Contáctanos

Especial

Están partidos por la mitad (otros en más pedazos)

Publicado

en

ERNESTO TOLEDO BRÜCKMANN

El descrédito de los partidos políticos, el pragmatismo enraizado, la institucionalidad enclenque y la Ley de Partidos Políticos vigente cambiaron en estos últimos años el panorama en el Congreso de la República. ¿Qué es lo que queda de los partidos?

Permanentemente al partido fundado por César Acuña se le ha acusado de ser “vientre de alquiler” para proyectos políticos personales, y es que la casi totalidad de sus representantes en el Congreso, además de la gran mayoría de representantes en otros cargos públicos, provienen de distintas agrupaciones políticas.

Actualmente en el Congreso se observa un “enfriamiento” en la relación de la mayoría fujimorista con APP; esto tiene su origen cuando a fines de marzo, durante la emergencia por el Niño Costero, el segundo vicepresidente del Congreso y miembro de APP, Richard Acuña, denunció que las donaciones para los damnificados entregadas al Parlamento eran distribuidas por Keiko Fujimori. A este hecho se sumaría la postura asumida por las legisladoras Marisol Espinoza y Gloria Montenegro, de lanzar reiterados ataques contra Fuerza Popular.

Según Acuña, APP está “con la conciencia tranquila”, pues “No estamos en el Congreso para hacer amigos sino para trabajar en busca de la gobernabilidad”.

A pesar de la exclusión de APP en las pasadas elecciones presidenciales, actualmente tiene representación en el Congreso de La República con 9 escaños, además, se encuentran dos gobernadores regionales elegidos, 18 alcaldes provinciales y 147 alcaldes distritales. A pesar de la inscripción cancelada a causa de la infracción del artículo 42 de la Ley de Partidos, APP aparece como inscrito en la página web Infogob.

PERUANOS POR EL KAMBIO SIN ESTRUCTURA PARTIDARIA
Las elecciones generales del 2016 sirvieron de bautizo para el partido. Su antecedente son los comicios del 2011 cuando Kuczynski postuló a la Presidencia por la Alianza por el Gran Cambio (AGC), conformada por el Partido Popular Cristiano (PPC), el partido Alianza Para el Progreso (APP), el Partido Humanista Peruano (PHP) y el partido Restauración Nacional (RN).

Si bien PPK reconoce el liderazgo de Kuczynski dentro del partido, este no puede considerarse de una estructura sólida; aunque sus líderes buscan construir una estructura partidaria que sobreviva a la presidencia de Kuczynski, cada uno de sus miembros presenta particularidades dispares, más allá del perfil tecnócrata que involucra a los 17 congresistas que obtuvieron una curul en el periodo 2016- 2021.

Más de uno vaticina una corta duración y una dispersión de sus seguidores. Una muestra clara de ello es el conflicto generado recientemente entre los congresistas Carlos Bruce y Roberto Vieira, debido a que el primero, entre otras cosas, le cuestionó su fidelidad al partido, esto dio como resultado la expulsión de Roberto Vieira.

Le dicen el sepulturero del Apra.

Le dicen el sepulturero del Apra.

PARTIDO APRISTA PERUANO SE CAE EN PEDAZOS
La mayoría de la militancia de base no perdonará a sus dirigentes la conformación de la alianza entre el aprismo y el Partido Popular Cristiano (PPC), para participar en las elecciones presidenciales del 2016. Aunque la decisión era una táctica para salvar la inscripción electoral ante el Jurado Nacional de Elecciones (JNE), finalmente se salvaron al superar el 5.8% de aceptación. En aquella ocasión muchos militantes decidieron emitir su voto a favor de otro candidato por desconfiar de la lideresa de PPC, Lourdes Flores Nano.

En las pasadas elecciones internas el APRA ventiló sus divisiones; la elección de Elías Rodríguez como secretario general generó acusaciones de compra de votos y hasta narcotráfico. Los congresistas Jorge del Castillo y Luciana León pidieron al Jurado Nacional de Elecciones (JNE) que desconozca los resultados, mientras el parlamentario Mauricio Mulder defendía al ganador.

Los conflictos internos se observan en los enconos entre Del Castillo y Mulder por el liderazgo al interior de la Célula Parlamentaria Aprista. Ambos apuestan a formas distintas de entender la renovación. A esto se le suma las permanentes acusaciones al excandidato aprista a la alcaldía de Lima Enrique Cornejo, cuya vinculación a la corrupción de la constructora brasilera Odebrecht, permitió sacarlo de carrera electoral, pese a que un importante sector de la militancia aprista veía en él a la mejor alternativa para la renovación partidaria.

La presencia de militantes apristas en la red de corrupción de Odebrecht ha generado el descontento de muchas bases. Un sector opuesto a García dice que buscarán la renovación de cuadros políticos, de tal manera que los miembros del partido de cada región no cuenten con antecedentes de corrupción. Actualmente los apristas tienen a cinco representantes en el Congreso, apenas uno más que en el periodo anterior.

A punto de perder en Fuerza Popular.

A punto de perder en Fuerza Popular.

Puros caudillos en este país que exige organizaciones políticas
Casi en ruinas están los partidos que solo levantan cabeza para las elecciones y luego desaparecen.

FUERZA POPULAR ES FUJIMORI
Cambio 90, Nueva Mayoría, Vamos Vecino, Sí Cumple, Perú 2000, Alianza por el futuro, Fuerza 2011, Fuerza Popular o como se vuelva a llamar, de acuerdo a la coyuntura, el fujimorismo se ha constituido en los últimos años como una de las principales fuerzas en el Parlamento y, para el sentir de la propia izquierda, ha captado la base social que otrora se inclinó hacia las propuestas progresistas.

