Contáctanos

Especial

Estamos entregando nuestra privacidad de una forma frívola y alegre

TECNOLOGÍA

Publicado

el

Internet tecnología cybernética

El experto en inteligencia artificial Ramón López de Mántaras apoya la prohibición del uso de sistemas de reconocimiento facial, como ha ocurrido en San Francisco.

Ramón López de Mántaras

Imagine vivir en una casa con las paredes de cristal y que desde fuera cualquiera pudiera ver todo lo que hace. Sus movimientos, sus hábitos y sus conductas. Este es el escenario que plantea el director del Instituto de Investigación en Inteligencia Artificial del CSIC, Ramón López de Mántaras (SantVicenç de Castellet, 1952), con la llegada del 5G y la incorporación de un gran número de dispositivos inteligentes en el hogar. “Tener multitud de objetos y aparatos en tu casa conectados a Internet es muy mala idea. Pueden saber lo que consumes, lo que compras, cuándo lavas la ropa, qué cocinas, qué comes e incluso cosas tan íntimas como las que ocurren dentro de tu cuarto de baño”, asegura.

El científico pone como ejemplo los inodoros electrónicos en Japón, que son capaces de analizar la orina y, de esta forma, monitorizar la salud de una persona. Ya existen todo tipo de dispositivos conectados para viviendas y oficinas: desde mesas que controlan cuánto tiempo se trabaja a camas que detectan las horas que duerme un usuario. Además, la venta de altavoces inteligentes no para de crecer. Solo durante el último trimestre de 2018 se comercializaron a nivel mundial 38,5 millones de estos dispositivos, lo que supone un aumento de un 95% respecto al mismo trimestre del año anterior, según la consultora StrategyAnalytics.

“Yo no tengo uno ni lo quiero tener”, dice tajante López de Mantarás, que afirma que este tipo de dispositivos están “siempre conectados y escuchando”, explica, en una entrevista con EL PAÍS el pasado lunes antes de participar en la presentación de ¿Hacia una nueva Ilustración? Una década trascendente, el undécimo libro de la colección de OpenMind, la web de innovación y conocimiento científico de BBVA. Compañías como Amazon, Google o Apple aseguran que los asistentes solo se activan al pronunciar un comando. Pero ha habido varios casos en los que estos dispositivos han grabado conversaciones privadas al activarse por error: “Intentan venderte siempre el caramelo de que te van a hacer la vida más fácil en base a que tú renuncies a tu privacidad”, añade.

Además, tanto Amazon como Google cuentan con empleados que revisan a diario conversaciones aleatorias que los usuarios mantienen con los asistentes para mejorar el sistema. Apple, Microsoft y Samsung han descartado explicar a este periódico si tienen trabajadores que realicen este tipo de trabajo.

López de Mántaras considera que “todos tienen a personas escuchando” y sostiene que dicha opacidad al respecto se debe a puro marketing: “Quieren hacer creer que la inteligencia artificial funciona mucho mejor de lo que de verdad funciona. Si tú le dices a un asistente, apunta lo siguiente en la lista de compras, te dice: ‘lo siguiente apuntado en la lista de compras’ porque cree que lo siguiente es como el pan o la leche. No entiende la semántica”.

El conjunto de dispositivos conectados, según sostiene, podría servir de cara a “entrenar un sistema de inteligencia artificial para llegar a tener un perfil muy preciso del comportamiento de las personas de la casa”. “A partir del momento en el que tú sabes todo de una persona, le puedes ofrecer publicidad de todo tipo. Por ejemplo, de pastillas contra el insomnio al detectar que una persona no duerme bien”, explica López de Mántaras.

El experto señala que en muchas ocasiones los usuarios carecen de pensamiento crítico a la hora de dar su consentimiento a las diferentes compañías para recopilar todo tipo de datos: “Estamos entregando nuestra privacidad de una forma excesivamente frívola y alegre. Es lo que me preocupa”. Para él, la solución para evitarlo pasa por “educar e informar a la gente de todos estos problemas”.

RECONOCIMIENTO FACIAL

RECONOCIMIENTO FACIAL

Pero en ocasiones esta cuestión va más allá, cuando ni siquiera se solicita el consentimiento del usuario. Es lo que ocurre en algunos lugares con “las cámaras que están en la calle y detrás tienen sistemas de reconocimiento facial”. Un hombre ha llevado a los tribunales a la Policía de Gales, en Reino Unido, por tomar una imagen de su rostro con un sistema de reconocimiento facial automático mientras hacía compras navideñas, según la BBC.

