PPC, que pudo participar en las elecciones pero su votación fue lejana a la valla electoral. La muerte preelectoral de su líder histórico (para no ver el sacrificio de su obra) anunció la muerte de este partido tradicional, que fue el partido cristiano y limeño de profesionales, tecnócratas y empresarios de derecha.

Tres partidos de fines del siglo pasado perdieron su inscripción: el FREPAP, religioso y agrícola, nacido en los 80 que reapareció sorpresivamente en las elecciones congresales del 2019; Perú Patria Segura cuyo nombre original fue Cambio 90, permitió el triunfo de Alberto Fujimori y en la última década intentó independizarse del fujimorismo; y UPP el partido creado en los 90 por Javier Pérez de Cuellar y que sin él quedo reducido a ser vientre de alquiler. Otros 3 partidos nacidos en la primera década depurados son: el Partido Nacionalista del ex Presidente Ollanta Humala; Restauración Nacional formada por cristianos evangélicos llamado Victoria Nacional fue realmente una derrota nacional; y Democracia Directa creado por los aportantes fonavistas fue casi siempre un vientre de alquiler.

Los 7 partidos restantes depurados creados la última década fueron organizaciones fugaces con presencia pública y congresal como el Frente Amplio y el Partido Morado que cerraron el periodo gubernamental presidiendo el Congreso y la Presidencia de la República; otros sin presencia pública como el RUNA (“comprado” al antes llamado “Siempre Unidos”), Perú Nación, Vamos Perú y Todos por el Perú; y el último que llegó democráticamente al gobierno como y con PPK y perdió la inscripción como Contigo y sin PPK.

Nuestro sistema multipartidario sigue estando muy saturado con los 9 vigentes que mantienen la imagen de partidos, clubes electorales y vientres de alquiler. De todos ellos el único que viene del antiguo régimen, con cerca de 65 años es Acción Popular, el precursor que sin ideología se puede ganar elecciones y gobernar el Perú. Ha sobrevivido aliándose en épocas de crisis y es de los pocos con presencia nacional, municipal y congresal (hoy preside el Congreso). Sus líderes que fueron presidentes (Belaunde 2 veces y Paniagua como transitorio) han dejado una imagen de honradez que hoy es un lujo. El fugaz fiasco de Merino por ser fugaz no le causó tanto daño.

El Fujimorismo con más de 30 años es la corriente política que más partidos ha creado, fusionado y recreado: Cambio 90, Nueva Mayoría, Vamos Vecino, Perú 2000, Alianza para el Futuro, Fuerza 2011 y Fuerza Popular. Profundiza la imagen que una organización caudillista, sin ideología, con invitados más que militantes y con estructuras de poder diferentes a la partidaria puede ganar y gobernar el país. Su presencia y fuerza nacional ha permitido que su lideresa dispute 3 veces consecutivas la segunda vuelta electoral. Su gran límite es el anti fujimorismo también creado por ellos y el éxito de su sobrevivencia se encuentra más en el Palacio de Justicia que en el palacio presidencial o congresal. No debe sorprender que varios políticos que perdieron sus partidos se aúpen en el fujimorismo, como lo están haciendo, para aprovechar la ausencia de sus líderes por razones de la justicia y de su libertad.

Somos Perú (SP), APP y Renovación Popular (RP) tienen orígenes en liderazgos municipales de los 90. SP se consolidó como partido municipal y congresal, en los últimos tiempos ha “prestado” su inscripción para invitados a nivel distrital, provincial, regional o nacional. APP es una empresa más que partido, con trabajadores más que militantes; el Presidente de Directorio articula y financia su holding empresarial, con su familia y con invitados que a veces incorpora como funcionarios empresariales; tiene presencia nacional que le permite llegar a municipios, regiones y congreso pero que no da la talla para el nivel Presidencial; mantiene su vigencia pero difícil ver candidato distinto al dueño o sin su apellido. Y RP antes llamado Solidaridad Nacional es un reconvertido ideologizado con el pensamiento cristiano de ultra derecha.

Perú Libre recientemente inscrito y triunfador en las últimas elecciones en primera y segunda vuelta con Pedro Castillo ha mostrado fuerte presencia provinciana, es un partido de izquierda con un mensaje sustantivo de cambio; su aliado Juntos por el Perú también de izquierda es el nuevo nombre del Partido Humanista Perú. Ambos, aliados en el gobierno, tienen la oportunidad de consolidar su propuesta democrática de izquierda, cambio, inclusión, integración y gobernabilidad articulada a la gran mayoría del país.

El último vigente es Avanza País adquirido por su nuevo líder y que ha logrado presencia congresal. Nacerán otros partidos en el futuro que fugazmente aparecerán y desaparecerán con las elecciones. El gran drama democrático nuestro es tener un “sancochado electoral” a nivel institucional, normativo y de sistemas de representación que ojalá evite que la actual purificación electoral se convierta en una hemorragia democrática permanente que impida nuestra realización como un mejor Perú.