El liderazgo de los distintos movimientos fujimoristas siempre ha estado ligado al entorno familiar de Alberto Fujimori. Después del expresidente, la principal figura del movimiento es su hija, Keiko Fujimori, primera dama durante su gobierno, congresista de la República (2006-2011) y candidata presidencial en las elecciones generales del Perú de 2011. También su hijo Kenji Fujimori ha sido congresista de la República desde 2011 y en las Elecciones parlamentarias de Perú de 2016 fue el candidato más votado.

Si en el periodo parlamentario 2011-2016, el fujimorismo obtuvo 37 escaños, hoy llegan a 71, haciendo uso de su mayoría parlamentaria para presionar al Ejecutivo para conseguir sus objetivos, entre ellos el indulto a Alberto Fujimori. De otro lado, la reciente sanción a Kenji Fujimori, suspendido del partido por 60 días, parecieran agudizar supuestas contradicciones al interior del fujimorismo y es que el menor de los Fujimori pretendería asumir un protagonismo que lo lleve a lograr lo que su hermana no pudo.

FRENTE AMPLIO…  O LO QUE QUEDA
Para el pesar de los sectores progresistas, la bancada de izquierda ha pasado a ser la más divida de entre todas las existentes. Inicialmente el FA obtuvo 20 escaños pero en las últimas semanas los parlamentarios del bloque Nuevo Perú (NP) decidieron separase de la bancada; esto debido a la falta de consensos y acuerdos con el grupo de legisladores de Tierra y Libertad (TyL), organización dueña de la inscripción electoral.

NP acusa a TyL de prácticas autoritarias y de exclusión al intentar validar un reglamento de bancada que vulnera sus derechos como congresistas y afecta la institucionalidad de su representación en el Congreso.

Los parlamentarios liderados por la excongresista Verónika Mendoza sostienen que desde octubre del año pasado intentaron generar condiciones de diálogo y solucionar democráticamente los conflictos al interior de la bancada, pero no fue posible debido a las visiones distintas de cómo debe funcionar una organización de izquierda.

El bloque Nuevo Perú ha pedido a la presidenta del Congreso, Luz Salgado, ser reconocidos como una bancada parlamentaria con diez integrantes, y esperan que el Consejo Directivo del Congreso actúe bajo los principios democráticos y de pluralidad política.

Con esta separación, la bancada del Frente Amplio compuesta por 20 legisladores, pierde a la mitad de sus integrantes, con lo cual también dejará de ser la segunda fuerza parlamentaria con mayor representación en el Congreso, después de Fuerza Popular.

ACCIÓN POPULAR RENACE
En las pasadas elecciones generales, el candidato Alfredo Barnechea alcanzó de manera sorpresiva el cuarto lugar de las preferencias; ello lo convirtió en el candidato presidencial de AP con la mayor votación alcanzada en los últimos 30 años. Lo positivo para el partido fundado por Fernando Belaunde Terry es que Barnechea hizo que AP diera un salto importante, de no tener ningún parlamentario en el periodo 2011- 2016 a tener ahora cinco. Pero AP tampoco se escapa de problemas internos y es que el pasado 2 de julio se realizó un proceso electoral, convocado por un Comité Nacional Electoral vacado por contravenir las normas partidarias. Ello ha generado una paralización orgánica y administrativa en AP que hace peligrar la participación del partido en las próximas elecciones municipales y regionales.

De otro lado, la bancada de AP está evaluando la posibilidad de presentar una lista de oposición a la del fujimorismo en la Mesa Directiva del Congreso; esto en vista del poco interés en las otras agrupaciones. Como fuera, AP es uno de los pocos partidos tradicionales con vigencia y, sobre todo, con inscripción electoral.

LOS QUE YA FUERON
Los partidos políticos expresan el pluralismo democrático. Concurren a la formación y manifestación de la voluntad popular, y a los procesos electorales. Son instituciones fundamentales para la participación política de la ciudadanía y base del sistema democrático.

La lista de organizaciones políticas que tuvieron existencia en el Perú es inmensa, casi siempre sin mayor representación ni estructuras sólidas. Precisamente la Ley Nº 28094, de Partidos Políticos, promulgada el 31 de octubre de 2003, regula la constitución, reconocimiento, funcionamiento y financiación de lo que debería ser un partido. Los que ayer fueron y ya no son.

GRAVE CRISIS EN EL PPC
El partido fundado por Luis Bedoya Reyes viene pasando por una crisis de proporciones, que no es otra cosa que la consecuencia y los efectos de la elección pasada en la que fue elegido Raúl Castro como su presidente. Sus jóvenes militantes dicen que el Partido Popular Cristiano (PPC) requiere urgentemente no solo una renovación integral, sino también la salida de la actual dirigencia “responsable del desastre” y dar paso a nuevas generaciones que aman la tarea de sacar adelante al partido. La crisis es tal que no tiene ningún representante en el Parlamento, mientras que en el ámbito municipal solo tiene siete alcaldes en Lima y el mismo número en provincias. Esta cifra es mínima para un partido acostumbrado a copar las gestiones ediles en la capital. El año pasado formó una coalición política con el APRA y ante el fracaso rotundo se disolvió la alianza política. Hasta su local partidario se encuentra en venta.

PERÚ POSIBLE…  EXTRADICIÓN DE TOLEDO
La presencia de Perú Posible (PP) en el Parlamento ha sido cambiante; si en el Congreso del 2001 obtuvo 45 escaños, en el 2006 llegó apenas a dos, en el 2011 ingresaron 21 y en este último ninguno. El partido fundado por Alejandro Toledo no pudo superar la valla electoral de 5% en las elecciones generales del 2016. Sin embargo, de todos los partidos que no alcanzaron la valla electoral, PP es el único que ha afirmado que tiene intenciones de refundarse. Para ello, tal como lo informan los medios de comunicación, Toledo, compró un kit para refundar su organización, pero ahora con el nombre de Partido Político Chacana Peruana. Los militantes se sienten decepcionados del exmandatario, actualmente prófugo de la justicia debido a las acusaciones de recibir sobornos de la empresa brasileña Odebrecht.

