Conecta con nosotros

Editorial

Arranca bien, la fiscal Benavides

Publicado

el

Editorial Diario UNO

Aunque parezca increíble, la Fiscalía de la Nación ha sido una más de las instituciones en crisis de nuestro maltrecho Estado, que funcionaba con una junta de fiscales supremos incompleta y rifando el máximo encargo, a quien quisiera tomarlo como el buen Pablo Sánchez. La elección de la fiscal Liz Patricia Benavides Vargas ha abierto una esperanzadora etapa de cambios en el Ministerio Público.

Apenas se conoció su nombramiento, los mentideros limeños se llenaron de preguntas «¿es de derecha o es caviar?. ¿se atreverá a investigar a Castillo o se echará?, ¿es independiente o es parte de la mafia?» fueron solo algunas de las dudas que se levantaron sobre su ejecutoria futura. Pero, su intención de continuar con la investigación abierta a Pedro Castillo, por los hechos que son de dominio general, ha despejado las dudas y anuncia la vuelta del profesionalismo a la Fiscalía de la Nación durante los próximos tres años en los que desempeñará el cargo.

No en vano recibió la más alta calificación, 89.09%, en el concurso de méritos para la selección de fiscales supremos de la Junta Nacional de Justicia. Amén de una trayectoria de más de 27 años en el Ministerio Público, donde se inició como fiscal adjunta hasta lograr ser fiscal suprema adjunta. En esa trayectoria su punto descollante fue cuando, a fines de 2019, adoptó una firme oposición al intento del entonces Fiscal de la nación Pedro Chávarry de remover a los fiscales Rafael Vela y José Domingo Pérez, del equipo especial Lava Jato. En ese momento, Benavides no tuvo temor en dirigirse públicamente a Chavarry, mediante un comunicado, para pedirle que diera un paso al costado para permitir «una salida democrática» a la crisis que se había generado en institución.

Miembro de una familia de abogadas, a la nueva Fiscal de la Nación se le quiso bloquear la elección argumentando forzados cuestionamiento a sus hermanas, que se desempeñaban como juezas de distintas sedes, como si ello fuera un argumento descalificador. Maniobra que superó limpiamente.

Ahora su gran reto es recuperar el buen nombre de la Fiscalía, acelerar las investigaciones claves cuya lentitud genera desánimo y desconfianza de la ciudadanía, no vacilar ante los intereses o poderes con los que se pueda enfrentar, acabar con la corruptela de las filtraciones de información privilegiada y con la injusticia generalizada de pedir medidas extremas contra los investigados, sin que exista suficiente fundamento. Tarea ardua, pero que por lo menos ha empezado bien.

Seguir leyendo
Anuncio

Editorial

Un fantasma recorre el Perú

Publicado

el

Editorial Diario UNO

Nadie lo ve, pero se hace sentir y es más peligroso políticamente que cualquier ser de carne y hueso, para cualquier gobierno y, en especial, para el actual. Más peligroso que una maratón televisiva de Willax, más peligroso que las marchas callejeras que auspicia Erasmo Wong, más peligroso que las delaciones de Karelim y Zamir sobre las repartijas de obras de los últimos diez meses, porque a diferencia de todos ellos puede acabar con el gobierno de Pedro Castillo. Ese peligro indetenible es el fantasma de la inflación.

En el Perú ya lo conocemos. Liquidó el estatismo de Juan Velasco Alvarado, barrió el tibio reformismo de Fernando Belaúnde y llevó al fracaso el populismo del joven Alan García. Es un fantasma que no repara en ideologías ni en partidos y que se corporiza no solo en el descontrol absoluto de los precios sino en desabastecimiento, especulación, caos social y crisis política.

Pues bien, la presencia de ese fantasma ha empezado a ser advertida por economistas de todas las tendencias, desde los conservadores del Instituto Peruano de Economía hasta los economistas serios de izquierda como el académico Alejandro Narváez o el exministro Pedro Franke. Pero, sobre todo, se ha manifestado los dos últimos días en Palacio de Gobierno en la negociación de la PCM con los dirigentes de las organizaciones de transportistas de carga que coinciden en hacer estallar el fondo de estabilización de precios de los combustibles, diferenciándose solo en la proporción que ello debe ocurrir.

Según el INEI, ya en mayo, el Índice de Precios al Consumidor de Lima Metropolitana, que mide la inflación en el Perú, aumentó 8,09% en los últimos 12 meses. La tasa más alta desde mayo de 1998 cuando el país se vio afectado por una versión severa del Fenómeno El Niño.

Es cierto que el principal acelerador de esa alza de precios es importado, como efecto de la guerra de Ucrania. Pero también es cierto que el discurso presidencial, que incluía hasta ayer casi 250 promesas incumplidas en los consejos de ministros descentralizados, le aumenta sabor nacional al caldo inflacionario. Promesas algunas imposibles de cumplir de inmediato, como la masificación del gas para el Cusco, que se traducen en descrédito político. Y lo peor es que el profesor presidente y el premier abogado, legos en economía, siguen gobernando alegremente sin darse cuenta del peligro que los amenaza.

Por ello, quizás en la pugna entre gobierno y transportistas el único ganador sea el terrible fantasma de la inflación.

