Cobriza: una buena noticia inadvertida

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Editorial Diario UNO

Por décadas, Complejo Metalúrgico de La Oroya fue el factor de dinamización de la economía del centro del Perú. Se estableció en 1922 como inversión de la empresa norteamericana Cerro de Pasco Copper Co. y generó la proletarización de parte del campesinado, la ampliación de la carretera central y la mercantilización de la producción comunal para la alimentación de los campamentos mineros, entre otros cambios sensibles. Además, la ciudad de La Oroya creció alrededor de este complejo.

El gobierno militar nacionalizó el complejo y creó Minero Perú, pero volvió a privatizarse en 1997 transfiriéndose la propiedad a la empresa Doe Run Perú (filial del grupo Renco). Pero en esos momentos no existían normas ambientales y el crecimiento vino acompañado de la contaminación, quedando sujeto a un marco legal más exigente. En el 2009, Renco entró en crisis financiera e inició un proceso de reestructuración y, luego, se produciría una vorágine de intentos de liquidación que no resultaron exitosos.

Hoy en día, la mina Cobriza, ubicada en Huancavelica, es el activo más valioso y prácticamente el único realizable. Por ello, el acuerdo suscrito el pasado 7 de abril, entre la empresa Cobre de los Andes SAC con la liquidadora Consultores A1 para la compra de la mina por un monto de 22 millones de dólares, es una excelente noticia económica

Cobre de los Andes SAC es subsidiaria de un fondo canadiense que está dispuesto a ceñirse a los lineamientos de nueva política minera del gobierno, esto es: transformación primaria, tecnología moderna y compromiso social. De hecho, ya mantiene buenas relaciones de trabajo con la vecina comunidad de San Pedro de Coris.

Ahora solo falta que la operación de compra-venta sea ratificada por la Junta de Accionistas, en la que participan el Minem, en representación del Estado, con 65% de las acciones y la empresa Cayman con 35%. La ratificación permitiría generar recursos para pagar la deuda social y comercial del complejo e inyectaría un nuevo influjo económico a la estratégica región central, granero de la Gran Lima.

Quizás por ser tan buena noticia, no solo para el gobierno sino para la economía peruana, los medios de comunicación conservadores ni han reparado en ella. En cambio, los que estamos por la modernidad con justicia social, nos felicitamos que se haya llegado por fin a un buen acuerdo para todos.

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