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Don Tuno, el señor de los cuerpos astrales

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Don Tuno, el señor de los cuerpos astrales

EDUARDO GONZÁLEZ VIAÑA

 

Cuando presentaba mi nuevo libro “¡Kutimuy, Garcilaso!”, un periodista me preguntó cuánto tiempo me había tomado escribir sus 500 páginas. Les respondí que tal vez cinco meses lo habíamos tipeado, pero que prepararlo me había tomado toda la vida.

Me refiero a que escribir sobre Garcilaso Inca de la Vega, el padre de nuestra nacionalidad, me había llevado a pensar en las más antiguas raíces culturales de nuestra estirpe y que todos mis libros han había sido una preparación para este. Don Tuno, actor y personaje de uno de ellos, me mostró de qué manera las antiguas artes de curar y formas de ver el mundo se perpetuaban hasta hoy y le daban sentido a nuestras vidas.

Hablaré de don Tuno, un chamán de Trujillo quien era al mismo tiempo ceramista, pintor, escultor  y curandero. ¿Me siguen?

Encontré a mi compadre Don Tuno, fabricando un hombre.

-Te está saliendo mal.- le critiqué.

-Tú lo que quieres es mujer.-respondió, y volvió a su tarea.

A mitad y mitad entre la sombra de la noche y las primeras luces del día, mirando desde el pequeño banco de madera donde me hallaba, el Maestro Eduardo Calderón Palomino, llamado también Don Tuno, lucía descomunal.

Era su panza lo que más contribuía a las asombrosas proporciones de aquella silueta a contraluz. Su cabeza parecía tallada mil años atrás con unos ojos chinos y una nariz de hacha a los que se añadía una larga cabellera recogida en la forma que lo hicieran los profetas.

Desde esas horas, el Tuno se encontraba dedicado a la fabricación de cerámicas y tallas de madera. A las siete comenzaba a ser un sanador. En ese momento, venidos desde Trujillo y desde todos los pueblos por donde corre el río Moche, arribaban a su casa personas que confesaban padecer de todo tipo de dolencias y pesares.

El maestro los recibía uno por uno de manera reservada y les iba recetando las pociones de yerbas que consideraba necesarias para su curación. Algunos cargaban en una bolsa de tela un pequeño roedor muy escurridizo, el cuy, cuyo uso es indispensable para los diagnósticos más especializados.

He llegado a contar entre cincuenta a sesenta los cuyes sacrificados en una sola mañana. Sobre el cuerpo del paciente que, a veces no había declarado sus síntomas, el curador sobaba varias veces el breve animal todavía vivo al tiempo que repetía un ensalmo casi inaudible.

Algo de eso he intentado yo durante los años transcurridos desde que publiqué el libro. He vivido luego en geografías muy diferentes, desde los Andes del Perú hasta las empinadas calles de San Francisco y Berkeley, el bosque esotérico de Oregón y las montañas de Asturias colmadas de minerales y de dioses.

-Está hecho a mi imagen y semejanza.- dijo el maestro satisfecho. Levantó la talla de madera que estaba diseñando y comenzó a mirarlo cerrando un ojo.

-Hmm. Está un poco gordo.

Sacó una cuchilla y comenzó a desbastarlo del lado de la barriga. Luego depositó las herramientas sobre la mesa. Tomó un papel de lija y se lanzó a la tarea de perfeccionar su obra. Quince minutos más tarde, la talla de madera estaba perfecta.

Llegó luego la hora de la cerámica, pero el Tuno estaba un poco cansado. YA se habían ido sus pacientes, y nosotros nos fuimos a tomar un café.

Mi compadre Eduardo Calderón Palomino falleció en 1996. Un día le prometí que nuestro libro seguiría vivo todo el tiempo entreverado con los cuerpos astrales y la nostalgia. Por eso, lo recuerdo hoy que sería su cumpleaños

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El bicentenario la patria adoptiva

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Antonio Raymondi, un italiano que adoptó al Perú como la Segunda Patria

JOSÉ LUIS AYALA

 

Antonio Raimondi, Juan Capelo y Eduardo de Habich, entre otros intelectuales italianos que se identificaron con el Perú, aseveraron con razón: “No somos peruanos, pero el Perú es nuestra patria adoptiva, y la patria de nuestras familias, por consiguiente, nos hemos identificado con sus intereses más íntimos y que deciden su prosperidad y existencia”. Así entonces, el Perú se convierte en Patria adoptiva de todos los extranjeros que viven por mucho tiempo y, se identifican con los problemas que tiene que resolverse tanto del pasado como del presente.

El historiador italiano Giovanni Bonfiglio, ha indagado a través de un meritorio trabajo de historia, acerca de la presencia de importantes ciudadanos italianos en el Perú. Se trata de “La actitud de los intelectuales europeos que radicaron en el Perú durante la segunda mitad del siglo XIX” y, viene a ser un oportuno trabajo que se puede leer en el libro: La República peregrina. Hombres de amas y letras en América del Sur. 1800-1884, edición a cargo de Carmen Mc Evoy y Ana María Stuven.

