El comandante general Óscar Arriola calificó el caso como «hecho aislado» y descartó que exista complicidad de mandos superiores en la División de Robos
Seis efectivos de la División de Robos de la Policía Nacional fueron detenidos junto a una civil por presuntamente exigir 30 mil soles a un intervenido y recibir 15 mil para favorecerlo en una diligencia. El comandante general Óscar Arriola confirmó que los investigados serán separados definitivamente de la institución si se comprueba su responsabilidad. La cúpula policial prometió un proceso «célere» contra lo que llamó «malos elementos».
Investigación interna y proceso acelerado
La propia Policía Nacional detectó, investigó e intervino a los agentes involucrados. Arriola enfatizó la política de «tolerancia cero» contra la corrupción dentro de la institución. «Nosotros mismos investigamos, detectamos, intervenimos, detenemos y lo ponemos a disposición de la justicia», declaró el jefe policial.
El comandante recordó el compromiso institucional de sus efectivos. «Mano dura contra los que ofenden el compromiso de todos los policías que juramos ante nuestra bandera y ante la ciudadanía dar la vida por el prójimo», manifestó Arriola.
Las diligencias fiscales en las oficinas de la Dirincri, ubicadas en la avenida España, se extendieron por más de siete horas con presencia del Ministerio Público. Los detenidos enfrentan acusaciones de cohecho pasivo específico.
No hay cadena de mando involucrada
Arriola descartó que oficiales superiores estén implicados en el acto de corrupción. El general aseguró que se trata de un caso aislado sin participación de la cadena de mando. «Hemos hecho un análisis, una evaluación sobre la responsabilidad de que exista una cadena de mando en el accionar, si hay una permisión o un o una falta de control. Y a prima fase tenemos de que es un acto aislado, que no pasa por los registros de la división», aseveró.
La investigación reveló que la civil detenida habría facilitado su cuenta bancaria para recibir la transferencia pactada. El Ministerio Público continúa investigando el rol exacto de esta persona en la presunta operación de coima.
Este caso expone nuevamente las fracturas internas de la institución policial, aunque la cúpula insiste en presentarlo como un hecho excepcional que no refleja prácticas sistemáticas.