Seguir leyendo

Editorial

Un cuento alemán

Publicado

el

Editorial Diario UNO

En nuestro idioma es corriente la expresión «cuento chino», que se utiliza cuando quieres decirle a alguien que no crees lo que está diciendo o que consideras que lo que dice es mentira. Se aplica a alguien que está contando alguna historia o intentando convencerte de algo y no te convence lo que dice. Pero no existen solo los cuentos chinos, sino también los cuentos alemanes como demuestra lo que está sucediendo con la concesión del aeropuerto internacional Jorge Chávez a la empresa Lima Airport Partners, formada por el Aeropuerto de Frankfurt (Fraport AG).

Esta concesión entregada por el MTC en el 2001 por 40 años, fue una de las primeras del gobierno de Alberto Fujimori a un operador privado con miras a la modernización de la infraestructura, la transferencia de tecnología y la inversión privada en el primer terminal aéreo del país, a cambio de lo cual se le entregó el cobro de la tasa de embarque.

La concesión, sin embargo, discurrió por un camino muy diferente al previsto. Empezó elevando el costo de esa tasa, en el propósito de que fuesen los usuarios y no el concesionario quien financiara las obras; luego tugurizó los antes cómodos ambientes del Jorge Chávez para convertirlo en una galería comercial tipo Gamarra y, finalmente, difirió la ejecución de las obras comprometidas con diversos subterfugios legales. Hoy más de 20 años después, recién ha empezado a cumplir sus obligaciones contractuales, pasadas por alto por autoridades corruptas.

La construcción de la segunda pista de aterrizaje, que debía estar terminada y lista para operar a más tardar a los 4 años desde la entrega total del terreno, debería culminarse en octubre de este año, pero el avance de los trabajos no lo garantiza. Tampoco la construcción de la nueva torre de control, iniciada en junio de 2020. Y menos el nuevo terminal de pasajeros, que debería permitir atender en condiciones de eficiencia internacional (no como ahora, con colas interminables y pasajeros en el suelo) a un flujo previsto de 37 millones de pasajeros al año 2041. Sobre este tema, el concesionario llegó al colmo pues pretendió ampliar las actuales instalaciones con más panales provisionales. Por ello, la Contraloría ha emitido un informe que alerta al Ositran sobre la falta de sustento técnico del informe aprobado por el consejo directivo de dicha entidad, cuyos miembros acabaron cediendo a los intereses de la concesionaria.

Por ello, la construcción del nuevo aeropuerto Jorge Chávez puede ser el mejor cuento alemán.

Seguir leyendo

Editorial

¿Inundar Juliaca?

Publicado

el

Editorial Diario UNO

En esta casa, como Aristóteles, «somos amigos de Platón, pero somos más amigos de la verdad». Por ello no hemos vacilado en cuestionar las medidas incomprensibles del presidente Pedro Castillo y en reclamar la máxima transparencia en relación a las graves acusaciones contra sus exallegados, hoy investigados por la fiscalía por presuntos actos de corrupción. Pero ese mismo afán nos impide avalar la acusación fácil y falsa para descalificar al profesor chotano.

Recordamos este hecho, porque ayer las redes sociales se vieron inundadas por una supuesta declaración presidencial en la que anunciaba su propósito de inundar la ciudad puneña de Juliaca. Así, en un video viral se escuchaba: «Este gobierno y a partir de esta fecha, vamos a permitir que Juliaca, a través de las lluvias, se inunde esta gran ciudad», pero en el video original se habían cortado algunas palabras con el fin de desvirtuar lo que Castillo dijo realmente «Y el tema del alcantarillado, nunca más en este gobierno y a partir de esta fecha, vamos a permitir que Juliaca, a través de las lluvias se inunde esta gran ciudad. Por eso, queridos compatriotas, queremos lo más importante que decirles, de que no solo es un honor estar en este pueblo, sino es un compromiso». Ya se han hecho habituales de burla algunas improvisaciones del presidente, que lo hacen ver como un estadista calichín, pero en este caso obviamente sus palabras fueron editadas y sacadas de contexto, con mala fe.

Lo triste es que el presidente se estaba refiriendo al principal problema urbano de Juliaca, la falta de un adecuado sistema de drenaje pluvial, carencia que en épocas de lluvia convierte a las calles de esa pujante ciudad en verdaderos charcos, por carecer de declive. Además, por su cercanía al lago Titicaca y a la laguna Chacas y el río Coata, la napa freática se encuentra muy cercana a la superficie y ello conlleva una dificultad adicional a la adecuada eliminación de las aguas superficiales.

Precisamente, ante estos problemas que no son de ahora, el gobierno ha dispuesto la ejecución de la obra del drenaje de Juliaca con una inversión de 1.200 millones de soles y que para evitar la acción de Zamires y Karelinas, se le ha encargado licitar a la Oficina de las Naciones Unidas para Proyectos (UNOPS). A esta obra era a la que el presidente se refirió cuando mencionó el tema del alcantarillado.

Así que los únicos «inundados» van a ser los críticos de oficio, que no solo desprecian el habla popular, sino que tampoco conocen el país.

Seguir leyendo

Hoy escriben

Tendencia

Av. Paseo de la República Nº 5610 Oficina 201 Miraflores - Lima - Perú Teléfonos: (+51 1) 782-1772
Copyright © 2021 - DIARIO UNO. El diario que siempre dice la verdad - Todos los derechos reservados - Diario UNO.