SOLIDARIDAD NACIONAL
Solidaridad Nacional decidió participar en la pasada contienda electoral, nuevamente en alianza con Unión por el Perú (UPP) y lanzando a la candidatura de Nano Guerra García. Como no podía superar el 6% de las preferencias electorales en los sondeos de opinión pública, la agrupación política temió perder su inscripción. Por ese motivo, la alianza se retiró de la contienda. De esta manera, la agrupación fundada por Luis Castañeda mantuvo su inscripción ante el JNE. Con miras a las próximas elecciones municipales y regionales, el Partido Popular Cristiano (PPC) pretendió sin suerte, volverse a aliar a Solidaridad Nacional, a fin de mantenerse en el registro de partidos en el JNE. En septiembre del año pasado, Solidaridad Nacional inició un proceso de renovación a su Registro Nacional de Afiliados y el Registro Nacional de Militantes, por lo que suspendió provisionalmente los derechos y prerrogativas partidarias de sus militantes.

Un caudillo de derecha.

Un caudillo de derecha.

PARTIDO NACIONALISTA PERUANO: EL PARTIDO POR LA MITAD
La renuncia del presidente del Consejo de Ministros, Salomón Lerner, a solo cinco meses del inicio del gobierno nacionalista, produjo una tensión con las fuerzas de izquierda integrantes de la coalición Gana Perú. La tensión se convirtió en ruptura que dio nacimiento a nuevas organizaciones identificadas con la izquierda. En las Elecciones generales del 2016 postuló a Daniel Urresti; sin embargo, a mediados de marzo del mismo año se confirmó su retiro de la candidatura por lo que no se llegó a presentar ninguna lista por parte del PNP. En el ámbito distrital cuenta con tres autoridades municipales; 13 regidores distritales. El PNP aún se encuentra vigente y es que por la figura del expresidente se han visto reducidas sus intervenciones en la esfera política nacional, dado que actualmente no cuenta con miembros de los partidos activos en la política y el presidente se encuentra preso junto a su esposa.

Sin él, su partido es cero.

Sin él, su partido es cero.

IDEOLOGÍA DE AYER PRAGMATISMO DE HOY
Hasta la década de 1980 la forma de su liderazgo, así como su contenido organizativo e ideológico eran elementos vitales para comprender la existencia de un partido político. La entrada de Fujimori al gobierno y el consiguiente descrédito de los partidos generaron un cambio radical.

Si antes podíamos definir a las agrupaciones como de centro, de Izquierda, socialdemócrata, centro–derecha, socialcristiano e izquierda, hoy eso quedó en el pasado. De las seis organizaciones con presencia actual en el Parlamento, AAP, PPK, y FP existen sin más ideología que el personalismo de los caudillos César Acuña, Pedro Pablo Kuczynski y Alberto Fujmori; ello se manifiesta fuertemente en la simbología misma de las agrupaciones.

Seguir leyendo
Anuncio

Especial

La peligrosa fe de Santana

Publicado

en

Alberto Santana

La reciente batalla campal en Matute entre los miembros de la Iglesia Cristiana Aposento Alto y los barristas del Alianza Lima fue el episodio cumbre de una de las últimas maniobras expansivas de una iglesia evangélica muy peculiar.

Empecemos aclarando que Aposento Alto y su líder, el autoproclamado “apóstol” y “embajador” Alberto Santana, pertenecen al ala más conservadora del evangelicalismo carismático, la rama menos institucionalizada del movimiento evangélico.

El mundo evangélico es muy amplio e incluye a denominaciones respetables, como las iglesias Metodista o Presbiteriana, hasta un sinnúmero de grupos independientes que reflejan, por un lado, las tendencias postinstitucionales del mundo evangélico contemporáneo y, por otro, expresan la informalidad de nuestra sociedad en el ámbito religioso.

LOS INICIOS

La historia de Santana es similar a la de cualquiera de los empresarios emergentes que el mito del capitalismo popular ha consagrado como ejemplos de empoderamiento desde la adversidad. De origen provinciano (Junín) fue en sus inicios miembro de las Asambleas de Dios (pentecostal) y luego de la Iglesia Metodista del Perú, una denominación institucionalizada y prestigiosa, que tenía un pequeño templo en la cumbre de un cerro en El Ermitaño (Independencia). Allí Santana trabajó como líder laico.

Desde entonces ya soñaba con hacerse de un gran terreno en la misma avenida Túpac Amaru. Lo logró con la ayuda de una lideresa metodista, cuyos padres eran dueños de la Ladrillera Rex. En cuanto tuvo el terreno formó una congregación independiente llevándose consigo a algunos feligreses metodistas. Así, en 1991, surgió Aposento Alto. Durante la década de 1990, la iglesia creció sostenidamente y Santana empezó a construir su mito de pastor exitoso de la Lima provinciana, el migrante que empezó con solo tres seguidores y que ahora maneja un imperio religioso que agrupa a más de quince mil fieles y que cuenta con 54 locales a nivel nacional e internacional.

RIQUEZA SOSPECHOSA

El perfil sociológico de sus seguidores es un factor central para comprender su éxito. Son migrantes como él en una ciudad que los margina, “cholos” piadosos y laboriosos que han encontrado en Santana la concreción de aquello a lo que aspiran llegar a ser.

Por eso no les asquea la impúdica exhibición de riqueza y poder de la que hace gala el “apóstol”, que se mudó de una modesta casita en el Callao a una mansión en Camacho, que llega con frac a sus eventos especiales y se estaciona en limusina en la polvorienta calle que da al inmenso auditorio desde donde enerva los espíritus de tantos marginados que sueñan ser como él.