El experto en inteligencia artificial sostiene que “el consentimiento es imprescindible”. Aunque reconoce que “tampoco es la solución óptima”, ya que en muchas ocasiones a los ciudadanos no les queda otra que aceptarlo si quieren acudir a un evento multitudinario en el que se usan sistemas de reconocimiento facial. Por ejemplo, a un partido de fútbol o un concierto: “Si compras la entrada y la pagas, estás implícitamente dando tu consentimiento. El problema es que si no das el consentimiento, no tienes la entrada y no vas a ir. Es casi como un chantaje”.

Además, subraya que los sistemas de reconocimiento facial tienen limitaciones. Entre ellas, “un 80% o 90% de falsos positivos”. Y en ocasiones “detectan que tu cara se corresponde con una similitud bastante alta con alguien que está en una lista de posibles sospechosos”. De hecho, el reconocimiento facial de Amazon confundió en 2018 a 28 congresistas con sospechosos de la policía. Igualmente, se ha demostrado que es posible pasar inadvertido ante este tipo de sistemas: “También hay falsos negativos. Si un terrorista se pone una pegatina en la cara o unas gafas tipo Elton John, muy gordas y con muchos colores, es posible que no se le identifique”.

Estas limitaciones y la pérdida de privacidad que suponen estos sistemas han suscitado polémicas en los últimos meses. San Francisco se convirtió hace dos semanas en la primera ciudad de Estados Unidos en prohibir el uso de estos sistemas.

“Me parece perfecto. Viendo lo mal que funcionan, yo creo que es lo que hay que hacer. Hay que ser prudentes y esperar. Quizás dentro de un tiempo el sistema funcione muy bien y los errores sean suficientemente bajos como para que puedan ser aceptables”, afirma López de Mántaras.

Pese a ello, no se muestra tan contundente al explicar si extendería esta prohibición a otros lugares: “Habría que estudiarlo con mucho detenimiento, es un problema difícil. La regulación es complicada y tendrían que trabajar expertos en leyes y temas jurídicos”.

ROBOTS Y TRABAJO

También se ha debatido mucho en los últimos años sobre el impacto que tendrá la incorporación de las máquinas en diferentes empleos. López de Mántaras subraya que “la informática en general hace años que impacta en la manera en que hacemos nuestro trabajo y en el hecho de que se están automatizando muchas cosas”. Por ejemplo, los cajeros automáticos.

El experto en inteligencia artificial defiende que las máquinas no sustituyan a las personas, sino que trabajen de forma conjunta. “Alrededor de un puesto de trabajo puede haber 20 tareas distintas.

Algunas son automatizables y en otras seguirá siendo importante que haya una persona”, afirma. Pone como ejemplo los sistemas de asistencia a personas dependientes: “No se trata de poner robots y quitar a las personas en una residencia de tercera edad, sino de que trabajen conjuntamente”. Se imagina, por ejemplo, un robot o un sistema informático “que avise al cuidador para que no se olvide de dar la medicación o ayude en el traslado de una persona a un hospital”.

Precisamente en el sector de la salud se han producido múltiples avances gracias a la inteligencia artificial. Aunque este tipo de sistemas aún tienen limitaciones.

López de Mántaras incluso reconoce “tener ciertas reticencias a llamarle inteligencia”. “La inteligencia artificial actual funciona bien cuando la aplicas a un ámbito muy concreto. Por ejemplo, jugar al ajedrez o hacer un diagnóstico médico”, explica. Pero recalca que solo sabe hacer una tarea y no comprende lo que hace.

Por ejemplo, “un programa capaz de traducir entre idiomas no comprende la semántica del lenguaje”. Hacer que esto cambie supone todo un desafío: “El gran reto de la inteligencia artificial es hacer inteligencias artificiales cada vez más generales. Estamos muy lejos de conseguirlo, nos estamos encontrando con las mismas dificultades desde hace 50 años. Para que esto sea posible, es imprescindible que las máquinas puedan comprender cómo funcionan las cosas. Una compresión de verdad, profunda, similar a la humana”.

 

ISABEL RUBIO
Redacción El País

Seguir leyendo
Anuncio

Especial

VIDAPacino: los 80 años de un mito de Hollywood

Publicado

en

VIDAPacino: los 80 años de un mito de Hollywood

Al Pacino, uno de los actores más embléma­ticos de la historia de Hollywood, cumple 80 años hoy. En su trayec­toria figuran hitos como al trilogía de El Padrino, Tarde de perros, Perfume de mujer (que le valió su único Oscar), un singu­lar debut como director con En busca de Ricardo III y una carrera que se extiende en el cine por medio siglo con algo más de 60 películas en su haber.

