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Docente es detenido al intentar ingresar 55 chips de celular ocultos en un reloj al penal de Arequipa

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El profesor aprovechó su condición laboral para intentar pasar los chips, pero fue descubierto durante una revisión de rutina. La Fiscalía solicita nueve meses de prisión preventiva en su contra.


Agentes del Instituto Nacional Penitenciario (INPE) intervinieron a Rubén Víctor Reynoso Gonzales, docente del Centro de Educación Técnico Productiva del penal de varones de Socabaya, tras descubrir que intentaba ingresar 55 chips de teléfono celular ocultos dentro de un reloj de mano antiguo. El hecho ocurrió durante una revisión corporal de rutina, donde el profesor mostró nerviosismo que alertó al personal de seguridad. El Ministerio Público investiga ahora el origen y destino de los chips incautados.

El nerviosismo del docente desató la inspección


Durante el control de ingreso al penal, el personal del INPE notó el comportamiento nervioso de Reynoso Gonzales. Esta actitud motivó una revisión más exhaustiva de sus pertenencias. El docente llevaba consigo dos relojes pulsera, uno de los cuales resultó sospechoso para los agentes.

Al inspeccionar el reloj de mano antiguo, los custodios hallaron en su interior 55 chips pertenecientes a diversas empresas operadoras. «Se trató de un intento de ingreso de material prohibido, que fue frustrado gracias al control permanente que realizamos en todos los penales», comunicaron fuentes penitenciarias. Consultado sobre el origen de los chips, el profesor admitió que se los entregaron en los exteriores del penal, pero no reveló para qué interno iban dirigidos.

Tolerancia cero contra el contrabando penitenciario


El INPE notificó de inmediato el hallazgo al Ministerio Público y a la Policía Nacional del Perú, según establecen los protocolos de seguridad. Ambas instituciones participaron en el levantamiento de actas y la incautación del material ilícito. La institución penitenciaria inició además un proceso de investigación para determinar el destino final de los chips y las posibles conexiones del intervenido con internos o terceros vinculados a redes de extorsión.

El organismo reiteró su «compromiso de lucha frontal contra la criminalidad organizada dentro de los penales del país». Aseguró que continuará reforzando las inspecciones y controles a todo el personal que ingrese a las cárceles, incluyendo trabajadores, docentes y proveedores. El INPE mantiene «una política de tolerancia cero frente a cualquier intento de vulnerar la seguridad penitenciaria».

Rubén Reynoso continúa detenido mientras la Fiscalía solicita nueve meses de prisión preventiva en su contra por el presunto delito de ingreso indebido de equipos de comunicación en centros de reclusión. Según el Código Penal, la prognosis de pena para funcionarios públicos que intenten ingresar estos objetos oscila entre seis y ocho años de cárcel.

Challapalca: el penal convertido en centro de extorsiones tecnológicas


El caso se suma a una serie de intervenciones recientes donde las autoridades detectaron intentos de ingresar equipos electrónicos y objetos ilícitos. La última semana, el INPE ejecutó un operativo en el penal de Challapalca, ubicado en Tacna, con el objetivo de neutralizar las actividades de extorsión que se generan desde las cárceles.

La intervención se centró en el pabellón 1, segundo piso, celda 11, donde se descubrieron sofisticados dispositivos de comunicación. El operativo se desarrolló con la colaboración del personal de mantenimiento de los baños. Durante el registro, los agentes utilizaron un martillo para perforar la zona del inodoro, lo que permitió descubrir un envoltorio de plástico oculto en la pared.

Entre los elementos encontrados se incluyen dos placas router, dispositivos repetidores de wifi, dos cables Ethernet, un transformador, dos cables RJ45 con conector, dos cables USB, un cargador de celular, dos pares de audífonos, dos celulares y 15 fundas protectoras de goma de audífono. Estos hallazgos confirman que las redes criminales continúan utilizando tecnología avanzada para coordinar extorsiones desde el interior de las prisiones.