Si para el gusto clasemediero Santana es solo un huachafo arribista, para los migrantes con biblias es un símbolo de éxito basado en la fe. Un Acuña o un Pepe Luna religioso. Aunque por los indicios de su súbito enriquecimiento se parece más a un Camayo. Es inverosímil creer que solo con los aportes de sus seguidores, gente humilde, pueda haberse enriquecido tanto. Urge una seria investigación de las autoridades correspondientes a sus finanzas.

Sobre esa base, Santana construyó un modelo de iglesia vertical, autoritario y caudillista en el que él es el amo absoluto. Un imperio religioso que, además, es nepotista, pues con el paso del tiempo ha convertido a su esposa y sus hijos en una especie de “familia real”. Su hijo mayor Qohelet es el príncipe heredero del trono apostólico de Aposento Alto.

Todo esto, aceptado obsecuentemente por sus líderes y miembros, a quienes adoctrina todo el tiempo a través de sermones, videos, libros y cursos en una forma de cristianismo fundamentalista, antiintelectual y ultraconservadora. Quienes lo cuestionan, no pueden quedarse. Solo permanecen quienes están dispuestos a ser los leales guerreros del “apóstol” que quiere ser presidente.

PODER RELIGIOSO Y POLÍTICO

Santana ha sabido aprovecharse muy bien de esa imagen para consolidar su poder, primero religioso y luego político. En lo religioso, gracias al explosivo crecimiento de su grey, pronto empezó a ser admirado por otros pastores y organizaciones evangélicas, particularmente de las de su mismo sector social.

Sin embargo, durante mucho tiempo, siguió siendo visto con desdén y hasta sospecha por la elite institucional evangélica. Aposento Alto no es miembro de CONEP ni de UNICEP, las dos principales federaciones evangélicas. Recién empezó a ser admitido a la elite del ala carismática evangélica a raíz de su incursión política.

En algún momento de su trayectoria, Santana se convenció de que el objetivo real de su misión no era lo religioso, sino lo político. Su auténtico sueño es gobernar el Perú. Está trabajando para ello desde hace tiempo.

Su primera incursión fue desafortunada. El 2001 postuló al Congreso en la lista del APRA, junto a un discípulo suyo, Marcelino Salazar. Santana alcanzó 23,772 votos. Nada despreciable para un desconocido en la política. Pero no alcanzó una curul.

En los años siguientes, siguió consolidando su hacienda religiosa pero sin dejar de cortejar al poder político. Su oportunidad volvió cuando empezó la ola conservadora de ‘Con mis hijos no te metas’ y la ‘Ideología de género’.

Alberto Santana y Keiko Fujimori

PACTO CON KEIKO

Santana supo acomodarse entre los promotores de esa corriente reaccionaria para lograr su reingreso a la arena política con la ya conocida ceremonia en el coliseo Amauta, propiedad de Agua Viva -otro imperio político-religioso pero de la Lima clasemediera- en la que hizo firmar a Keiko Fujimori un pacto para bloquear los derechos de las mujeres y la comunidad LGBT.

Santana se hizo entonces conocido por su discurso rabiosamente homofóbico. Recibió el rechazo del establishment, pero para las masas populares evangélicas fue una proeza, era el valiente “hombre de Dios” que hablaba sin miedo contra el mal. El fujimorismo entendió el mensaje y se convirtió en la representación política de este populismo religioso conservador y moralista.

El pacto con Keiko se firmó en mayo del 2016. Al mes siguiente, Santana compró los terrenos adyacentes al estadio Matute por los que pagó 600 mil dólares en efectivo. Sospechosas coincidencias. Pero no para el “apóstol” que interpretó estos acontecimientos como el cumplimiento del oráculo divino de que Matute será suyo.

Regresamos a lo ocurrido el fin de semana. Los fieles de Santana, perfectamente uniformados y armados, llegaron en la madrugada para conquistar el terreno infiel que ahora creen que es suyo, no solo por haber pagado por él, sino porque están convencidos de que Dios se los ha cedido.

En la cosmovisión del creyente fundamentalista, Dios está por encima de las leyes humanas. El problema es que para ellos, la voluntad de Dios se expresa exclusivamente a través de su líder. A Santana no le importó poner en riesgo la vida de sus ovejas, a las que despóticamente trata más bien como borregos.

Asalto fanático a los terrenos de explanada de Alianza Lima

CON ALIANZA NO TE METAS

Fueron significativos los simbolismos enfrentados. Los “aposentistas” llegaron con una réplica chicha del Arca de la Alianza del Pentateuco, la misma que utilizaron los guerreros hebreos para marchar alrededor de la pagana Jericó para conquistarla (Josué 6). El relato mítico de la Biblia como inspiración para la batalla simbólica de los creyentes contra la pagana Matute.

Santana y sus seguidores insisten en que lo que buscan es convertir ese “antro de mundanalidad” en la casa de Dios. En la guerra simbólica, se atrevieron a agredir a los símbolos de la fe aliancista: los escudos y hasta la imagen del Señor de los Milagros. Por supuesto, la respuesta de los fieles aliancistas fue contundente. Atacarlos a palo limpio. Y los guerreros “aposentistas” respondieron igual. Una épica batalla entre dos fes del Perú popular.

Tal vez Santana haya cometido uno de sus peores errores en su carrera hacia el poder. Está convencido de que será presidente del Perú. Ya formó su partido político: Perú Nación Poderosa. Hace meses recorre el Perú haciendo campañas en sus templos y en los de otras iglesias tan conservadoras como la suya. Se asume el paladín del evangelicalismo popular.

Pero su incursión a La Victoria ha irritado incluso a los evangélicos más conservadores. Hasta Christian Rosas, el cabecilla de ‘Con mis hijos no te metas’, lo ha cuestionado. Ni qué decir de las grandes masas del pueblo para quienes Alianza Lima es su segunda fe. Me cuento entre ellos. Hasta la barra de la ‘U’ se alineó en la resistencia contra la agresión de los “aposentistas”.