“En este trabajo –dice– Giovanni Bonfiglio, pretendemos analizar la actitud que, frente al Perú, tuvieron los más importantes intelectuales europeos que radicaron en el país durante la segunda mitad del siglo XIX. Hemos escogido seis casos, Juan Capello, Eduardo de Habich, Sebastián Lorente, Ernesto Malinowski, Luis Petriconi y Antonio Raimondi. Esta selección obedece a las siguientes razones. En primer lugar, se trata de intelectuales europeos más gravitantes en el Perú durante el período señalado; en segundo lugar, dejaron escrito y existen estudios sobre sus ideas y actividades; finalmente, todos ellos se sintieron peruanos y tuvieron una visión del país”. 1

Estos intelectuales italianos una vez instalados en el Perú, formaron sus familias y  tuvieron hijos, sus descendientes fueron peruanos por haber nacido en territorio peruano. Los padres debido a una evidente sensibilidad ciudadana e identidad con la sociedad de su tiempo, se incorporaron sin necesidad que los llamaran. Desarrollaron importantes tareas que contribuyeron no solo para conocer mejor el Perú, sino para indagar el pasado, explicar el presente y avizorar el futuro. Sin dejar de pensar en el  pueblo y el país donde nacieron.

Como señala –Giovanni Bonfiglio– “esta doble identidad era resultado de una evolución que se daba a lo largo de décadas de permanencia en el país, luego de las cuales comprendían que no tenían retorno. Todo migrante anhela volver a su país, pero en algún momento de su vida comprende que no lo hará: entonces, se produce un fenómeno de identificación con el país que lo acoge. En el caso de Raimondi es posible rastrear y reconstruir este proceso de paulatina identificación con el Perú”.

Todo migrante que no sabe si retornará o no a su tierra natal, vive desgarrado, se trata de lo que se llama  “La infinita añoranza”, y se traduce en una permanente angustia de no tener lo que tenía, comunicarse con gente que conocía y sobre todo estar rodeado de sus amigos y familiares. Ese hecho hace que desaparezca el concepto de Madre patria. Es más mucho más fuerte que el sentimiento de patria o matria.

En el caso de los intelectuales italianos asevera Giovanni Bonfiglio: “Para más de uno de estos intelectuales, la ‘necesidad de Patria’, se relaciona con el abandono y la soledad emocional en los que se encontraban. En ese sentido, eran como huérfanos en busca de una familia, No querían, sentirse extranjeros porque no deseaban sentirse solos. A excepción de Lorente, que volvió a España en dos ocasiones los demás nunca volvieron a su patria. Sabían que morirían en el Perú. En el caso de Malinowski,  la situación fue más dramática aún, porque salió del Perú durante la ocupación chilena (Por razones políticas internas), pero regresó en 1886 para participar en el esfuerzo de reconstrucción nacional. Si sus motivaciones hubiesen sido solo económicas, hubiera  podido encontrar un mejor empleo en otro lugar. Por su lado, De Habich viajó en dos ocasiones a Francia por disposición del gobierno peruano, encargado de reclutar a técnicos e ingenieros, así como la representación del país en exposiciones industriales  para atraer a los inversionistas y promover las exportaciones peruanas. Pero nunca volvió a Polonia.  2

Durante el siglo XXI la mayor migración de toda clase de personas sin intelectuales, docentes universitarios, periodistas ni escritores, es el descontrolado desplazamiento de ciudadanos venezolanos, que por ahora alcanza a la cifra de 1’200,000. Los hijos son peruanos de nacimiento y así están registrados. Los padres no saben cuándo volverán. Muchos de ellos se quedarán para siempre y desarrollarán el síndrome del retorno, sin conseguir regresar jamás. La mayoría de jóvenes venezolanos, solo sobreviven realizando labores menores, con un pésimo salario como ellos llaman “trabajos sucios”.

Las migraciones hacia el Perú tienen su propia historia. Todo empezó con la invasión española, luego los traficantes de seres humanos trajeron ciudadanos africanos en calidad de esclavos. Durante la época republicana llegaron chinos destinados a las haciendas azucareras, japoneses, italianos, etc., etc.  Se afirma que el Perú es un crisol de culturas y hay pocas personas que tienen de inga y de mandinga. Así, el Perú del Bicentenario es una República secuestrada, donde la realidad y el desencanto social son  cotidianos.  Desgraciadamente, el horizonte carece de una perspectiva.

1.- La República peregrina. Hombres de amas y letras en América del Sur. 1800-1884. Edición a cargo de Carmen Mc Evoy y Ana María Stuven.  IEP. Pág. 341. 2007. Lima. Perú.

2.- La República peregrina. Hombres de amas y letras en América del Sur. 1800-1884. Edición a cargo de Carmen Mc Evoy y Ana María Stuven. IEP. Pág. 343. 2007. Lima. Perú.

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