El actor nació como Alfredo James Pacino en Manhattan, el 25 de abril de 1940. Hijo único, su­frió la separación de sus padres y pretendía ser jugador de baseball. Dejó la escuela a los 17 años y comenzó a incursionar grupos de teatro. Fue rechazado como alum­no del Actor´s Studio, adonde regresaría bajo la tutela de Lee Strasberg, a quien reconoció como una figura influyente en su formación.

A fines de los 60 desta­có en varias obras en el circuito teatral de Nueva York y llamó la atención con la película, The Panic in Needle Park. Ese rol lo catapultó a la consi­deración de Francis Ford Coppola, que lo convo­có para el personaje de Michael Corleone en El Padrino. La Paramount no vio con buenos ojos que el desconocido Paci­no se hiciera del papel. Coppola desactivó cual­quier intento de cambiar de actor al cambiar la agenda de rodaje y apurarse a filmar la escena del restaurante, que mostró a los ejecutivos para que constataran lo que era ca­paz de transmitir Pacino en pantalla.

El éxito de El Padrino le valió al actor de 32 años la nominación al Oscar como mejor actor de reparto. 1973 sería el año de Espantapájaros, junto a Gene Hackman, y de Serpico, por la cual aspiró al Oscar como actor protagónico. Repitió nomi­naciones al Oscar por la segunda parte de El Padri­no, en 1974, y por Tarde de perros, en 1975.

Una nueva candidatura al premio de la Academia llegaría en 1979 con…And Justice For All. Los 80 co­menzaron mal: filmó Crui­sing, bajo la dirección de William Friedkin. Pacino hacía de un policía que debía infilirarse entre ho­mosexuales para hallar a un asesino, y la película recibió duras críticas de la comunidad gay. Más tarde, el fracaso del drama épico Revolución (1985) sobre la independencia norteame­ricana, lo hizo abandonar el cine por cuatro años.

Sin embargo, la prime­ra mitad de los 80 habían dejado un personaje anto­lógico: el Tony Montana que Pacino compuso en Scarface de Brian de Pal­ma. La película fue una remake del clásico de Howard Hawks de 1932 y puso en escena a Pacino con Michelle Pfeiffer, con quien volvería a coincidir en 1991 en Frankie & Jo­hnnie.

Antes de eso había vuel­to luego de cuatro años de ostracismo (los dedicó al teatro), con Sea of Love, en 1989. Un año más tarde rodó la tercera parte de El Padrino con Coppola y actuó en el Dick Tracy de Warren Beatty, por la que recibió una nominación al Oscar.

La estatuilla, que le fue esquiva durante dos déca­das, le fue concedida en 1992 por el coronel ciego de Perfume de mujer, re­make del film de Dino Risi que protagonizara Vittorio Gassman en 1975. Luego del Oscar se reecontró con De Palma para Carlito´s Way.

En 1995, Hollywood se conmocionó por Heat, de Michael Mann, donde por primera vez coincidieron juntos Pacino y Robert de Niro: habían estado, cada uno, en los dos relatos que alterna la narración de El Padrino II.

Un año más tarde, Pa­cino sorprendió con En busca de Ricardo III, su debut como director. La película toma como base el drama de Shakespeare y se construyó en base a los ensayos de los acto­res y al detrás de escena en la elaboración de la puesta de la obra.

Los años siguien­tes vieron a Pacino en films como Brasco, El abogado del diablo, El informante, Insomnia y El mercader de Venecia. En 2007 fue el villano de Ocean’s Thirteen, la ter­cera y última parte de la saga protagonizada por George Clooney y Brad Pitt. Al año siguiente, volvió a coincidir con De Niro en Righteous Kill.

Ambos, junto a Joe Pes­ci, estarían a las órdenes de Martin Scorsese en El irlandés, en 2019. Pacino volvió a ser nominado al Oscar después de 27 años, tras ponerse en la piel de Jimmy Hoffa. Su último rol fue en la serie Hunters y se lo anuncia en una nueva adaptación de Rey Lear.

En su vida privada, nunca se casó. Durante años tuvo una relación de idas y venidas con Dia­ne Keaton, su compañera en la trilogía de El Pa­drino. Tuvo una hija en 1989 junto a la maestra de actores Jan Tarrant. En 2001 nacieron melli­zos de su relación con la actriz Beverly D´Angelo. En 2016, pasó por Buenos Aires y dio una clase de actuación en el Teatro Colón.