La historia de Santana no ha terminado. En estos momentos debe estar recuperándose de la derrota, pues aunque siga luchando a nivel legal, el daño que su incursión ha causado en su imagen es serio. Pero como todo iluminado, no se dará por vencido. Finalmente, está convencido de que Dios le ordenó conquistar Matute. Y también el Perú. Aterrador.

Sus seguidores le creen y lo seguirán hasta el final, aunque terminen magullados y empobrecidos. Triste manera de tratar a quienes le entregaron todo al “apóstol” de los fracs y las limosinas.

ALGO MÁS

Simone Weil decía que “la fe constituye la experiencia de que la inteligencia ha sido iluminada por el amor”. Bella definición para aquellas formas de la fe que elevan a las personas, las dignifican y propician la reconciliación en la humanidad. La fe de Santana es, en cambio, solo una expresión de aquellas experiencias religiosas que oscurecen la inteligencia y alimentan el odio.

 

Juan Fonseca, -Historiador

Seguir leyendo

Entrevista

López Obrador, certezas e incertidumbres

Publicado

en

López Obrador

A unas semanas de asumir la presidencia el primer presidente de izquierda de México, Andrés Manuel López Obrador, merced a un contundente triunfo electoral, el entrevistado, Nayar López Castellanos, un académico de gran prestigio en México, analiza las opciones que se le abren bajo esa conducción a México, que clama por soluciones a sus problemas de violencia del narcotráfico, la narcopolítica y otro de similar gravedad.

— Percibo que el triunfo de Andrés Manuel López Obrador (AMLO) en las últimas elecciones presidenciales ha generado expectativas (en todas sus gradaciones y sentidos) en amplios sectores de la sociedad y en el conjunto de las fuerzas políticas mexicanas. ¿A qué circunstancias lo atribuyes?

—El triunfo de AMLO en las elecciones presidenciales del pasado 1° de julio fue un hecho histórico. Con todo y sus matices, se considera como el primer triunfo de las fuerzas progresistas mexicanas en una contienda presidencial, el primero que se respeta, pues ya tuvimos el antecedente del fraude en 1988 y 2006.

Y hay que decir que un sector importante del movimiento que se aglutinó con AMLO representa a una parte de la izquierda, pero hay otras corrientes que se encuentran en espacios diferentes que no compartieron ni la campaña ni los contenidos, y que ya han realizado planteamientos críticos en torno a los primeros pasos que ha dado este nuevo proyecto de gobierno.

Así, las expectativas generadas responden sobre todo a compromisos asumidos como combatir la corrupción, impulsar la austeridad como una bandera de identidad política, lo que le llaman la austeridad republicana, crecimiento económico que permita ampliar la estructura social a través de un amplio andamiaje que incluye becas, subsidios y mayor presupuesto a la educación, a la vez como uno de los mecanismos de combate a las causas que generan la inseguridad y la violencia.

AMLO tenía una frase en la campaña que se refería a este punto: sicarios no, becarios sí. Hay otro ámbito de las expectativas que considero muy importante y tiene que ver con la mayoría legislativa que consiguió la coalición de AMLO en ambas Cámaras del Congreso y en 19 de los 32 estados de la república, lo que ofrece la oportunidad de realizar importantes modificaciones constitucionales.

Por lo menos pensaríamos que algunas de las denominadas reformas estructurales impulsadas por Peña Nieto irán para atrás, como es el caso de la mal llamada reforma educativa y la reforma energética. Habrá que ver qué decisiones de fondo se toman en el Congreso.

—¿Ves alguna posibilidad, aunque sea remota, de que AMLO se constituya en una especie de precursor de un ciclo de “renovación progresista” en la región?

— Existen las condiciones para serlo en la medida en que AMLO tome decisiones de fondo para cerrar el ciclo neoliberal en un México no solo devastado por la pobreza, la desigualdad y la violencia, sino profundamente dependiente de la economía de Estados Unidos.

No solo se requiere combatir a la corrupción y pregonar la austeridad como política distintiva de gobierno. Nuestra realidad necesita cambios y acciones de fondo que realmente ofrezcan un camino diferente a la ruta neoliberal que hemos vivido los últimos 30 años.

Sin embargo, como en este momento no hay planteamientos concretos en torno a esa ruta, resulta incierto el camino que AMLO pueda marcar en México como referente de un segundo aire para las fuerzas progresistas latinoamericanas.

Las señales que han enviado hasta el momento, como por ejemplo el haber participado en las negociaciones del nuevo tratado de libre comercio con Estados Unidos, no resultan muy alentadoras.

Han dicho que se mantendrá en la Alianza del Pacífico y promoviendo las políticas de libre comercio, que en su esencia son parte del neoliberalismo transnacional. Más allá de algunas declaraciones, no se vislumbra que México vea hacia el sur de forma concreta, lo cual considero un error estratégico.

— ¿Considerás que es replicable en México una especie de versión “sui generis” de la gobernabilidad progresista y de la matriz neodesarrollista característica de otros países de la región en la década pasada?

— Todo parece indicar que así será, pero también ello depende en gran medida de las acciones de fondo que se puedan realizar sobre todo durante el primer año de gobierno.

En todo caso, veo al proyecto de AMLO con importantes semejanzas a las experiencias de Argentina, Brasil y Uruguay, un proyecto moderado, que no se plantea en ningún momento modificar las estructuras del sistema económico capitalista, y que en todo caso vislumbra una relación equilibrada con los dueños del capital en aras de cierto crecimiento que permita reducir algunos de los parámetros más extremos de la pobreza y la desigualdad.

El problema es que esa visión no resuelve el problema de fondo. Es una solución en cierta forma pasajera, tan frágil como una próxima elección que implique el retorno a la pesadilla neoliberal, tal y como sucedió en Argentina y con el golpe de Estado en Brasil.

