La mafia de la FIFA

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    La mafia de la FIFA

    Una danza de millones manejados de manera poco transparente por parte de la organización que conduce el negocio millonario del fútbol a nivel mundial.

    Jose Mujica, presidente de Uruguay, llamó “viejos hijos de puta” a los directivos de la FIFA por haber sancionado a Suárez, el jugador más mordelón de la historia del fútbol. En ambas cosas tenía razón. Joseph Blatter lleva en el cargo 16 años y la FIFA es una gerentocracia. Tampoco las buenas costumbres, son el fuerte de la institución futbolera.

    JAMES BOND CONTRA LA FIFA
    El más grande error de los directivos de la FIFA ha sido haber desairado a los ingleses, que querían llevar a Londres el mundial 2022. Les negó la sede y se la dio a Qatar. Los británicos, vengativos como solo puede serlo una paisano de Macbeth, se la han cobrado a Blatter lanzando a todos los lobos de la prensa contra la entidad rectora del fútbol mundial.

    Han investigado, muchos dicen que con la ayuda del M 16, el célebre Servicio Secreto de James Bond, y encontrado que la elección de Qatar como sede mundialista fue un fraude.

    Un exdirectivo de la FIFA llamado Mohammed Bin Hammam, de origen qatarí, efectuó unos supuestos pagos por valor de unos 3,7 millones de euros a 30 presidentes de asociaciones de fútbol africanos para comprar el Mundial de 2022 para Qatar, según los documentos publicados por el periódico británico The Sunday Times.

    El vicepresidente de la FIFA, Jim Boyce, afirmó que apoyaría celebrar una nueva votación para elegir al país anfitrión del Mundial de 2022 si se demuestra que hubo corrupción en la candidatura de Qatar.

    Michael García, investigador de la FIFA, se ha reunido con el comité organizador de Qatar con el fin de encontrar indicios de ilegalidades. “Habrá que analizarlo muy seriamente”, declaró Boyce.

    El propio presidente de la FIFA, Joseph Blatter, admitió que fue un “error” conceder a Qatar el Mundial” por las elevadas temperaturas que se esperan. El colmo del cinismo blatteriano.

    En una investigación se detalla la existencia de diez fondos controlados por Kemco, empresa de construcción del propio Bin Hammam, desde los que se hicieron varios pagos y transacciones en metálico por valor de hasta 147,000 dólares a cuentas de directivos africanos.

    Además, efectuó pagos de 1,2 millones de euros meses antes de la votación a cuentas bancarias controladas por Jack Warner, exdirectivo de la FIFA, miembro del comité por Trinidad y Tobago.

    James Bond, solo el, puede encontrar semejante información. La lección es clara para la FIFA: no hay que meterse con los ingleses.Parece que Qatar ya no será sede del mundial de la discordia.

    Joseph Blatter.
    Joseph Blatter.

    LA MAFFIA EN BRASIL 2014
    En Río de Janeiro,en pleno mundial, una red de la mafia internacional, con socios en la FIFA, estableció su centro de operaciones en un negocio millonario del que aficionados de todo el orbe son víctimas: la reventa.

    La red vendía entradas a partidos supuestamente reservadas por FIFA a patrocinadores, familiares de jugadores y federaciones, y las vendía a precios elevados o en subastas por Internet. En toda esta trama, un poderoso jefe del crimen organizado del oeste de Río, también fue intermediario para la distribución de las entradas en las calles.

    En esta mafia, según el reportaje, estarían involucrados Joao Havelange, ex presidente de FIFA; su yerno, el brasileño Ricardo Texeira; Joseph Blatter, actual dirigente de FIFA, y dos hermanos mexicanos de nombre Enrique y Jaime Byron, dueños de las empresas Match Service y Match Hospitality.

    Match Service, única empresa autorizada por FIFA para vender paquetes turísticos al Mundial, es ya investigada por la Comisión de Defensa del Consumidor, órgano ligado al gobierno federal de Brasil, por supuesta práctica de cártel, ya que especuló con los precios de hoteles al bloquear casi la totalidad de los cuartos disponibles, lo que hizo que el valor por día aumentara desde hasta 300%.

    Match Hospitality, también propiedad de los hermanos Byron, es la única empresa designada por FIFA para la emisión, administración y venta de boletos de entrada durante las últimas Copas del Mundo.:

    LAS TRAFAS SUDAFRICANAS
    El diario norteamericano The New York Times destaca el amistoso que jugaron las selecciones de Sudáfrica y Guatemala. El equipo del país organizador del Mundial 2010 venció 5-0, eso sí, con decisiones discutibles del árbitro, el nigeriano Ibrahim Chaibou, que señaló dos penaltis inexistentes a favor del conjunto local por supuestas manos. El rotativo acusa a Chaibou de haber recibido 73,000 euros en una sucursal bancaria sudafricana horas antes del encuentro.

    No todo queda allí, en una investigación interna, la propia FIFA descubrió que hubo 5 partidos amistosos amañados con los apostadores, antes del mundial Sudafrica 2010.

    Fiel a su estilo tapa todo, la FIFA, a pesar de concluir que probablemente estarían involucrados funcionarios de futbol de Sudáfrica, no acusó oficialmente a nadie.

    BECKENBAUER AL FRESCO
    La organización no gubernamental Transparencia Internacional, un importante organismo de origen inglés, dedicado a analizar gobiernos e instituciones internacionales, ha acusado a Frank Beckenbauer * de haber callado como miembro del comité ejecutivo de la FIFA acerca de los casos de corrupción en esa organización y considera que ello le descalifica para formar parte de una comisión de expertos que afronte esos asuntos.

    Claro que, si de investigaciones se trata, la FIFA no está para presumir de mucho.

    Transparencia Internacional realizó en 2011 un estudio que derivó en 26 recomendaciones para que el órgano rector del fútbol se modernizara y aumentase su credibilida; la primera, que FIFA tuviera elecciones democráticas y que no hubiera presidentes vitalicios. La segunda que se convierta en una organización transparente y con fiscalización independiente.

    Los viejitos a quienes el Presidente Mujica vinculó con sus madres de manera muy colorida, no hacen caso. No quieren cambiar las reglas que les permiten gozar de inmensos privilegios, de un status diplomático y de acceso a 1,250 millones de dólares del presupuesto anual FIFA, fuera de los muchos maravedís que se ganan como dinero negro. Los estados le tienen que poner el cascabel al gato creando un nuevo organismo del fútbol internacional.

    (*) La FIFA le aplicó a Beckenbauer tres meses de suspensión, por sospechas de corrupción en la asignación de las sedes de los mundiales de 2018 y 2022; pero el 27 de junio, casi al mismo tiempo que aplicaba una desproporcionada sanción al jugador uruguayo Luis Suárez, le levantó, sin explicaciones, el leve castigo al exastro alemán.

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