* Por Juan Pablo Csipka | Página 12

Seguir leyendo

Especial

“Si dos guerras mundiales no nos han cambiado, menos lo hará este virus”

Publicado

en

“Si dos guerras mundiales no nos han cambiado, menos lo hará este virus”

Desde su casa en el pueblo na­varro de Elizondo, en el corazón del valle de Baztán, rodeado por abetos y alguna cresta de nieve tardía, el pensador, poeta y ensa­yista Ramón Andrés (Pamplona, 1955) medita sobre dos de sus grandes fuentes de sabiduría: la música y el silencio. Y lo hace en medio de una pandemia global que ha llevado a buena parte del mundo a suspender el tiempo, a cambiar de forma abrupta su trasiego frenético.

En entrevista con La Jornada, Ramón Andrés explicó que estos días le hacen pensar en algunas de las ciudades medievales en las que se guardaba silencio para no despertar al diablo, o en la danza de la muerte que se popularizó en la Europa del siglo XV precisamente para conjurarla. Sobre el día des­pués de la cuarentena, no espera grandes cambios: Si dos guerras mundia-les no nos han cambiado, menos lo va a hacer este virus.

ARTE SONORO Y FILOSOFÍA

–En su nuevo ensayo, Filo­sofía y consuelo de la música (de inminente publicación en Acantilado) vuelve a reflexionar sobre la música y, quizá, su ca­rácter sagrado, ¿por qué?

–No, en realidad se trata de un libro que examina la música desde la filosofía; es decir, la música vista por los filósofos que, desde los presocráticos, empezaron a preguntarse qué era la música, que para ellos representaba una imagen de perfección, porque te­nían una idea armónica del mun­do y del universo. Que el libro se titule así explica también el apoyo emocional, importantísimo, que ha supuesto para el ser humano.

–También a través de la mú­sica se evoca constantemente al recuerdo, a la memoria… Parece una idea recurrente.

–Muy a menudo la música parte de un bagaje muy lejano, nos arranca del presente y puede llevarnos a un lugar que quedó en el pasado. En cierto modo, la música tiene la facultad de hacer actual e inmediato lo ocurrido hace mucho. Su vaivén en el tiem­po es una de las grandes hazañas de este arte.

–Hace tres años que se fue a vivir a Elizondo, después de mu­chos años de residir en una gran ciudad como Barcelona. ¿Buscaba acaso más serenidad? ¿Alejarse de lo mundano y vulgar?

–Barcelona es una ciudad muy mal tratada, no se le ha respetado. Ha sido vendida a un precio bajo por los polí­ticos y los muchos especuladores que vieron en ella una simple máquina registradora. Se ha deshumanizado, y los ciudadanos tienen la impresión de vivir en medio de un saqueo. Echo de menos, eso sí, a mis amigos, unas cuantas librerías y las escaleras del puerto, donde a veces pasaba horas sentado y contemplando la nada.

Ir a Elizondo estaba en mis planes desde hace décadas. Nací en Pamplo­na, así que he vuelto a los paisajes de mi infancia. No me arrepiento, porque aquí el silencio, la belleza del paisaje y el trato humano te hacen la vida más amable y profunda.

LA DIMENSIÓN DEL SILENCIO

–En estos tiempos complejos, difíciles, de confinamiento y de pandemias, ¿cómo ve el futuro?

–La población está desprotegida porque ha sido sobornada desde hace décadas. Me refiero a que se ha creado una realidad artificial de bienestar, comodidad y abundancia.

Los políticos y el mundo del ca­pital más agresivo han jugado con esta baza y hoy las personas han perdido los auténticos puntos de referencia. Se ha vivido sin pensar, como en una huida hacia adelante. Esto hay que detenerlo, hacer que ciertas cosas vuelvan a replantearse. De todos modos, he de decirle que si dos guerras mundiales no nos han cambiado, menos lo va a hacer este virus. Somos muy primarios, nos gusta lo nuevo, lo que brilla, y vamos a por ello aunque nos cueste la vida.

–¿Cree que realmente el silen­cio adquiere toda su dimensión en estos días de recogimiento?

–El silencio no es sólo una ausen­cia de ruido o una falta de música. El verdadero silencio es el mental, es la quietud interior que cada uno puede alcanzar si no se deja arrastrar por este vértigo impuesto por la llamada vida moderna, que no es moderna sino antiquísima, porque la historia de la humanidad es una historia de la ambición y de los espejismos, como sucede hoy.