Veo muy lejos este proyecto de otros parámetros como los de Venezuela y Bolivia, que se plantearon una refundación del Estado a través de una Asamblea Constituyente, y todo lo que de ello se ha derivado en términos políticos, económicos y sociales.

 Las violaciones de derechos humanos han sido pan de cada día bajo el gobierno de Peña Nieto, acusado además de posible corrupción.

Las violaciones de derechos humanos han sido pan de cada día bajo el gobierno de Peña Nieto, acusado además de posible corrupción.

— ¿Según tu punto de vista, cuáles serían los fundamentos políticos para gestar una alternativa anticapitalista en México? ¿Cuál sería su agenda de temas?

—El principal fundamento radica en lo que ha significado históricamente el capitalismo para nuestros pueblos: injusticia social expresada a través de la pobreza y la miseria de las grandes mayorías.

Se trataría de construir una agenda que contemple la dignidad humana a partir de estructuras democráticas, que sobre todo rescaten los postulados que los mayas zapatistas han enarbolado desde su levantamiento en 1994 y que se rigen sobre todo por el mandar obedeciendo, por el servir y no servirse. Una forma de organización social, política, económica y cultural en la que todos sean sujetos de derecho, sin distinciones y con plenas condiciones de igualdad.

Un pleno reconocimiento, en los dichos y en los hechos, de las diferentes nacionalidades que conforman a nuestros países, sobre todo hablando de México, con decenas de naciones integradas por las comunidades originarias en un mismo territorio, un espacio plurinacional.

Y cuando hablamos de sujetos de derechos, nos referimos al derecho universal a salud, alimentación, educación, trabajo, cultura, recreación, deporte, el derecho a la participación política plena.

Se trataría de superar el modelo de la democracia representativa y alcanzar una verdadera democracia participativa, sin cúpulas o élites, en la que las responsabilidades públicas no impliquen la oportunidad de enriquecerse o sentirse superiores, sino de servir a una colectividad.

Sin duda, este conjunto de ideas pueden ser compartidas desde muchas trincheras, pero el principal desafío es torcer las históricas divisiones de las izquierdas en México, y generar una plataforma común en que exista el firme convencimiento de la necesidad de superar un sistema que por más reformas y adecuaciones que se le hagan no puede garantizar la justicia social.

El capital, el verdadero ente hegemónico, no conoce de humanidad, ni de igualdad, su sustento es la explotación, la pobreza y la violencia sistémica que genera en la sociedad para mantener los privilegios de una minoría a costa del trabajo y la miseria de la mayoría.

— ¿Cómo caracterizarías desde el punto de vista de su composición social, política e ideológica a la coalición que llevó a AMLO al gobierno?

— Es una coalición multifacética que se generó alrededor de un líder y sus ideas. Desde la óptica de la geometría política, hay quienes la ubican como de centro, centro izquierda o socialdemócrata.

Tal vez esas denominaciones ya no dicen mucho hoy en día, porque en el ámbito partidario mexicano tanto en la izquierda como en la derecha se ha dado un fenómeno de intercambio de banderas, por pragmatismo u oportunismo.

En esta coalición no estuvieron ni están presentes importantes sectores de la izquierda con una larga trayectoria de lucha, destacando el zapatismo y la mayor parte del movimiento indígena, un sector importante de la intelectualidad, movimientos sociales autogestivos como el de Cherán, y otros sectores de la izquierda mexicana.

Aun así, podemos decir que en esta coalición que logró el triunfo de AMLO hay de todo. Desde sectores de izquierda hasta de la derecha. Por ejemplo, el próximo jefe de la Presidencia es uno de los empresarios más poderosos del país. Uno de los partidos que lo apoyaron, el PES, es profundamente conservador. Pero también tienes diputados que provienen de sindicatos combativos como los maestros de la CNTE.

Esa composición heterogénea le puede facilitar el cumplimiento de algunas de las expectativas por las que 30 millones de electores depositaron su confianza en el proyecto.

Sin embargo, esa misma condición puede resultar contraproducente en la medida en que al no ser verdaderamente profundos, los cambios terminen siendo cosméticos. El peligro radica en que, como dice la frase, no se puede ser amigo de todos, y entonces alguien resultará más beneficiado que otro con los resultados de un proyecto de gobierno.

A pesar de algunas señales preocupantes, esperaríamos que el beneficiado sea el pueblo, y que precisamente ahí se puedan ir generando los niveles de conciencia necesarios para darse cuenta que se puede mirar más lejos, que la organización popular puede lograr muchas cosas, y que a partir de diversas experiencias del pasado y del presente, es real que se pueden lograr grandes transformaciones.

Es decir, se puede lograr que la justicia social y la verdadera igualdad son posibles, que un país que tiene tanto, en recursos humanos y naturales, en capacidades y experiencias de lucha, en millones de mujeres y hombres dignos e íntegros, puede dejar de ser lo que es hoy y, como dicen los zapatistas, convertirse en un espacio de democracia, justicia y libertad.

ALGO MÁS

Nayar López Castellanos es Doctor en Ciencias Políticas de la Universidad Autónoma de México (UNAM), profesor-investigador y Coordinador del Centro de Estudios Latinoamericanos (CELA) de la Facultad de Ciencias Sociales y Políticas de esta Universidad. Autor de numerosos artículos y de varios libros, entre otros: “Del plan Puebla – Panamá al proyecto Mesoamérica”; “Izquierda y neoliberalismo de México a Brasil”, “Perspectivas del socialismo latinoamericano en el siglo XXI”. Además, es Coordinador del capítulo mexicano de la Red de intelectuales, artistas y luchadores sociales en defensa de la humanidad. Sobre todas las cosas, López Castellanos es un intelectual con la cabeza y el corazón puestos en las luchas populares de México y Nuestra América.

