Los acusados seguían a las víctimas desde bancos, coordinaban en vehículos robados y repartían el botín después de cada asalto
La Policía capturó a Kevin Rolmer Araujo Sandoval (24) y Julio César López Alvarado (23), dos primos señalados como integrantes de la banda «Los Facinerosos del Norte». Los arrestaron cuando circulaban en un auto blanco robado que usaban para seguir a empresarios tras salir de agencias bancarias en Trujillo. Uno de ellos confesó el robo de 20 mil soles en plena avenida Larco.
El método del crimen organizado: división de tareas y cambio de vehículos
El coronel Johnny Huamán, jefe de la División de Investigación Criminal (Divincri) de Trujillo, explicó cómo operaba esta red delictiva. Los detenidos cumplían roles específicos dentro de una estructura más amplia.
«Marcan la salida del banco, lo siguen, hacen el transbordo con este vehículo hacia una motocicleta, posteriormente lo asaltan y luego se reúnen para repartir el monto obtenido de manera ilegal», declaró Huamán a RPP. La Policía identificó primero el vehículo blanco reportado como robado. Ese dato los llevó hasta los sospechosos.
El atraco ocurrió en la avenida Larco, zona comercial del centro trujillano. La víctima había retirado el dinero minutos antes del asalto. Kevin Araujo admitió ante los agentes su participación directa en el robo. Este reconocimiento confirma que los delincuentes no actuaban solos: había observadores, perseguidores y asaltantes trabajando en cadena.
Una modalidad que crece sin freno en La Libertad
El caso de los primos no es aislado. Solo esta semana, Trujillo registró dos asaltos con el mismo patrón. Otro empresario perdió 100 mil soles cerca de un mercado tras ser seguido desde un banco. La frecuencia de estos ataques muestra que las bandas especializadas en «marcaje y reglaje» operan con impunidad en zonas comerciales de alta circulación.
Las autoridades regionales aún no anuncian medidas preventivas concretas. Mientras tanto, empresarios y comerciantes quedan expuestos cada vez que manejan efectivo en público. La captura de estos dos integrantes apenas raspa la superficie de organizaciones más complejas que siguen actuando en La Libertad.