–¿Adónde debemos entonces conducir nuestro silencio en este tiempo complejo y lleno de incer­tidumbres?

–Pues a no buscar en las cosas ni en las relaciones humanas sólo utilidad. Todo se ha convertido en un comercio; debemos aprender a que no toda acción ni propósito debe darnos un rédito. No entrar en este continuo cambio de intereses personales sería ya una forma de silencio, quiero decir de ética. Porque el silencio, a veces, es una respuesta ética.

DEL DECAMERÓN A LA DANZA DE LA MUERTE

–Y la música, ¿qué papel jue­ga en medio de la cuarentena de aislamiento?

–Imagino que a muchos les supondrá una grata compañía, un aliento para pasar el tiempo y no caer en el hastío. A otros les servirá de relajación, a otros de evasión. En mi caso la música es una constante, desde la adolescencia. Me ha ayudado muchísimo a pensar y, sobre todo, a no sucumbir.

–No sé si en sus libros y en sus numerosas lecturas ha encontrado el papel que han jugado el silencio y la música en épocas de pandemias y arrasamientos como el actual. Si es así hábleme de ello…

–Ahora me viene a la memoria el Decamerón, de Giovanni Boccaccio, que empieza narrando los estragos de la peste que asoló Florencia en el siglo XIV y de la cual huye un grupo de muchachos y mu­chachas que se pone a salvo en una hermosa hacienda. Deciden contar cuentos, ser felices, y tocar música francesa, que en la época era la más avanzada y refinada. Esa música los abstraía del dolor que se estaba viviendo a unos cuantos kilómetros de distancia. Debemos pensar también en la danza de la muerte, que se popularizó en la Europa del siglo XV. Era una manera de conjurarla. Y en cuan­to al silencio no recuerdo nada al respecto, salvo que a veces en algunas ciudades medievales se guardaba silencio para no desper­tar al diablo.

–¿Cree que el mundo cam­biará después de todo esto?

–Sustancialmente, no. Cambia­rá, en algunos aspectos, el modo de organizarse. Los buenos pro­pósitos durarán poco. Quizá los Estados se den cuenta de que la idea de recortar tanto el presu­puesto en sanidad es equivocada y, desde un punto de vista político, es una estrategia fácil y grosera. Hoy, los ejércitos ya no sirven para las contiendas que vendrán. Es innecesario seguir gastando de­soladoras cantidades de dinero en un armamento que no entrará en funcionamiento. En pocos años la defensa no consistirá en armas, sino en ataques informáticos y en epidemias muy dañinas pro­piciadas desde los laboratorios. La salud pública necesitará de un elevado presupuesto.

–¿O que el silencio tendrá más sentido?

–Más sentido no, más impor­tancia tal vez. Porque sentido lo ha tenido siempre; si digo que quizá tenga más importancia es porque debería actuar como contrapeso en medio de este griterío de mer­cado que es el mundo.

–¿O que la música tendrá más relieve?

–Podría decirse lo mismo que respecto del silencio. Pero recor­demos que una buena música se transforma en silencio en nuestro interior.

 

* Armando G. Tejeda | La Jor­nada

 

 

Seguir leyendo

Especial

Los hoteles en tiempos de coronavirus

Publicado

en

Los hoteles en tiempos de coronavirus

Un hotel que no incluye de­sayuno buffet y minibar habría sido inconcebible para muchos estadounidenses hasta hace tres meses, pero ahora, con la pan­demia del coronavirus, todo eso podría podría cambiar.

La aparición del coronavirus ha provocado un cambio radical que podría alterar todo, desde cómo los huéspedes se registran al llegar hasta cómo se limpian las habitaciones.

Los expertos hoteleros pre­dicen que la pandemia alterará drásticamente las estadías en los próximos meses, lo que provo­cará que muchas propiedades adopten una serie de nuevas prácticas, que pueden incluir controles de temperatura a la llegada de los huéspedes.

“Los hoteles tienden a ser un negocio reactivo”, explicó Cheki­tan Dev, profesor de marketing y branding en la Facultad de Administración de Hoteles de la Universidad de Cornell. “Se ha necesitado el Covid-19 para que muchos hoteles analicen los procedimientos de seguridad y mejoren su acción”.

Dev dio como ejemplo los cambios de seguridad que acaba de implementar el Hotel Four Seasons en la ciudad de Nueva York, medidas que podrían lle­gar pronto a los hoteles de todo el país.