 

Miguel Mazzeo
-Rebelión

Seguir leyendo

Especial

Argentina: entre nuevas amenazas y militarización para las transnacionales

Publicado

en

Argentina: entre nuevas amenazas y militarización para las transnacionales Mauricio Macri

El Decreto 703 del 30 de julio de 2018 aprobó la Directiva de Política de Defensa Nacional (DPDN). Este nuevo decreto, posterior al 683 del 24 de julio que sustituyó artículos del Decreto 706 del 12 de junio de 2016, derogó el 1691 del 22 de noviembre de 2006 y habilitó la participación de las Fuerzas Armadas en seguridad interior, ha recibido poca atención tanto por parte de defensores como de detractores.

Una lectura detenida de la DPDN muestra que se trata de un documento extenso, presuntuoso y con componentes inquietantes. Aunque quizás uno de los aspectos más llamativos es que no aclara cuáles tendencias, actores y fenómenos internacionales inciden específicamente en la Argentina y, en consecuencia, cuál es o debiera ser la política de defensa –acompañando la política exterior– en el corto, mediano y largo plazos. No se evalúa cuál es el efecto global, regional y nacional de la transición de poder a nivel mundial.

NUEVAS AMENAZAS

No hay una ponderación de situaciones contingentes concretas ni indicios de cómo y para qué debería prepararse, principalmente, el país y sus Fuerzas Armadas. Pone, adicionalmente, un exceso de atención en las llamadas “nuevas amenazas” de procedencia no estatal tales como el narcotráfico y el terrorismo y es muy escaso el tratamiento de los retos clásicos y aún vigentes en materia de defensa. Tácitamente se insinúa que la potencialidad de agresiones provenientes de otros estados, las pugnas interestatales en torno a recursos energéticos, las disputas territoriales y marítimas, entre otras, son y serán irrelevantes.

Altos funcionarios –el presidente, algunos ministros, secretarios del área respectiva– reiteran que las hipótesis de conflicto del pasado, básicamente de naturaleza estatal, están perimidas: hoy –y hacia el futuro– no habría ni retos ni peligros de ese tipo. La DNPN es simultáneamente idealista y sesgada en cuanto a la cuestión de las amenazas.

Intentaré sustentar esta aseveración y daré un ejemplo. La Directiva comienza con una “apreciación del escenario global”. Afirma que “el actual escenario internacional se caracteriza por una creciente complejidad e incertidumbre.” Hasta allí nada original ni relevante. Advierte que “en la actualidad, algunas potencias evalúan que la arquitectura del sistema de seguridad internacional no ofrece las mismas garantías para todos los Estados.

UNILATERALISMO

Esta caracterización ha promovido el cuestionamiento de los encuadramientos jurídicos que regulan la utilización de la fuerza.” Un punto interesante que no se precisa ni se desarrolla. A continuación destaca la evidente crisis del multilateralismo, pero sobredimensiona el foro que temporalmente preside la Argentina y otro del cual quiere ser miembro. En efecto, señala que el Grupo de los 20 (G-20) y la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) “expresan la aún persistente confianza en la utilización de instancias de articulación internacional y gobernanza global.

El accionar de estos organismos constituye un factor de peso que balancea la disposición de ciertos actores al unilateralismo, al tiempo que confirma la existencia de tendencias contrapuestas en el escenario internacional.” Esta aserción exagera el papel del G-20 y la OCDE y desconoce que aún en esos marcos multilaterales hay actores que recurren cada vez más sistemáticamente el comportamiento unilateral y prefieren el bilateralismo ejercido desde una posición de fuerza.

Más adelante sostiene que “la redistribución del poder global podría generar situaciones de conflicto.” La potencial mayor conflictividad no es una condición coyuntural o novedosa sino que, en esencia, la pugnacidad es el rasgo habitual y reiterado de los procesos de redistribución de poder pues un actor estatal tiende a declinar y otro (u otros) a ascender y, por la tanto, la competencia se acrecienta y expande.

AMENAZAS EXTERNAS

Esta constatación debiera llevar, naturalmente, a entender que las amenazas externas de origen estatal seguirán primando. Sin embargo, la Directiva tiende a concentrarse más en las formas “no tradicionales de agresión”. Así, por ejemplo, “la diseminación masiva de información falsa y el reemplazo de las tropas regulares por organizaciones irregulares” constituyen una tendencia presuntamente novedosa. Asimismo, “el terrorismo internacional configura uno de los principales problemas de la agenda del siglo XXI. Este fenómeno adquiere mayor complejidad al confluir con otros delitos y fenómenos criminales complejos, tales como el narcotráfico, el lavado de dinero, la trata de personas y los delitos que se cometen con asistencia de las nuevas tecnologías de la información.”

A su turno, las “redes terroristas explotan el ciberespacio para reclutar miembros, recaudar fondos y difundir su propaganda”. Además de confundir medios con actores, el énfasis sobre las llamadas “nuevas amenazas” supone un equívoco fundamental: no todos los problemas por ser globales se expresan de igual forma, intensidad, alcance e impacto en todas las regiones y países.

Perforadoras petroleras yacimiento de hidrocarburos

INTERESES NACIONALES

La desvalorización de las eventuales agresiones de origen estatal es no solo cándida sino también disfuncional para los intereses nacionales. Me ceñiré al caso de Neuquén, una provincia fronteriza. La Argentina es, junto a China, Estados Unidos y Canadá, una potencia mundial en materia de hidrocarburos no convencionales. La mayor formación shale de ese tipo de hidrocarburo se localiza en Vaca Muerta, Neuquén. El espacio que ocupa es similar al tamaño de Suiza. Se estima que sus reservas alcanzan a unos 16.000 millones de barriles de petróleo y 308 billones de pies cúbicos de gas.

Además de YPF han realizado inversiones, entre otras, Chevron, Exxon Mobil, Pan American Energy, Petronas, Pluspetrol, Shell y Tecpetrol. Según el informe de mayo de 2018 sobre Vaca Muerta de PwC (Price Waterhouse Coopers), “la atracción de capital” será esencial para la producción y exportación de petróleo y gas y ello implica que “se requiere una inversión de US$ 120.000 millones dólares hasta 2030”.

