Presidenta de la Cámara Alta defendió la decisión como un acto humanitario amparado en tratados internacionales y respaldó a Claudia Sheinbaum tras ser declarada persona non grata por el Congreso peruano
La presidenta del Senado mexicano, Laura Itzel Castillo Juárez, negó este jueves que su gobierno haya intervenido en asuntos internos de Perú. La declaración responde a la decisión del Congreso peruano de declarar persona non grata a la presidenta Claudia Sheinbaum. La legisladora defendió el asilo otorgado a Betssy Chávez como un acto ajustado a derecho internacional.
Rechazo frontal a acusaciones de intervención
«Rechazamos que el Gobierno de México haya realizado acciones de intervención en los asuntos del Perú», escribió Castillo en su cuenta de X. La senadora calificó la medida del Parlamento peruano como motivo de «extrañamiento» institucional. El Senado mexicano expresó su malestar por una decisión que considera desproporcionada y sin fundamento.
La controversia estalló luego de que México concediera asilo político a Betssy Chávez, expresidenta del Consejo de Ministros del Perú. Las autoridades peruanas interpretaron este acto como una intromisión en sus asuntos políticos internos. Sin embargo, Castillo Juárez argumentó que la decisión se basó en instrumentos jurídicos vinculantes.
Defensa del asilo como derecho humanitario
La presidenta del Senado defendió el asilo a Chávez como «un acto de humanismo». Castillo explicó que la decisión se sustenta en la Convención sobre Asilo Territorial de la OEA y otros tratados multilaterales. México históricamente ha mantenido una tradición de refugio político para perseguidos políticos de América Latina.
La legisladora remarcó el respaldo absoluto de la Cámara Alta a Sheinbaum. Castillo Juárez llamó a evitar que la controversia siga escalando entre ambas naciones. «Apelamos a favorecer el diálogo y la cooperación para alcanzar una relación amistosa entre nuestros pueblos», agregó.
La declaración de Castillo se suma a otras reacciones de autoridades mexicanas ante la decisión peruana. El gobierno de Sheinbaum ha mantenido una postura firme sobre su derecho soberano a otorgar asilo. Las tensiones diplomáticas entre México y Perú podrían prolongarse si no se establece un canal de diálogo efectivo entre ambos países.