“Somos un conejillo de in­dias”, mencionó Rudy Tauscher, gerente general de Four Seasons. “Estamos a la vanguardia de la ‘nueva normalidad’ del mundo de la hospitalidad”.

El viaje como conejillo de in­dias del Four Seasons comenzó el mes pasado, cuando H. Ty War­ner, dueño de la propiedad, dijo que abriría las puertas de su hotel a los profesionales médicos que trabajan en el frente de batalla Covid-19. “Ahora casi no tenemos puntos de contacto en todo el hotel, lo que está completamente en contra de la naturaleza de un hotel de ser práctico y amable”, aseguró Tauscher. “Solíamos ser conocidos por el toque humano, pero ahora no tenemos ningún toque”.

Los registros de entrada y salida se realizan virtualmente, sin contac­to de persona a persona. Los viajes en ascensor están limitados a un huésped por elevador. El servicio de habitaciones ha sido descontinua­do, y el restaurante, bar y estación de café de cortesía del hotel están cerrados indefinidamente.

La nueva opción gastronómica del hotel son comidas preparadas en caja, disponibles en un refrigerador industrial en el lobby.

“Creo que es seguro decir que los buffets de desayuno y las mesas comunitarias y el tipo de cosas que habían sido tradiciones en muchos hoteles van a desaparecer, por quién sabe cuánto tiempo”, dijo Tauscher.

El Dr. Robert Quigley, vicepresi­dente senior de International SOS del grupo Four Seasons, señaló por su parte que “la habitación se deja vacante durante 24 horas después de que un huésped se retira”.

Explicó que “luego un equipo de limpieza entra con trajes de ma­teriales peligrosos y realiza una limpieza profunda, después de lo cual la habitación se deja va­cía durante 24 horas más”.

 

*Con información de ANSA Latina

Seguir leyendo

PUBLICIDAD

Lo más reciente

Editorialhace 1 min

¿A reactivar se ha dicho?

Tras las anunciadas medidas del Gobierno para reacti­var la economía, podría decirse que hasta el momento los únicos que han...

_Portada_hace 2 min

Portada 27 de mayo 2020

Portada 27 de mayo 2020

Lo tomaron en cuenta Lo tomaron en cuenta
Deporteshace 22 horas

Lo tomaron en cuenta

Víctor Zamora, Ministro de Salud, ofreció detalles de lo que será el retor­no al fútbol peruano en un canal local...

Su propia mascarilla Su propia mascarilla
Sin definirhace 22 horas

Su propia mascarilla

El FC Barcelona ha empeza­do a comercializar sus primeras mascarillas protectoras, que esta­rán disponibles en tres modelos diferentes de diseño...

Ya están trabajando Ya están trabajando
Deporteshace 22 horas

Ya están trabajando

Manos a la obra. El residente de la Confederación Sudame­ricana de Fútbol (Conmebol), Alejandro Domínguez, anunció que está comprometido para...

Competencias virtuales Competencias virtuales
Deporteshace 22 horas

Competencias virtuales

A pesar del aislamiento social que vive el país ante la pandemia del covid-19, los de­portistas de muchas federacio­nes deportivas...

Arquera dio positivo al Covid-19 Arquera dio positivo al Covid-19
Deporteshace 22 horas

Arquera dio positivo al Covid-19

El fútbol argentino regis­tró su primer caso de coro­navirus tras confirmarse el positivo de Stephanie Rea, portera del club Excursio­nistas....

Fifa solidaria Fifa solidaria
Deporteshace 22 horas

Fifa solidaria

La FIFA se sumó este lunes a las actividades del Día Internacional de los Niños Desaparecidos, con una iniciativa junto...

Reforzado entrenamiento solitario Reforzado entrenamiento solitario
Deporteshace 22 horas

Reforzado entrenamiento solitario

El deportista de Taekwondo, en la disciplina de Poomsae, Hugo del Castillo, medallista en los Juegos Panamericanos Lima 2019 es...

Baja importante en el Milán Baja importante en el Milán
Deporteshace 22 horas

Baja importante en el Milán

El sueco Zlatan Ibrahimovic, delantero del Milan, de 38 años, salió dolido este lunes del entrenamiento de su equipo en...

Anuncio

Tendencia

Av. Paseo de la República Nº 5610 Oficina 201 Miraflores - Lima - Perú Teléfonos: (+51 1) 782-1772
Copyright © 2018 - DIARIO UNO. El diario que siempre dice la verdad - Todos los derechos reservados - Diario UNO.