INTERESES MILITARES

Ahora bien ¿qué nos enseñan la historia y las relaciones internacionales en materia de recursos energéticos? Algo relativamente sencillo: para las grandes potencias, declinantes y emergentes por igual, los intereses de las empresas en los hidrocarburos son, también, intereses gubernamentales y los intereses gubernamentales incluyen intereses militares.

Paralelamente, se sabe que la existencia de grandes riquezas naturales en países de la periferia puede alentar conflictos, generar despilfarro y estimular la volatilidad, entre otros.

GEOPOLÍTICA EN NEUQUÉN

Es de suponer, entonces, que un activo estratégico como Vaca Muerta, que el gobernador Omar Gutiérrez llamó en julio de este año la “segunda pampa húmeda” del país, debe ser objeto de suma atención, seguimiento y aseguramiento. Su mejor protección y buen usufructo pasa por un conjunto de buenas políticas públicas en distintos frentes.

Justo en la provincia donde se ubica ese gran recurso se acordó en 2010 con la Agencia Espacial Nacional de la República Popular China la instalación de una Estación Satelital que comenzó sus operaciones en octubre de 2017.

Desde hace un buen tiempo Washington se mostró inquieto por ese acuerdo y su entrada en funciones incrementó su preocupación. A su vez, en junio de 2018 el gobierno de Estados Unidos informó que financiará la construcción de un Centro de Operación y Coordinación ante Emergencias en Neuquén. Este proyecto se enmarca en el programa de Asistencia Humanitaria y Respuesta de Desastres del Departamento de Defensa.

En breve hay que preguntarse: ¿se tuvo y se tiene en claro el valor geopolítico global que ha adquirido la provincia de Neuquén? ¿Qué efecto puede tener en torno a Vaca Muerta lo que destaca la DPDN cuando dice que “la redistribución del poder global podría generar situaciones de conflicto”?

¿Cómo se vinculan y refuerzan la política exterior y de defensa para reducir la vulnerabilidad del país ante eventuales -por supuesto, no inexorables- amenazas derivadas de las pugnas entre las superpotencias? En realidad, el hincapié en las “nuevas amenazas” de los decretos 683 y 703 conduce a desatender cuestiones mucho más esenciales para el bienestar, la seguridad y la autonomía de la Argentina.

 

Juan Gabriel Tokatlian
Página | 12. Profesor plenario de Ciencia Política y Estudios Internacionales de la Universidad Torcuato Di Tella.

Seguir leyendo

Lo más reciente

Aprueban bicameralidad pero sin confianza en el fujimorismo Aprueban bicameralidad pero sin confianza en el fujimorismo
Políticahace 11 horas

Aprueban bicameralidad pero sin confianza en el fujimorismo

La Comisión de Constitución aprobó el retorno a la bicameralidad del Congreso de la República, al establecer que estará integrado...

Informe plantea destituir al fiscal naranja Informe plantea destituir al fiscal naranja
Políticahace 11 horas

Informe plantea destituir al fiscal naranja

Casi tres meses después que se revelaron los ‘CNM audios’ mediante IDL-Reporteros, recién parece abrirse paso la justicia. El informe...

Daniel Enrique Salaverry Villa - Leyla Chihuán Daniel Enrique Salaverry Villa - Leyla Chihuán
Políticahace 11 horas

Salaverry, Chihuán y el “cambiazo” sobre acuerdo de confianza dado al Gobierno

El presidente del Congreso, Daniel Salaverry y la vicepresidenta, Leyla Chihuán, comunicaron ayer al presidente Martín Vizcarra que “el pleno...

Martín Vizcarra Cornejo Martín Vizcarra Cornejo
Políticahace 11 horas

La supuesta venganza de Keiko

El presidente Martín Vizcarra debe estar muy vigilante de las acciones que pueda preparar subrepticiamente la jefa de Fuerza Popular,...

Keiko Fujimori Keiko Fujimori
Políticahace 11 horas

‘Señora K’ dice que es impopular porque combate a la corrupción

La jefa del partido Fuerza Popular, Keiko Fujimori Higuchi, declaró ayer en Tumbes que su baja aprobación o popularidad, se...

Víctor Prado Saldarriaga Víctor Prado Saldarriaga
Políticahace 11 horas

Presidente del PJ insatisfecho con Junta Nacional de Justicia

La nueva Junta Nacional de Justicia en reemplazo del Consejo Nacional de la Magistratura no satisface las expectativas del Poder...

Verónika Mendoza Verónika Mendoza
Políticahace 11 horas

Referéndum debe eliminar inmunidad, plantea Verónika

La lideresa de Nuevo Perú, Verónika Mendoza, planteó que en el referéndum promovido por el Poder Ejecutivo consulte también a...

Alberto Fujimori Alberto Fujimori
Políticahace 11 horas

Indulto viola el derecho internacional

Carlos Rivera, abogado de los familiares de las víctimas de La Cantuta y Barrios Altos, afirmó que el indulto a...

Úrsula Letona - Miguel Torres Úrsula Letona - Miguel Torres
Políticahace 11 horas

FP: Vuelve el fantasma de la ruptura

A dos años y tres meses de finalizar el presente periodo de gobierno (55% de avance), la amenaza de una...

Ricardo Belmont Cassinelli Ricardo Belmont Cassinelli
Políticahace 11 horas

Mejor es reírse

Como diría AG, yo no me corro.

Publicidad

Tendencia

Calle Max González Olaechea Nº118 Urbanización Las Leyendas – San Miguel - Lima - Perú Teléfonos: (+51 1) 565-7756
Copyright © 2018 - DIARIO UNO. El diario que siempre dice la verdad - Todos los derechos reservados - Diario UNO.